La historia del idioma inglés data de los tiempos de la invasión de tribus germánicas a Gran Bretaña durante el siglo V, cuando anglos, sajones y jutas cruzaron el Mar del Norte para conquistarla. Las tribus residentes hablaban el idioma celta, pero en su mayor parte fueron desplazadas hacia territorios del norte.

Evolución inicial del inglés

El idioma de los invasores evolucionó en Gran Bretaña en lo que se ha denominado inglés antiguo, entre el siglo V y el año 1100, aunque la mayor parte de palabras usadas en el inglés moderno tiene sus raíces en el inglés antiguo.

Posteriormente, ocurre un periodo denominado inglés intermedio, de 1100 a 1500, en el que la dominación francesa impone el idioma galo entre la realeza y las clases dirigente e industrial. Se da una división de clase lingüística, en el que las clases bajas hablan inglés y las clases altas el francés. Para el siglo XIV, el inglés recupera su dominio, pero muchas palabras francesas ya habían sido incorporadas al idioma aunque difícilmente sería comprendido por un angloparlante actual.

Incorporación de palabras extranjeras

El inglés moderno, hablado entre 1500 y 1800, es el resultado de un cambio distinto y repentino en la pronunciación (denominado el gran cambio de las vocales) con vocales cada vez más cortas. Debido a la colonización inglesa de gran parte del mundo, aunado al aprendizaje del Renacimiento Clásico, muchas nuevas palabras y frases se incorporaron al idioma.

La invención de la imprenta significó la impresión en un idioma común. Los libros se abarataron y más personas aprendieron a leer. La impresión también produjo la estandarización del inglés. La ortografía y la gramática se unificaron y el dialecto de Londres, donde se encontraban las principales casas editoras, se convirtió en la norma. En 1604 se publicó el primer diccionario inglés.

Inglés actual y variedades

La diferencia fundamental entre el inglés moderno inicial y el inglés moderno actual estriba en el vocabulario. El inglés de nuestros días cuenta con muchas más palabras, como consecuencia de dos factores fundamentales. La Revolución Industrial y la tecnología crearon la necesidad de nuevas palabras y el Imperio Británico, en su cima, cubrió una cuarta parte del planeta por lo que el inglés incorporó palabras extranjeras de muchas naciones colonizadas.

La colonización británica de América del Norte produjo una variedad del idioma distinta. Algunas pronunciaciones se “congelaron” cuando llegaron a Norteamérica. De alguna forma, el inglés de los estadounidenses es más parecido al de los tiempos de Shakespeare, que fue preservado en las colonias, mientras que tales expresiones cayeron en desuso en Gran Bretaña.

El idioma español también tuvo influencia en el inglés, mismo que incorporó palabras durante los tiempos de la fundación del oeste (California). El francés (en Luisiana) y algunas palabras procedentes del occidente africano (gracias al comercio de esclavos) influyeron también en el inglés y en cierto grado en el inglés británico.

Influencia del inglés

En nuestros días, el inglés de la Unión Americana tiene influencia particular debido a la dominación estadounidense en cine, televisión, música popular, comercio y tecnología (incluyendo a la Internet). Sin embargo, hay muchas otras variedades del inglés en todo el mundo. Tenemos, por ejemplo, inglés australiano, inglés neozelandés, inglés canadiense, inglés indio e inglés caribeño.

El idioma inglés es la segunda lengua más hablada en el mundo —y cuenta con la mayor cantidad de vocabulario— después del chino, se calcula que hay 380 millones de angloparlantes y 300 millones cuyo segundo idioma es el inglés y 100 millones más que lo emplean como idioma extranjero. Además, es el idioma de la ciencia, la aviación, la computación, la diplomacia y el turismo. Se le considera el idioma oficial de más de 45 países y se habla extensamente en otras naciones donde no tiene el carácter de oficial.

Como consecuencia de la globalización, las victorias de los aliados durante la II Guerra Mundial, y el liderazgo norteamericano en ciencia y tecnología, el inglés ha tenido tanto éxito en el extranjero que su control escapa ya de su fuente original y se calcula que para el año 2020 los angloparlantes nativos representarán sólo 15% de más o menos 2,000 millones de personas que hablarán o aprenderán el inglés.

