Las subordinadas consecutivas establecen una relación de causa-consecuencia: expresan la consecuencia, es decir la situación que se deriva de lo expuesto en la subordinada principal. Se distinguen dos tipos de oraciones consecutivas: intensivas y no intensivas.

Consecutivas no intensivas: nexos

Son aquellas en las que la consecuencia es el resultado de una acción que no posee una intensidad especial, por lo que la relación entre las dos subordinadas es más débil.

Los principales nexos introductores son: así (es) que, de ahí que, luego, por (lo) tanto, de forma que, de modo que, de manera que, entonces, así pues, en consecuencia, por consiguiente.

No tenemos nada que hacer aquí, así que nos vamos.

No había nadie, de modo que me marché.

No tienes razón, por lo tanto cállate.

Estaba cerrado, por tanto volveré mañana.

Hemos demostrado que nuestras conclusiones son válidas, por consiguiente, teníamos razón.

La idea es acertada; debemos, pues, ponerla en práctica.

No tenemos dinero para ir de vacaciones, entonces nos quedaremos en casa.

Los tiempos verbales en las oraciones consecutivas no intensivas

Las consecutivas no intensivas van siempre pospuestas y se construyen en indicativo (pasado, presente y futuro) y en imperativo (o presente de subjuntivo cuando la consecuencia es un mandato negativo): Tienes que conducir, así que no bebas. El único nexo que se construye con subjuntivo es de ahí que: Lo ha dejado la novia, de ahí que esté con tan mal humor.

Oraciones consecutivas intensivas: conectores

Expresan la consecuencia de la intensidad que se indica en la oración principal; intensidad que puede ser cuantitativa o cualitativa.

En el ámbito de la cantidad guardan una especial relación con las estructuras comparativas y van introducidas por los siguientes esquemas:

Tan + adjetivo…que

Es tan listo que resolvió los problemas de matemáticas en muy poco tiempo.

Tan + adverbio…que

Bebió tanto que se emborrachó.

Tanto/a/os/as + sustantivo…que

Tiene tantos libros que no le caben en la casa.

Tales + sustantivo…que

Decían tales tonterías que nos fuimos.

Tanto que + oración

Habla tanto que te marea.

La consecuencia puede deberse a la intensidad de la cantidad:

Comió tanto que se descompuso.

Es tan avaro que no le va a comprar nada a su hermano como regalo de boda.

O a la intensidad de la cantidad:

Tiene cada idea que asusta.

Le hizo tales regalos que no pudo decirle que no.

Los tiempos verbales en las consecutivas intensivas

En este tipo de oraciones el verbo introducido por que va en indicativo, a no ser que el verbo principal esté en forma negativa, en subjuntivo o sea una orden.

No vive tan cerca que pueda ir caminando.

Dale tales gritos que se tenga que marchar de tu casa.