La obra de Samuel R. Delany representa uno de los casos en los que la ciencia ficción es el vehículo para que un escritor exprese sin limitaciones su visión particular sobre un tema. Muchas de sus obras pertenecen enteramente al género fantástico, con la salvedad de que ocurren en mundos extraños, lejanos a la Tierra en el tiempo y el espacio.

Las novelas de Samuel Delany

Delany nació en Nueva York el 1 de Abril de 1942, se crió en Harlem y a los 19 años ya había terminado su primer novela, “Las joyas de Aptor”. La ciencia ficción fue el género en el que se inició y con el que más repercusión obtuvo, pero incursionó en otros ámbitos de la literatura.

Activista por los derechos civiles, afroamericano y gay declarado desde la adolescencia, Delany también abordó esos temas en ensayos críticos y obras de ficción. Algunas de sus últimas novelas podrían describirse como ciencia ficción erótica, aunque el mismo Delany no tuvo reparo en considerarla literatura pornográfica. “Hogg” y “Phallos” son las dos obras que mejor representan esta tendencia.

Babel-17” y la relatividad lingüística

El primer grán éxito de Delany llegó en 1966 con “Babel-17”. La protagonista es una lingüista que enfrenta el desafío de descifrar un nuevo idioma, y descubre que a medida que avanza en su trabajo, entender el lenguaje Babel-17, se producen cambios en su persona.

La trama está centrada en el poder del lenguaje y en el concepto de relatividad lingüística. Delany lleva al extremo el concepto de que la percepción del mundo y la estructura del pensamiento es influenciada por la palabra. Babel-17 ganó el premio Nébula 1966 y fue nominado al premio Hugo 1977.

La intersección de Einstein” y el poder del mito

Tan sólo un año después de “Babel-17”, Samuel Delany publicó “La intersección de Einstein”. Se trata de una compleja relectura de mitos de la humanidad en un extraño mundo de mutantes. Lobey, el protagonista, es una versión de Orfeo que debe completar un viaje de aprendizaje para comprender el sentido de su existencia y de la del mundo que habita.

En su viaje, Lobey se cruza con otros mitos en desarrollo. Poderosos personajes participan del relato, usando a la Muerte, Jesús, Judas, y estrellas del rock, el cine y la mitología como disfraces en su particular carnaval. En una charla con su guía, Araña, Lobey recibe el conocimiento del extraño destino de la Tierra y la humanidad.

Con “La intersección de Einstein”, Delany ganó por segundo año consecutivo el premio Nébula y recibió otra nominación para los Hugo.

Nova”, marxismo y tarot galáctico

El prolífico trabajo de Delany continuó con su ritmo anual, cuando en 1968 publicó “Nova”. Esta aventura espacial es la que más se ajusta al marco estricto del género de ciencia ficción, pero por sobre la trama y debajo de ella Delany reflexiona sobre una variedad de tópicos que van desde el concepto marxista de enajenación hasta la aceptación del tarot como un sistema simbólico de predicción y análisis.

Presas del fuego cruzado entre dos poderosas familias, un juglar (otro Orfeo, con un instrumento musical como arma) y un joven soñador que quiere escribir una novela, género ya desaparecido, son los ojos a través de los que Delany desarrolla uno de sus relatos más dinámicos. “Nova” también fue nominada para los premios Hugo, pero el galardón le sería negado por tercera vez.

Una autobiografía posmoderna de Delany

De toda la obra siguiente de Delany, es de destacar uno de sus tantos libros autobiográficos, escrito en 1988. Se titula “El movimiento de la luz en agua: sexo y ciencia ficción en el East Village”, aunque lamentablemente no cuenta con traducción al español.

Se trata de un repaso de sus experiencias como habitante gay y afroamericano de Nueva York. Allí relata encuentros con Albert Einstein, W. H. Auden y Bob Dylan entre otros. También cuenta como testigo directo la performance “18 Happenings in 6 Parts” del artista Alan Kaprov, considerada un hito en el fin del modernismo y el comienzo del posmodernismo.

“El movimiento de la luz en el agua” recibió excelentes críticas, tanto por su estilo literario como por su esclarecedora visión sobre los desafíos pendientes en materia de tolerancia y derechos civiles. Por esta biografía Delany recibió finalmente el premio Hugo, que se le había negado en el género de ficción.

Actualmente Samuel Delany continúa publicando, y es profesor de Literatura y Escritura Creativa en la Universidad de Temple.