El virus del papiloma humano es la enfermedad de trasmisión sexual más ampliamente distribuida en el mundo y la que se contagia con mayor facilidad. El virus del papiloma humano afecta por igual a hombres y mujeres.

Actualmente hay reconocidos más de 150 tipos del virus del papiloma humano. Estos se identifican mediante números. No obstante, solo algunos de ellos, llamados de alto riesgo, se relacionan con enfermedades graves como el cáncer cervical. Las infecciones por VPH también pueden causar cáncer de ano, vagina, vulva, pene u orofaringe. Otros pueden ocasionar lesiones como verrugas en la piel o mucosas, unos de trasmisión sexual y que afectan las zonas genitales y otros que cursan verrugas en manos y pies y cuya trasmisión es menos frecuente. También puede infectarse la boca o la garganta. De todos estos tipos, más de 40 se trasmiten con el contacto sexual.

El virus del papiloma humano puede persistir durante años y después desaparecer sin tratamiento. En muchos casos el afectado ni siquiera es consciente de ser portador del VPH, ya que es bastante usual que no presente síntomas.

Causas del virus del papiloma humano

La trasmisión del virus del papiloma humano por contagio directo es una de las causas más frecuentes. El VHP provoca (no siempre) que las células se vuelvan anormales. Nuestro organismo entra en acción y logra que estas células vuelvan a la normalidad. Pero no siempre sucede así. Es entonces cuando pueden aparecer los síntomas en forma de verrugas genitales u orofaríngeas o, en el peor de los casos, cáncer. Estos síntomas pueden tardar meses en aparecer y, en el caso del cáncer, incluso años.

Además de la conducta sexual, otras causas o factores de riesgo asociados al virus del papiloma humano son el consumo de tabaco, la utilización prolongada de anticonceptivos, la malnutrición, tener el sistema inmunológico deprimido o, en el caso de las mujeres, haber tenido múltiples embarazos.

Vacunas contra el virus del papiloma humano y prevención

La prevención es uno de los aspectos básicos para evitar la proliferación del virus del papiloma humano. Vistas las causas citadas anteriormente, todos podemos tomar las medidas pertinentes para limitar las posibilidades de infección. Pero más allá de la prevención, también existen vacunas que han demostrado ser muy efectivas.En la actualidad la FDA (Administración de alimentos y drogas) en Estados Unidos ha aprobado dos vacunas, Gardasil y Cervarix. Gardasil, en concreto, también es altamente eficaz en los dos tipos de VPH que ocasionan la mayoría de las verrugas genitales.

Las verrugas genitales causadas por el papiloma humano

Uno de los síntomas más frecuentes del virus del papiloma humano, en este caso nos referimos a tipos de bajo riesgo y de trasmisión sexual, son las verrugas que aparecen en los genitales y en el ano. Estas verrugas, que reciben el nombre de condilomas acuminados, están provocadas en su mayoría por dos tipos de virus del papiloma humano; el VPH-6 y el VPH-11. Estas verrugas pueden aparecer al cabo de unas semanas o meses, o bien no aparecer nunca. Surgen como un granito o como pequeños grupos de granitos. Cuando adquieren el “status” de verruga, pueden ser pequeñas o grandes, planas o elevadas, o adquirir un aspecto semejante a una coliflor. Es importante señalar que estas verrugas no degenerarán en cáncer.

Síntomas y signos del virus del papiloma humano

Si bien es cierto que el virus del papiloma humano en muchos casos es una patología asintomática, en otros sí presenta unos síntomas característicos, como las verrugas mencionadas anteriormente. Otra posibilidad menos frecuente pero más grave es el cáncer de cuello uterino que, por desgracia, no presenta síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada. De ahí la necesidad de realizar las oportunas pruebas de detección para este tipo de cáncer. Lo mismo sucede con los otros tipos de cánceres asociados al VPH. Otro de los síntomas del virus del papiloma humano es la papilomatosis respiratoria recurrente. En este caso las verrugas aparecen en la garganta, pudiendo bloquear en ocasiones las vías respiratorias y causar ronquera o dificultades para respirar.

Tratamiento del virus del papiloma humano

Aunque hay medidas profilácticas que deben tomarse para prevenir la infección, no existe tratamiento específico para el virus del papiloma humano. No obstante, las que sí se pueden tratar son las enfermedades causadas por el VPH. En el caso de las verrugas el tratamiento consistirá en medicamentos que el médico recetará, aunque muchos pacientes prefieren esperar por si remiten al cabo del tiempo.

Por lo que respecta al cáncer de cuello uterino, el tratamiento será mucho más favorable si se ha diagnosticado en una fase temprana. La prueba de Papanicolau es un gran aliado en este sentido. Y lo mismo vale para los otros tipos de cánceres. La papilomatosis respiratoria recurrente se puede tratar con medicamentos o bien recurrir a la cirugía. Esta afección, en algunos casos, puede necesitar de tratamientos y cirugía que se pueden prolongar a lo largo de bastantes años.

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