La otosclerosis produce una inmovilidad del estribo, hueso que conecta el oído medio con el oído interno y que se encarga de transmitir el sonido. Dicha inmovilidad es progresiva y provoca una disminución lenta y progresiva de la audición con los años.

La otosclerosis tiene un origen genético

La otosclerosis es una enfermedad de tipo genético que afecta a una de cada diez personas de raza blanca, especialmente en la cuenca mediterránea, aunque tan sólo el 1% de los afectados presenta pérdida auditiva. Además, es dos veces más frecuente en mujeres ya que está influenciada por los procesos hormonales, y empeora con los embarazos y la lactancia. En el 80% de los casos afecta a los dos oídos, aunque no suele evolucionar de forma simétrica, es decir, suele afectar a un oído más que a otro.

Síntomas de la otosclerosis

El principal síntoma es la pérdida de audición. En una audiometría aparece lo que se denomina “hipoacusia de transmisión” como consecuencia de la inmovilidad del estribo. Si la enfermedad evoluciona puede afectar también al oído interno y producir, además de la pérdida de audición, una “hipoacusia neurosensorial” junto a zumbidos en el oído o acúfenos. En ocasiones, también puede generar sensación de inestabilidad al caminar.

Tratamiento farmacológico de la otosclerosis

Durante años se han probado diferentes medicamentos sin mucho éxito, sin embargo, algunos autores apoyan el uso de fluoruro sódico a dosis elevadas en los siguientes casos: pacientes ya operados en los que la enfermedad a nivel de oído interno progresa de forma desproporcionada, pacientes con sospecha de otosclerosis en el oído interno (en los que la cirugía no es muy eficaz) o pacientes con signos de enfermedad muy incipiente.

Intervención quirúrgica o estapedectomía

Esta operación consiste en remover el estribo y colocar en su lugar, en el interior del oído medio, una prótesis de 5 mm de largo y 1 mm de espesor. La intervención se realiza bajo anestesia local del conducto auditivo externo o bajo anestesia general, y suele durar entre una y dos horas. Se opera a través del conducto auditivo, por lo que no deja cicatrices visibles. El alta médica suele producirse en el día (después de 3 horas una vez concluida la operación), o al día siguiente, y requiere de al menos una semana de reposo en casa, ya que en los días siguientes a la intervención suele existir un ligero vértigo que se trata con medicamentos.

Pero la estapedectomía no es 100% efectiva por dos motivos:

  1. Solo cura el componente de afección media del oído, por lo que no soluciona la disminución auditiva por enfermedad del oído interno.
  2. Un porcentaje de entre el 1% y el 3% no mejora, y en algunos casos puede empeorar en el posoperatorio. No se conoce el motivo de este problema, que es independiente del cirujano que opere y del material que utilice.
Además, como cualquier operación, puede presentar complicaciones, las más frecuentes son:

  • Vértigo y alteraciones del equilibrio: son frecuentes y ocasionalmente molestos o incapacitantes debido a la manipulación del oído interno. Ceden invariablemente en las siguientes horas o días.
  • Alteraciones del gusto: durante la cirugía se manipula y moviliza un nervio cercano a la membrana del tímpano, llamado cuerda del tímpano, que se encarga del gusto de la parte anterior de la lengua, lo que puede causar inflamación e irritación del nervio y generar alteraciones del gusto. Generalmente, es temporal, pero, según el grado de lesión, puede tardar meses en recuperarse, aunque rara vez es permanente.
  • Sordera: la cirugía tiene un porcentaje de éxito por encima del 90% cuando está bien indicada, sin embargo, puede existir sordera neurosensorial profunda secundaria al procedimiento en menos del 1% de los casos.
  • Parálisis o debilidad facial: es una complicación rara y suele responder rápidamente al tratamiento. El nervio facial puede encontrarse expuesto hasta en el 9% de los pacientes, pues anatómicamente guarda una relación muy estrecha al lugar de la cirugía.

Audífono en pacientes de otosclerosis

Se trata de una alternativa para aquellos pacientes que no desean someterse a una intervención quirúrgica o que presentan enfermedades asociadas que la contraindican. Según expertos, los audífonos dan buenos resultados en las pérdidas de audición por otosclerosis, pero los oídos ya operados por esta enfermedad suelen necesitar más tiempo para acostumbrarse a ellos.