Los animales son compañeros del ser humano en la tierra y algunos son usados para fines poco alentadores, como el consumo y la caza.

Existen personas que entienden la importancia de los animales en la tierra y por ende los quieren y los respetan, pero hay quienes definitivamente no soportan dicha convivencia y odian a los animales, de una forma dañina.

Aquellos que odian a los animales, en su mayoría apoyan el maltrato o lo ejercen, ayudando a que este índice aumente progresivamente y siendo parte de un problema mundial muy grave.

El odio hacia los animales proviene de lo que se conoce como zoofobia, que es el temor por ciertos o todos los animales, porque se piensan que son peligrosos y pueden hacer daño.

Cuando este temor aumenta, suele convertirse en odio, que hace que las personas obren injustamente con los animales, ya sea lastimándolos o matándolos.

Esta fobia suele ser común hacia los insectos y animales salvajes, pues lo primero que buscan hacer es matarlos o dañarlos como una medida infundada de defensa. Esto también suele extenderse hacia los animales domésticos.

Manifestaciones

En la mayoría de los casos, las personas que están en contra de los animales y los odian buscan la forma de hacerles daño, ya sea directa o indirectamente.

Cazar un animal por deporte es una conducta que denota un odio irracional hacia ellos y una insensibilidad e irrespeto por la vida.

Muchas personas que se dedican a la cría y venta de animales para consumo humano, aseguran disfrutar el momento en que los asesinan y también de los preámbulos innecesarios que realizan, como estrellarlos, golpearlos y hacerlos sufrir; lo que denota sadismo y un problema sicológico.

Una de las causas principales de la zoofobia es la carencia de belleza ante los ojos del humano, lo que produce el asco por las cucarachas y otros insectos y ese deseo de hacerles daño.

A veces la manera de hacer daño a los animales es indirecta y camuflada, pues algunos cubren su intolerancia por los animales con excusas y mitos acerca de la convivencia con ellos y suelen dar malas informaciones a los demás sobre estos.

El decir que un animal causa enfermedad cuando no es así, denota cierto nivel de fastidio por aquella espacie, decir que apesta, aconsejarles a los demás que boten a sus mascotas, o hablar mal sobre los animales son las manifestaciones de odio más comunes que hay.

¿Por qué los odian?

Es una cuestión que va de la mano con la personalidad de los seres humanos. Algunos lo hacen por temor, otros por poseer una personalidad cruel y otros por supersticiones o mitos que se desarrollan en torno a ciertos animales.

Un ejemplo de aquello es el odio colectivo hacia los gatos, ya que muchos dicen que son animales del mal, que apestan, que son traviesos y que traen la enfermedad de la toxoplasmosis, lo cual se basa en especulaciones, que incluso personas preparadas y que conocen del tema las difunden en contra que aquellos animales.

El egoísmo humano y la carencia de respeto y compasión también crean estas tendencias malsanas, que lastiman a otras espacies, ya que el ser humano no es capaz de respetar a su propia especie y mucho menos a las demás especies del planeta, pues las consideran inferiores y creen que aquello les da derecho para decidir sobre su suerte.