El caso particular del inglés en China y la región asiática

De hecho, la mayor parte de conversaciones en inglés entre personas cuyo idioma nativo no es el inglés, ocurre en esta lengua franca. En China, el caso más evidente, la adopción del inglés de manera libre se debe a la escasez de maestros nativos que no les resulta agradable permanecer largos periodos de enseñanza en alejadas zonas rurales.

Se calcula que 300 millones de chinos, más o menos el total de la población estadounidense, leen y escriben inglés, pero no tienen práctica oral suficiente. La consecuencia de esto es que el inglés hablado por esta población tendrá “características” chinas. El inglés que se habla en la región asiática varía en forma significativa de país a país y el idioma se verá igualmente afectado en el futuro en cuanto a su contenido gramatical original, incluida la supresión de los verbos auxiliares, por ejemplo.

Chinglish, una variedad híbrida

Debido a la gran cantidad de personas involucradas en el aprendizaje del inglés en China, y conocido como “Chinglish”, la variedad cobrará vida por sí misma. Los anunciantes jugarán con el idioma, como ya lo hacen en Taiwán. Se le celebrará como una forma de identidad cultural y se le aplicará en todos los campos como el cine, la música, los juegos y los libros.

Es muy probable que se le enseñe como tal y que el “Chinglish” se convierta en un idioma correcto y adecuado como cualquier otro inglés hablado en el planeta y tal vez hasta más eficiente que la versión original, al suprimir artículos y terminaciones de palabras abolidos como innecesarios. De tal manera, el inglés se habrá convertido en una variedad híbrida dentro de la región asiática.

Evolución del idioma

Cualquier idioma evoluciona constantemente así que no debe representar sorpresa alguna que cuando el inglés se reubica en otras tierras, pueda producir resultados desusados o extraños. Tampoco debe extrañarnos que cuando un idioma se disemina lejos de su ubicación original comience a fragmentarse, como ocurrió en el caso del latín, dividido en las lenguas romances (francés, italiano, español, portugués y rumano).

No ocurre así con el árabe, ya que pese a la cantidad de dialectos, se encuentran vinculados a través del idioma escrito del Corán, homogeneizados por el árabe de Al Jazeera, según Michael Erard, periodista sobre temas del lenguaje para publicaciones como The New York Times y New Scientist.

El inglés en los países latinoamericanos

A diferencia de los países asiáticos, las naciones latinoamericanas cumplen con parámetros y lineamientos de aprendizaje del idioma inglés establecidos en los países de origen. “A futuro, al menos a corto plazo, seguirán compartiendo un mejor entendimiento con los angloparlantes nativos aunque la homogeneización en cuanto al acento y la gramática no será perfecta”, precisó David Ridges, ex profesor para Berlitz Tokyo Ltd., institución dedicada a la enseñanza de idiomas.

Sin embargo, debe considerarse el caso del Spanglish” como otra versión híbrida del inglés y el español dentro del territorio norteamericano y compartido por una minoría creciente en la nación estadounidense y cuyo impacto e importancia no puede ignorarse o descartarse.

Inglés pidgin (rudimentario)

La mayor parte de angloparlantes, incluidos ingleses, norteamericanos, australianos, y neozelandeses tienen la impresión de que su inglés es el dominante, pero no es el caso práctico en la actualidad.

La evolución del inglés, simplificado en su vocabulario, gramática y pronunciación, y desprovisto igualmente de expresiones y de frases adverbiales se convierte rápidamente en el idioma dominante. Es también la lengua franca para facilitar el entendimiento entre angloparlantes nativos y otros cuyo idioma no es el inglés y al que se le ha bautizado de manera no oficial aún como inglés internacional pidgin (rudimentario). Este permite que dos o más grupos, sin idioma común, puedan comprenderse fácilmente, a manera de una versión del esperanto pero en idioma inglés.

A medida que el número de personas que hablan inglés en el extranjero se eleva para sobrepasar notoriamente a los nativos al grado de eclipsarlos del panorama lingüístico de su propio idioma, la balanza del poder favorecerá a la comunidad internacional, misma que podría decidir en cualquier momento la incorporación oficial de los nuevos cambios en el lenguaje y que ya se aplican de hecho.

El inglés se somete a un periodo de desarrollo evidente y diferirá en forma tan considerable del lenguaje aprendido por ingleses, estadounidenses u otros nativos, que les será indispensable aprender una versión rudimentaria de su propio idioma para comunicarse con el resto del mundo.