Durante el paleolítico se produjeron importantes cambios climáticos. Se conocen cuatro importantes glaciaciones –Günz, Mindel, Riss y Würn– caracterizadas por un clima polar y en las que, a excepción de las riberas mediterráneas, toda Europa estaba cubierta por un manto de hielo. En los periodos interglaciares, el clima fue templado y lluvioso. En el paleolítico aparecen los primeros homínidos: una especie que llegaría a cambiar la faz de la Tierra.

Los primeros homínidos de la prehistoria

Los primeros homínidos, como el Australophitecus –del que muchos dudan en considerar como homínido– o el Homo habilis, apenas practicaban el arte de la caza. La subsistencia estaba basada en la recolección de vegetales comestibles y en la captura de pequeños animales o bien animales enfermos o muertos. Eran básicamente oportunistas y carroñeros. Posteriormente evolucionan nuevas ramas, como los Pithecanthropus o el Sinanthropus, que empiezan a emplear la caza, pero aún muy dependientes de la recolección y el oportunismo carroñero. No sería hasta la aparición del Neanderthal que la caza adquiriría un papel importante, perfeccionado posteriormente por el Hombre de Cro-Magnon.

Paleolítico inferior

El paleolítico inferior abarca un periodo de tiempo que se remonta a los 2.000.000 de años, terminando hace unos 150.000 años. El hombre del paleolítico era nómada y trashumante. Al parecer utilizaban el fuego, aunque no eran capaces de producirlo. También, los primeros homínidos, utilizaron elementos de la naturaleza a modo de instrumentos o herramientas, de un modo muy rudimentario y sin ninguna transformación. Cualquier tipo de construcción aún estaba fuera de sus capacidades, por lo que es probable que vivieran en los árboles o en cuevas. Con el tiempo aparecerían los primeros cantos tallados, la herramienta más antigua fabricada por un homínido. Esta época se conoce como Pre-Achelense u Olduvayense, entre otros nombres.

En África aparece el Homo habilis y el Homo ergaster, antecesor este último del Homo erectus. En Asia evoluciona el Homo erectus, también llamado Sinanthropus en China, o Pithecanthropus en Indonesia. En Europa vive el Homo antecessor, el homínido europeo más antiguo del género homo. También se encuentra el antepasado del Hombre de Neanderthal, el Homo heidelbergensis.

Paleolítico medio

El paleolítico medio abarca un periodo de tiempo que va de los 150.000 a los 35.000 años. A este periodo se le conoce también como Musteriense –por los fósiles hallados en Le Moustier, en Francia–. Desaparece de escena el Pithecanthropus dando paso a un nuevo protagonista; el hombre de Neanderthal, que se inicia en el manejo de la industria lítica, efectuada sobre lascas y que se conoce como la técnica Levallois. Con esta nueva técnica se construyen herramientas como hachas, cuchillos o puntas de lanza, con lo que la caza adquirió un papel preponderante. En esta época se extiende el uso del fuego, ya no de un modo oportunista, sino que se crea y utiliza de un modo habitual. Con el fuego mejoró la alimentación y la vivienda. En el primer caso porque se utilizó para ahuyentar a los animales hacia los precipicios, probablemente su técnica de caza más habitual, y el segundo porque ahuyentaban a los animales de las cuevas, que sería su alojamiento más habitual desde entonces.

Los grupos humanos se hicieron más numerosos y, aún de un modo algo rudimentario, surge la división del trabajo. Los cadáveres empiezan a ser enterrados de cierta manera, lo que sugiere algún tipo de creencia en una vida posterior, ya que con ellos enterraban también armas y alimentos. En este escenario aparece la última glaciación y la aparición de los nuevos hombre.

Paleolítico superior

El paleolítico superior abarca un periodo que va de los 35.000 años a los 10.000, dando paso después al periodo neolítico.

El hombre de Neanderthal todavía resiste unos pocos miles de años hasta que finalmente se extingue, probablemente por la competencia de los nuevos hombres, representados por el Homo sapiens, cuyo máximo exponente es el hombre de Cro-Magnon y, poco después, por el Homo sapiens sapiens, el hombre actual.

A pesar del clima helado, los hombres de Cro-Magnon subsisten gracias a la caza y la pesca y a su capacidad para fabricar todo tipo de armas. A partir del hueso fabrican agujas para coser, arpones y anzuelos. Con la aguja aparecen las primeras vestimentas elaboradas con cuero y pieles de animales. Las cavernas experimentan mejoras considerables, con muros de madera y pieles de animales. Todo ello les permite permanecer en el mismo lugar durante periodos prolongados de tiempo.

Según parece se debieron producir contactos entre diferentes grupos humanos, en los cuales se intercambiarían técnicas, experiencias y objetos, con lo que podría decirse que nace la primera expresión de comercio. También aparecen las primeras manifestaciones artísticas; pinturas rupestres como las que se encuentran en cuevas de Francia y España.

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