Es un medicamento que se incluye dentro del grupo de los mucolíticos. Actúa sobre las secreciones bronquiales espesas haciéndolas más fluidas, de modo tal que se facilite su expulsión de las vías nasales y se facilite el proceso de respiración. Estos síntomas suelen aparecer en enfermedades como la inflamación de los bronquios (bronquitis), la inflamación de los alvéolos pulmonares (enfisema), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y los procesos de disminución del volumen de los pulmones como consecuencia de la inflamación.

Tiene otras aplicaciones, como la de actuar en caso de intoxicación con el analgésico paracetamol, en el tratamiento de la fibrosis pulmonar o para corregir los efectos tóxicos de sustancias que se utilizan como contraste en estudios de imágenes.

Usos y dosis de la acetilcisteína

El medicamento viene envasado en sobres, cápsulas o jarabes para su consumo por vía oral o en ampollas o envases aplicable a la vía de acceso parenteral, es decir por vía intravenosa o intramuscular. Para el uso mucolítico del medicamento se recomiendan las siguientes dosis: en adultos y niños de más de 7 años, de 200 a 600 miligramos por día, en tres oportunidades, mientras que para los menores de 7 años hasta los niños de 2 la dosis corresponde a 200 miligramos y los menores de hasta 2 años, es una dosis de 100 a 200 miligramos.

Como todo medicamento requiere del suministro de la dosis indicada aunque no se han registrado casos de intoxicación por una sobreingesta.

Las otras aplicaciones del medicamento requieren de dosis precisas establecidas por los profesionales intervinientes.

Indicaciones de la acetilcisteína

Al momento de la consulta se debe informar al profesional de la salud interviniente si se es alérgico a la acetilcisteína o a cualquier otro fármaco, que se haya consumido o que se esté consumiendo en ese momento. Asimismo se debe avisar sobre el consumo actual o sobreviniente de suplementos dietarios y nutricionales, vitaminas o productos con contenido herbario.

En especial se debe informar si se están ingiriendo medicamentos que actúan reduciendo las secreciones de los bronquios o los utilizados para calmar los síntomas de la tos, así como si se es intolerante a ciertos azúcares o si se requiere de una dieta escasa en sodio, toda vez que el principio activo del medicamento contiene sustancias que podrían causar efectos si no se evalúan.

En cuanto a las patologías que se sufran se debe informar sobre: úlcera de estómago o duodeno, problemas del aparato respiratorio, como asma o insuficiencia respiratoria grave, entre otras.

Otras situaciones en las que se debe considerar el informe al profesional médico o farmacéutico son el embarazo y el amamantamiento, en cualquier estado de evolución, ya que se deben evaluar los beneficios y los riesgos que implica su consumo.

Efectos secundarios adversos de la acetilcisteína

La acetilcisteína puede generar en algunas personas efectos secundarios o adversos, los que generalmente son transitorios y no representan gravedad. Entre estos se destacan:

  • diarreas
  • náuseas y vómitos
En casos de alergias, se suelen presentar además, los siguientes:

  • dificultad para respirar
  • somnolencia
  • urticaria y enrojecimiento cutáneo
  • dolores estomacales
  • fiebre
  • cefaleas
  • irritación de las fosas nasales
De aparecer estos síntomas se aconseja no seguir con la toma del medicamento y acudir al profesional de la salud interviniente.

El presente artículo es a título general informativo y meramente ilustrativo, por lo que reviste el carácter de información accesible. Por lo tanto, ante cualquier duda se debe acudir en consulta al personal médico o farmacéutico competente.