“Lo primero que nos muestra el enfermo al llegar a la consulta es su cara, que está llena de secretos… hay obviedades en el paciente, pero el médico sin embargo es incapaz de interpretar las causas de la enfermedad…esa amargura tiene que tenerla el médico de hoy por no saber”. Estas, entre otras perlas, sustanciaron la presentación que el profesor Félix Irigoyen hizo en Málaga del Proyecto Biotecnología 2012 del Instituto Superior de Medicina Biológica, Insumed, tras 11 años de trabajo investigador desde su fundación.

Hasta ahora, con la edición de 5 nuevos libros que completan el tercer nivel de formación para los terapeutas que estén interesados, han salido ya a la luz 18 manuales que constituyen el oficio completo de terapeuta biológico, tal y como un médico chino actual lo practica en el doble paradigma Medicina Occidental- Medicina Biológica.

Un proyecto de simbiosis de los dos modos de sanar que arranca en Navarra en 2001 cuando un grupo de médicos, conocedores de los resultados clínicos que el profesor Feliz Irigoyen obtenía con sus pacientes tras administrarles preparados de base fitoterapeútica (hay un total de 800), le animaron a crear lo que hoy es Insumed.

Esperanza para la esquizofrenia

Y en esa lucha diaria que Irigoyen mantiene contra el dolor y la enfermedad, con esta nueva medicina que liga lo mejor de las dos sobre el principio de que “cada ser humano es único y hay un tratamiento único para él”, aparecen historias sorprendentes como la de la enferma etiquetada de esquizofrenia desde los 16 años:

“Yo a lo largo de 3 años intenté desmontar el tinglado en el que esta chica montaba sus delirios, y te aseguro que fracasé al principio en mi afán de ayudarle, pero después le mandé un preparado pensado para desmontar el mecanismo por el que un esquizofrénico hace delirios y elucubraciones, puesto que estos síntomas son exactamente los que determinan la gravedad de la enfermedad”.

La sorpresa llegó 3 días después de estar tomando el preparado -cuenta Irigoyen- cuando los delirios cesaron, igual que en otros enfermos de Alzheimer con los mismos síntomas. “Después de esto” –afirma- “no puedo por menos que sentirme eufórico porque hablamos de una enfermedad que se resiste a cualquier terapia, y aunque no cure, mejora y alivia la desesperanza. Así que ahora ya sé que voy por el buen camino, solo me falta hacer un ensayo clínico con 10 o 12 pacientes”.

Farmaindustria es el poder

Pero el rosario de casos clínicos esperanzadores que este apasionado del arte de sanar desgrana en sus intervenciones no acaba de sorprender. Y eso que su ‘secreto’ lo ha desvelado en 18 manuales que ponen sobre el tapete todas las enfermedades, explicadas desde la biología (detallando sus causas) y vistas desde la experiencia clínica del hospital.

No es de extrañar,pues, que desde la medicina alopática se le haya hecho el vacío y que la Universidad española haya rechazado incorporar este acervo a las facultades de medicina. Cualquiera que maneje los entresijos de la sanidad sabe del poder de las farmaceúticas “Farmaindustria son el poder”, afirma Irigoyen- y que cualquier camino que ofrezca curación definitiva de la enfermedad atenta contra sus intereses, ya que su negocio es cronificar el dolor.

Un hecho denunciado el 14 de junio de 2003 ante el Tribunal Internacional de la Haya, por el doctor alemán Matthias Rath y un grupo de científicos, en nombre de todos los pueblos del mundo -como recogíamos en nuestro artículo “Cuando la enfermedad se convierte en negocio”- y que se elevó a la categoría de denuncia por genocidio y otros crímenes contra la humanidad realizados en relación con el negocio de la enfermedad de la industria farmacéutica.

Todo tiene una explicación biológica

Y es que el mensaje de Irigoyen discrepa esencialmente del que subyace en la medicina alopática convencional (que usualmente se ocupa de tapar el síntoma a base de fármacos), por ir a erradicar las raíces de la enfermedad tras un diagnóstico riguroso:

“Si el médico entiende las causas no está perdido. Todo lo que le pasa al enfermo tiene una explicación biológica…si tenéis carisma médico se puede curar, si no esto no tiene sentido. Quienes practicamos la Medicina Biológica somos personas honradas que queremos ayudar a la gente y ser eficaces…yo lo que quiero es curar de forma práctica y barata”.

Y en innumerables ocasiones, curar incluso sin cobrar. Es conocido por quienes trabajan con él que su pasión por ayudar a mitigar el sufrimiento y el dolor le lleva a gestos como el acercarse por la calle a desconocidos que evidencian una enfermedad para ofrecerles ayuda médica, o la cantidad de atenciones gratuitas que realiza en su día a día.

Cuando entendemos el psiquismo

Pese a todo, pese al aval de los resultados exitosos que arroja su historial de casos clínicos se hace oídos sordos a argumentos, por ejemplo, como los que explican la violencia de género o la sexual: “toda esa violencia responde a excesos de cólera que se producen en el hígado, un hígado muy fuerte que se puede corregir”.

O a su explicación del psiquismo humano, en comunión con la que hace la medicina china que “lo considera una entidad tan clara y tan manejable como un queso camembert”.

Resumiendo sus palabras, el psiquismo –dice- es la unión de 4 actividades psicofísicas del ámbito neuronal cerebral: la capacidad de producir pensamiento elaborado o endeble, “que es el que utiliza la gente cada vez más” ; la imaginación, que no tiene que ver con el pensamiento aunque se elabore igual; el instinto y la tenacidad. "Y una vez que entendemos que el psiquismo son 4 cuestiones distintas podemos centrar la atención como investigadores en temas muy concretos".

Observación y biología

Temas, por ejemplo, como saber que el pensamiento está ligado al digestivo, la imaginación al hígado y la tenacidad y el instinto a otros ámbitos distintos. Un conocimiento -dice- que abre un nuevo paso a la psiquiatría, que ya sabe que puesto que todo está ligado (espíritu y organicidad), controlando la organicidad con correctivos de plantas medicinales -algo que puede hacerse tal y como la experiencia clínica evidencia- aparece entonces una psiquiatría nueva.

Dicho en otras palabras, un pensamiento correcto, una imaginación viva o una sexualidad normalizada, por ejemplo, dependerán del equilibrio de los órganos a los que estén conectadas estas funciones.

Recuperar la observación como elemento clave, algo que se ha eliminado de la clínica –según sus palabras- y el conocimiento exhaustivo de la biología humana, permitirán conocer la cadena perfectamente estructurada que relaciona todos los elementos del cuerpo entre si, invitando a que cuando algo se altera, controlando las energías se pueda corregir.