Buscar referencias sobre la empresa

Debemos buscar muy especialmente aspectos sobre la tripulación. Este es el factor más determinante a la hora de disfrutar de unas vacaciones de este tipo con grupos pequeños en familia y amigos. El espacio a bordo es reducido, y se ha de compartir de forma continua, con lo cual la convivencia es muy estrecha con los tripulantes. Es muy diferente de la oferta de grandes cruceros que surcan por el Mediterráneo y ofrecen visitas masificadas a las familias con un programa demasiado encorsetado de visitas, que estos pequeños barcos familiares.

Si se va a navegar en familia y con niños

Es muy aconsejable buscar una propuesta de empresas naúticas especializadas en familias . De esta forma el barco estará más adaptado a este tipo de cometido, ( por ejemplo, con red de seguridad en las bandas para que los niños no puedan caer con facilidad, neumática para desembarco que pueda albergar al grupo entero, y otra serie de detalles). Es importante atender a la tripulación, también adaptada, que se anticipará a los problemas que pueden surgir con este tipo de grupos (mareo de los niños, comidas infantiles, etc..).

Buscar barco con tripulación completa

La diferencia la aprecian sobre todo los que a diario limpian la casa. Hay que tener en cuenta que en un barco las tareas habituales de una casa se vuelven aún más incómodas. Hacer la comida para todo el grupo, y más aún el limpiar luego los cacharros o encargarse del orden a bordo es una tarea muchas veces ingrata en un barco, con el movimiento y los espacios reducidos.Si la tripulación profesional se encarga también de todos estos servicios, sólo queda concentrarse en disfrutar.En España existe una red de estaciones naúticas que ofrecen servicios pero pocas de ellas trabajan programas familiares ad hoc.

Confiar en la experiencia de los tripulantes

A la hora de sugerir el recorrido debemos confiar en expertos A veces se tiende a planificar el itinerario con antelación e intentar ajustarse a él, lo cual es un error a bordo de un velero cuando las condiciones meteorológicas son determinantes para el confort a bordo. Los fondeaderos se deben elegir en función de las condiciones reinantes. La cala que con un tipo de viento es un paraíso de aguas transparentes, en otras condiciones o con viento de otra dirección puede volverse no sólo incómoda y de aguas turbias y agitadas, sino potencialmente peligrosa.

Estar dispuesto a cambiar el chip al embarcar

. La vida a bordo es realmente distinta a la vida convencional en tierra. Ciertos recursos están limitados, como por ejemplo el uso del agua dulce, o la disponibilidad de mucho espacio en el interior; por ello los navegantes a lo largo de los años han desarrollado trucos y hábitos que facilitan la adaptación al medio. Aprender esas particularidades de la vida a bordo acaba siendo un aliciente y una de los aspectos mas enriquecedores y satisfactorios de la experiencia, y una de las cosas que mas valoran a posteriori los invitados.

Aprovechar la ocasión única para los padres

Hay pocas situaciones en las que los padres descubren una  experiencia nueva a la vez que lo hacen sus hijos; Estar atentos y receptivos para compartir ese descubrimiento es otro aspecto muy gratificante de este tipo de actividad. Muchas veces se comenta en este tipo de viajes que durante los cruceros los padres han aprendido sobre sus hijos, y sin duda los hijos han conocido mejor a sus padres.

Y ahora a disfrutar con los niños de un viaje con la familia en un pequeño crucero, huyendo de los grandes barcos turísticos y disfrutando de cada cala y de sus aguas....