Si se enumeran los boxeadores profesionales que actualmente presentan una reconocida calidad, la lista sería bien larga. Dentro de las organizaciones internacionales que regulan el boxeo profesional, incluyendo las más importantes como son el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB) son muchos los púgiles con un alto nivel boxístico. Sin embargo, no se puede plantear lo mismo con respecto a boxeadores espectaculares. A veces calidad y espectacularidad no marchan juntas.

Pese al buen nivel de muchos peleadores, incluso campeones en determinadas categorías, varios pasan inadvertidos ante un público que, ávido de emociones, no se conforma sólo con secos resultados. Muchos vencen, pero realmente no convencen y a pesar de sus resultados positivos aún no sobrepasan la frontera de la mediocridad.

La mayoría de los boxeadores modernos carecen de esa chispa de atracción que tanto enardece al público, ese carisma que sólo tienen algunos. Ya los Joe Louis, los Mohamed Ali o los Mike Tyson han pasado a ser historia pero la gente, cuando aparece un púgil con el don de atracción que ellos poseían, entonces los evocan, no sólo por el récord que dejaron, sino precisamente por esa singularidad que los caracterizaba.

No obstante, existen boxeadores que además de exhibir su calidad, son muy espectaculares. Como primer ejemplo se debe mencionar a quien hoy por hoy es considerado el mejor boxeador del momento: el fenomenal filipino Manny Pacquiao, quien con su última victoria sobre el boricua Miguel Cotto obtuvo el titulo de los welters en la Organización Mundial de Boxeo, implantando una asombrosa marca de obtención de títulos en siete categorías diferentes a todo lo largo de su brillante carrera; hazaña muy difícil de igualar.

El invencible Pac-man

Pac-man, como también le llaman, no conoce la derrota desde el 10 de septiembre del 2005. Pacquiao es de esos boxeadores que impacta al público por su agresividad, por la increíble velocidad de sus manos, su potente pegada y por esa superenergía para el combate que en algún momento de la pelea deja a sus rivales completamente abatidos, sin recursos. Esta constancia en su ataque, más sus 38 nocauts, es precisamente lo que emociona y hace poner de pie a la concurrencia.

Posee esa chispa, ese carisma que atrae a las multitudes. Bernard Hopkins (ex campeón del peso mediano y del peso pesado ligero) ha dicho:"Manny es el Bruce Lee del boxeo. Su formación en las artes marciales y después de haber jugado al baloncesto le da esa agilidad y velocidad extra con las que cuenta. No te puedes dar cuenta de dónde vienen sus golpes. A diferencia de Rocky, Bruce Lee era una persona real, tal como Manny".

Meteórica carrera

Paralelamente a esta impresionante trayectoria de Pacquiao, va abriéndose paso, separado por cuatro divisiones y por 21 libras del filipino, otro púgil cuya meteórica carrera en el profesionalismo lo ha llevado, así de repente, a la conquista del campeonato interino de los plumas, también de un modo espectacular: el cubano Yuriorkis Gamboa, quien debutó como profesional el 27 de abril del 2007. Con sus resonantes triunfos, Gamboa ha ido ganando miles de adeptos precisamente debido a su singular estilo de pelea; su agresividad incontenible, su velocidad de manos unida a una demoledora pegada, más una depurada técnica del boxeo.

¿Qué le falta?

Algunos plantean que al cubano aún le falta lo que poseen los grandes. Pero ¿cuánto pudiera faltarle a un boxeador cuyo récord es de 16-0 con 14 nocouts? Tal vez en lugar de faltarle, le sobre aquello que no es sino su propia autoestima, un exceso de confianza que como dañino bumerán pudiera afectarle sin dudas.

Otros aducen que la baja calidad de sus rivales enfrentados no avala convincentemente su impresionante récord pero, si sumamos las victorias y derrotas de su rivales, éstos exhiben un récord de 330-62 y entre ellos hay boxeadores con una experiencia de hasta 40 peleas y otros como el mexicano Marcos Ramírez quien llegó a su combate con Gamboa invicto, con un buen número de nocauts.

Luis de Cuba, reconocido promotor de boxeo ha expresado refiriéndose al cubano: "Tiene la misma atracción de Mike Tyson cuando empezó. Es un taquillero enorme porque es un gran noqueador y electrifica a las masas. El nació con eso"

¿Por qué tan espectaculares?

Paradójicamente parece que sus propios defectos son los que encarecen esa espectacularidad. Pacquiao, que al iniciar sus temibles embestidas, a veces queda totalmente fuera de balance, no ha encontrado rival capaz de aprovecharse de tal deficiencia. Por el contrario, en la mayoría de los casos, dichas embestidas fructifican para aplastar a sus rivales y emocionar al público.

Por otra parte, la susodicha abierta defensa de Gamboa que lo ha llevado a caer más de una vez sobre la lona, le ha ofrecido aún mas colorido a algunas de sus peleas. Caer, levantarse como un resorte y atacar cual fiera herida hasta vencer, también es del gusto del público. Por supuesto que esto no debe ser tomado como norma para un boxeador que habrá de enfrentarse en el futuro a rivales mucho más consagrados.

Podrían enfrentarse

Es muy pronto para asegurar algo que sólo se vislumbra. Sin embargo, algunos promotores, sobre todo norteamericanos, indagan sobre un potencial encuentro.

Se supone que ese combate generaría mucho dinero debido a las enormes expectativas y a la extrema espectacularidad de ambos. Podría ser una de esas peleas del siglo y aunque cuatro divisiones y 21 libras aún los separan, nada es imposible en este mundo donde "el dinero lo puede todo" y el mismo podría lograr que en el futuro uno de ellos bajara de peso y el otro subiera para tratar de convertir la utopía en feliz realidad.