En realidad, las oraciones causales que corresponden exactamente con la definición no son muy numerosas. En las siguientes oraciones, todas introducidas por el nexo causal porque, se observa que solo en una (a) hay una relación causa-consecuencia:

He cerrado la ventana porque tengo frío. (a)

Están en casa, porque hay luz.

Daría lo que fuera porque me llamara.

Para distinguir las diferencias es necesario establecer distintos tipos de subordinadas causales. Además de porque, otros nexos causales son como, ya que, puesto que, dado que, visto que, en vista de que, que.

Clases de subordinadas causales

La causa real y la causa lógica se corresponden con dos estructuras causales: las causales puras, integrales o centrales, y las causales externas o explicativas.

Subordinadas causales puras

Estas oraciones contestan a la pregunta ¿por qué? Funcionan como complemento del predicado verbal e introducen información nueva, por lo que suelen ir detrás de la oración principal. Sin embargo, pueden anteponerse, pero en estos casos, la causa toma un matiz de única y exclusiva que suele interpretarse como contraste:

La ropa se ha descolorido porque estaba al sol.

Porque estaba al sol la ropa se ha descolorido (precisamente porque estaba al sol y no por otra razón).

Este mismo efecto enfático y de contraste se observa en los contextos de réplica, en los que se rechaza la validez de una afirmación como posible causa de lo que se expresa. En estos contextos, es necesario usar el subjuntivo:

La ropa se ha descolorido.

Sí, pero porque se haya descolorido, no la vamos a tirar a la basura.

En el español escrito, se utilizan como nexos algunas locuciones conjuntivas: debido a que, a causa de que, gracias a que, por culpa de.

Subordinadas causales externas

Estas subordinadas presentan un hecho como explicación o justificación de lo afirmado en la principal.

Está muerta de sueño, porque se le están cerrando los ojos.

Vete a dormir, que se te están cerrando los ojos.

Las causales externas pueden introducir información conocida o nueva

Si la información es conocida ocupan obligatoriamente la posición inicial: como; y preferentemente ya que, puesto que, dado que, visto que, en vista de que, supuesto que.

Como no viniste, nos fuimos.

Dado que no me quieren, me marcharé.

Ya que tienes tanto interés, vete tú al curso.

Si la información es nueva, la oración va generalmente pospuesta (que, porque, pues), aunque puede anteponerse para darle más énfasis a la causa.

Habla más alto, que no oigo.

- ¿Por qué no viniste ayer?

- Es que no me encontraba bien.

Aprovecha para comprar, que ahora hay rebajas.

El subjuntivo en las oraciones causales

El modo indicativo se utiliza en pasado, presente y futuro. Las causales se construyen con subjuntivo en contextos negativos, de réplica y prospectivos.

  • Contextos negativos
Le he llamado no porque me apetezca sino porque necesito hablar con él.

No le he llamado porque me apetezca sino porque necesito hablar con él.

  • Contextos de réplica
Porque no vayas tú, no nos vamos a quedar sin ir.

Porque le llames para saber cómo está, no te va a pasar nada.

  • Contextos prospectivos: porque con valor final
Se expresa un valor o una intención:

Daría lo que fuera porque me dejara en paz.

Daría lo que fuera para que me dejara en paz.