Es tarea innegable del sistema educativo mexicano educar en la sexualidad a niños y jóvenes, pues los retos en la materia siguen siendo los mismos que se gestaron desde la década de los 70.

Evidentemente, las reformas que se hicieron al sistema educativo y a los libros de texto han sido insuficientes y los contenidos son obsoletos ante una realidad tan cambiante.

Panorama histórico de las políticas gubernamentales respecto a educación sexual

Raúl Calixto Flores, investigador de la UPN de la Unidad Ajusco, afirma que durante el año 1933, durante el gobierno de Abelardo L. Rodríguez; Narciso Bassols, Secretario de Educación Pública, recomendó incluir educación sexual en las escuelas públicas desde el tercer año de primaria hasta el tercero de secundaria. Sin embargo, esta reforma no se pudo llevar a cabo debido a la oposición de varias organizaciones de padres de familia, grupos conservadores y hasta los propios profesores de la época.

Posteriormente desde la administración de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) hasta el Salinismo (1988-1994) México pasó a ser el segundo lugar a nivel mundial con el índice más alto de madres solteras, según Informes del Consejo Nacional Técnico de Educación.

Este efecto ha sido consecuencia de la ignorancia, la poca información que se tiene acerca del tema y una falta de cultura del ejercicio de una sexualidad sana y responsable.

Una nueva política demográfica abre las puertas a la incorporación de contenidos en materia sexual

Por años, México había tenido una tasa de crecimiento poblacional acelerado, debido a que las políticas apuntaban al poblamiento de las regiones más alejadas del país, que permitieran proporcionar la mano de obra necesaria para el crecimiento de las industrias.

Sin embargo, a partir de los años 70 esas políticas cambiaron y se enfocaron en resolver los problemas a los que se enfrentaba la sociedad. En el año 1974, se aprobó la Ley General de Población, que enmarcaba nuevas pautas respecto a la política demográfica del país. Al entrar en vigor la misma, se aprobó la inclusión de servicios de planificación familiar a los centros de salud, los cuales se extendieron tanto al sector público como al privado.

En 1977, se aprobó el Plan Nacional de Planificación Familiar cuyo objetivo era el de promover y prestar servicios de planificación familiar, mejorar las condiciones y la calidad de vida de los mexicanos, así como el de prevenir la mortalidad materno infantil.

Este nuevo panorama, abrió las puertas para que el gobierno mexicano lograra incorporar contenidos en materia de educación sexual en las escuelas primarias y secundarias, a través de la reforma educativa de los años 70.

Reforma educativa de 1970 respecto a la sexualidad en la educación básica

Básicamente, la reforma consistía en la incorporación de contenidos relacionados al crecimiento y desarrollo de los seres vivos, para los primeros cinco grados y de la función reproductora de los aparatos masculino y femenino para el sexto grado, los cuales fueron integrados en las áreas de ciencias naturales y educación para la salud, de acuerdo a la edad y desarrollo cognitivo de los educandos.

Sin embargo, tales contenidos fueron limitados y se reducían a abordar aspectos como la diferencia en la anatomía de hombres y mujeres, recomendaciones acerca de la higiene en los genitales y la importancia de la planificación familiar.

Obstáculos y retos en la creación de una cultura del ejercicio de una sexualidad responsable

La falta de una cultura de la comunicación entre padres de familia, el machismo, el conservadurismo y la visión de la sexualidad que difunde la religión católica, en la cual, el ejercicio de la sexualidad solo puede ser aceptada si está enfocada a fines reproductivos; representan aspectos que entorpecen la prevención de las enfermedades de transmisión sexual , el acoso, los embarazos no deseados, la disminución del número de madres solteras, la prevención de violaciones y la aceptación de la diversidad sexual.

Indicadores del ejercicio de la sexualidad de los adolescentes mexicanos

Los datos que se presentan a continuación, corresponden al Informe Nacional de Salud en México (2001- 2005) y al Programa Nacional de Salud 2007- 2012.

  • El inicio de la vida sexual en los jóvenes mexicanos oscila entre los 16 años en las mujeres y 15 en lo hombres.
  • El porcentaje de la utilización de algún método anticonceptivo es bajo durante la primera relación sexual.
  • Los casos de VIH SIDA que se han acumulado desde 1983 hasta el 2008 representan 124.505. Del total de los mismos, 33.6% representa a jóvenes de entre 15 y 29 años.
  • El 98% de las infecciones de Sida son por vía de transmisión sexual.
  • Las adolescentes que se embarazan tienen 1.2 veces mayor riesgo de morir que el resto de las mujeres.
  • Del 30 al 60% de las adolescentes que se embarazan terminan en abortos inducidos
  • 26, 200 personas viven con el VIH en México, del total de las mismas, un 95 % corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años.
  • Estudios realizados por el Hospital General de México afirman que las mujeres tienden a tener su primera relación sexual después de la primera menstruación.
Sin duda, los retos que se le plantean al gobierno mexicano y al sistema educativo en materia de educación sexual son muy grandes y los cambios solo se pueden gestar a partir de las reformas que se le hagan al mismo.

Para ello, es necesario contar con un amplio perfil de la diversidad existente en el país, pues, aunado a los desafíos ya mencionados, la negación de la diversidad sexual se está traduciendo en un aumento de suicidios entre los jóvenes, quienes son víctimas del bullying homofóbico.