En Brasil, la OIT presentó un documento donde analizó la evolución de los indicadores laborales desde 1992 a 2007. El informe indica que en esa cuestión el país avanzó, pero tiene aún muchos desafíos para superar.

El desempleo entre jóvenes de 15 a 24 años subió y disminuyó el número de los que no trabajan ni estudian. Según la OIT, más de la mayoría de hombres como mujeres trabajan más de 44 horas semanales aunque también se observa una caída en el número de niños insertos en el mercado laboral.

Estudio sobre la situación laboral en Brasil

En la sede de Brasilia, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dio a conocer el 16 de diciembre un balance donde analizó la evolución de los cuadros laborales brasileños desde 1992 a 2007. El documento, "Trabajo Decente en Brasil", tuvo en cuenta diversas dimensiones del universo del trabajo digno, como oportunidad, jornada, combinación entre labor y vida familiar, tareas a ser abolidas (trabajo infantil y forzado) y ambiente de trabajo seguro.

Cabe señalar que, la pesquisa está incluida en el proyecto piloto pionero en el mundo, que evalúa los programas de trabajo decente y tuvo en cuenta indicadores específicos. Este estudio, fue presentado por el analista especializado de la OIT José Ribeiro, coordinador nacional del proyecto "Monitoreando y Evaluando el Progreso de Trabajo Decente", con la participación del director de Estudios y Políticas Sociales del Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (Brasil), Abrahão de Castro.

Progreso y alerta sobre desafíos

Brasil avanzó, en lo que concierne al trabajo decente, pero aún tiene innumerables desafíos para ser superados. El documento publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera progresos corajudos” la disminución de la participación de los menores en el sistema laboral, el aumento de trabajadores con contrato formal y la ampliación de la cantidad de ancianos que reciben jubilaciones o pensiones.

El relevamiento, que observó la situación del mercado laboral desde 1992 a 2007, recopiló datos de la última Pesquisa Nacional por Muestra de Domicilio. La trayectoria de la participación de mujeres en el mercado laboral subió del 56,7% en 1992 al 64% en 2007, el nivel de rendimiento de los empleados creció y contribuyó en la reducción de la pobreza y la desigualdad (impulsado por el control de la inflación a partir de 1994 y por aumento real del salario mínimo, sobretodo desde 2003).

La tasa de participación en el sector laboral brasileño saltó del 72,4% en 2001 al 75% en 2005, el desempleo cayó del 9,5% al 8,6%, de 2005 a 2006 y luego se retrajo al 8,3% en 2007, según la OTI.

Empleo para los jóvenes

En 1992, el índice desempleo entre los jóvenes de 15 a 24 años era del 11,9% y cambió al 17% en 2007. En el mismo periodo, el número de muchachos que no trabajaban ni estudiaban pasó del 21,1% al 18,8%. De 2005 a 2007, la ocupación declinó entre los chavales, como también para los adultos, en función de los niveles de crecimiento económico y como consecuente desempeño del ámbito formal de trabajo. Siempre las diferencias significativas de las tasas de desempleo entre esos grupos poblacionales se mantuvieron.

Es preciso informar que, el trabajo de la OIT exhibe variaciones basadas en el escenario político y económico mundial. El aumento de parados entre el público joven fue uno de los puntos destacados en la indagación. Entre los resultados obtenidos destaca que 6,4 millones de muchachos no estudian ni trabajan, es decir uno en cada cinco.

En números expresivos, en 2007 se registró un total de 7,8 millones de trabajadores parados, 3,6 millones de personas (46,7% del total) tenían entre 15 y 24 años de edad.

Diversidad de elementos

Además de factores económicos, el estudio señaló vinculaciones directas a las condiciones demográficas. En la década de los 90, periodo en que surgió la onda joven, hubo un aumento en la tasa de fecundidad, hecho que generó crecimiento explícito de la población juvenil. Esa realidad aún hoy es constatada, aunque los números sea cada vez menores.

Otro aspecto conectado con el desempleo en esa franja de edad son las cuestiones de género y raza. En 2006, las jóvenes mujeres afrodescendientes que no estudiaban ni trabajaban ascendían al 29,2%, cerca de siete puntos más que las blancas (22,4%) y tres veces superior que los jóvenes blancos de sexo masculino (10,3%). El análisis mostró que, el aumento de la evasión escolar entre las chicas brasileñas es superior al número de chavales, muchas jóvenes terminan dedicándose a temas domésticos o maternidad.

Más de la mayoría supera las 44 horas semanales de trabajo

El documento de la OIT, indicó que en Brasil el 25,2% de las mujeres y 43,2% de hombres permanecen más de 44 horas por semana en sus puestos de trabajo. La indagación arrojó que, la cantidad de horas por semana llega a ser de unas 48 horas, 13,7% del sexo femenino y 25,2% del masculino. La organización alerta además que el número de horas semanales que las mujeres dedican a las taras domésticas supera en 12,5 a los hombres, representando 5 horas más que a las que ellos cumplen.

Cabe señalar que la jornada semanal de 48 horas de trabajo había sido establecida en Brasil en 1943. Pero, con la promulgación de la Constitución Federal de 1988, fue reducida a 44 horas. Diez años después, fue aprobada la ley n° 9.601, que creó el llamado banco de horas (sistema de compensación de horas extras).

Trabajo infantil

La cantidad de niños insertos en el mercado laboral disminuyó cerca de 50% en 15 años. Según la entidad, en 1992 había 8,42 millones de trabajadores con edad de 5 a 17 años y en 2007 el número descendió a 4,85 millones. Entre niños de 10 a 14 años, los índices disminuyeron de 20,5% a 8,5%, entre 1992 y 2007.

Las posibilidades de obtener rendimientos superiores a lo largo de la vida laboral son mayores para aquellos que comienzan después de los 20 años. Uno de los factores que, según el estudio, puede explicar esa relación es la probabilidad de que las personas tengan tiempo para acceder a niveles superiores de educación y calificarse mejor.