El nuevo teléfono común para todos los países de la Unión Europea, al que podrán llamar los niños y adolescentes de los 27 es el 116111. Su puesta en marcha tratará de atender y ayudar a todos los niños y adolescentes desamparados, en situaciones de riesgo o de emergencia, con problemas de maltrato, abandono o abuso sexual, o bien con dudas a las que no saben hacer frente; en definitiva, que están solos y no tienen a quién acudir.

La Fundación ANAR, de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo

La Fundación ANAR ha sido la encargada de presentar hoy, miércoles 6 de abril, y en toda España, el número unificado y fácil de aprender 116111 que va a operar en todos los países del entorno UE, una de las reivindicaciones perseguidas durante años por todas las asociaciones que trabajan ayudando en la protección de los menores en el ámbito europeo.

ANAR lleva ya 40 años de andadura, y desde hace 17 ha trabajado en toda España con un teléfono gratuito y confidencial, el 900 20 20 10, al que podían llamar todos los niños y adolescentes de nuestro país. Esta es la razón por la que el Ministerio de Interior español le ha adjudicado la gestión del número unificado en las comunidades autónomas en las que tienen presencia.

En los últimos años, además, la fundación ha avisado constantemente del incremento paulatino y considerable de estas llamadas de menores, de edades comprendidas entre los 11 y los 17 años, con todo tipo de problemas, hasta el punto de llegar a recibir un total de 160.000 llamadas al año. Una idea aproximada de la situación de soledad, riesgo y aislamiento en la que se encuentran los niños y adolescentes de España es el hecho de que, en un solo día, pueden llegar a recibir un total de 500 llamadas.

Ayuda especializada e intervención inmediata

Desde cualquier rincón de nuestro país, un menor puede llamar a este nuevo teléfono las 24 horas del día y todos los días del año. En él recibirán la ayuda especializada la dan psicólogos, orientadores, trabajadores sociales y abogados que trabajan conjuntamente para dar una respuesta profesional.

De forma gratuita, anónima, confidencial y dotados de grandes dosis de comprensión y, en muchos de los casos, mensajes de tranquilidad y en tono cariñoso, estos profesionales cuentan con un protocolo de actuación y están perfectamente coordinados para saber qué hacer ante cualquier situación de emergencia. Así, pueden poner en marcha una intervención urgente si es necesario, porque colabora con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con las comunidades autónomas que tienen competencias en materia de seguridad.

Cualquier persona que considere que tiene algún dato relacionado con un caso de desaparición o el riesgo de sufrir cualquier tipo de abuso de un menor, también puede llamar a ese teléfono. Hay que recordar que la creencia de que la desaparición de un menor sólo puede denunciarse pasadas 24 horas de la desaparición es errónea, eso sólo es válido para los adultos. La Fundación Protégeles, que en un principio también optaba a gestionar el servicio, decidió colaborar con ANAR y centrarse en los aspectos ligados con Internet.

Europa ha pedido la unificación desde 2006

En 2006, el Comisario Europeo de Seguridad, Libertad y Justicia, pidió unificar en toda Europa el número de teléfono para denunciar la desaparición de un menor, uno de los asuntos más graves, consciente de que las primeras horas posteriores a la desaparición son las más importantes en cuanto a recoger información. El Comisariado también consideró importante crear una base de datos centralizada con todos los datos de niños desaparecidos.

Un año después no se había hecho nada en España. En la Unión Europea, desde esa fecha, estaba reservado un número que fuera común para ayudar a a todos los menores de los Estados miembros e insistió e instó a los ahora 27, a ponerlo en funcionamiento. Viviane Reding, Comisaria de Telecomunicaciones, en 2009 volvía a insistir, pues hasta entonces sólo 5 Estados lo habían puesto en marcha. Hungría fue el primero, para vergüenza de otros países más avanzados en cuanto a la puesta en marcha de estos servicios y la defensa de los derechos de la infancia.

Hace tres años, tan sólo Grecia, Hungría, Países Bajos, Portugal y Rumania lo habían puesto en marcha. En España, donde desaparecen cada año 20.000 niños, no ha sido hasta el 23 de abril de 2010, cuando se puso en marcha mediante una Resolución de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información y desde el día 15 de septiembre de 2010, entró en vigor la medida en nuestro país con otro número, el 116000, que desde el 4 de abril es 116111 de manera definitiva.