El Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales (DSM) no se actualizaba desde 1994. Su quinta y próxima edición está prevista para el 2013, pero ya se conocen algunos de los importantes cambios que incluirá. Sus afirmaciones tienen una gran trascendencia ya que se considera la “Biblia” de médicos, científicos y aseguradoras a la hora de diagnosticar oficialmente cuándo existe una enfermedad mental y cuándo no.

Desde su última edición se han realizado numerosas investigaciones que aclaran o desmienten algunas de las enfermedades y síntomas que incluía. Ahora, trece comités de expertos divididos en áreas debaten los posibles cambios.

Además, la academia ha aprovechado las ventajas de Internet para generar debates abiertos. Ha colgado el borrador del manual de forma que llegue a todos los médicos posibles y al público en general a través de la web www.dsm5.org

Nuevas enfermedades

La gula pasa a ser reconocida como un trastorno psiquiátrico. Se considera así cuándo una persona come de forma compulsiva, mínimo una vez por semana, durante tres meses seguidos, lo que le provoca un sentimiento de culpa. Se diferencia de la bulimia en que el enfermo no vomita lo ingerido.

Por otra parte, y a diferencia de la adicción al juego o ludopatía, la adicción a Internet no está incluida en el catálogo de enfermedades del futuro DSM. Los expertos consideran que no hay suficientes estudios al respecto como para hablar de síntomas y, por tanto, de un diagnóstico oficial.

Dentro de los trastornos del comportamiento, aparece otra nueva enfermedad: la desregulación del carácter con disforia, que hasta ahora no estaba incluida en el manual. Con esta distinción se pretenden aclarar algunos problemas infantiles que son erróneamente diagnosticados como trastornos bipolares, con lo que ello supone para un correcto tratamiento.

En el caso de que el niño tenga un problema de incomprensión total de las matemáticas podría ser tratado por un problema bautizado como discálcula.

Y, además, una leyenda urbana de Hollywood se convierte en verdad. ¿Quién no ha escuchado que el actor Michael Douglas había sido internado para curar su adicción al sexo? El propio golfista Tiger Woods ha sido fotografiado recientemente saliendo de una clínica que trata problemas de adicción al sexo. Pues es cierto. Según el borrador del manual se llama hipersexualidad.

Enfermedades excluidas

Uno de los aspectos más novedosos de la nueva guía es que se eliminan enfermedades que pasan a formar parte de subtipos de trastornos más amplios. Por ejemplo, el síndrome de Asperger. La actual guía diagnostica la existencia de este síndrome cuándo se detectan dificultades para socializarse, pero grandes habilidades intelectuales. En el próximo DSM la enfermedad como tal desaparece y pasa a formar parte de los denominados “trastornos del espectro del autismo”.

También desaparece la definición “retasado mental” que pasa a denominarse “incapacitación intelectual”.

Respecto al suicidio, establece nuevas escalas para calcular el riesgo que corren adultos y adolescentes, destacando que la tendencia suicida no es sólo provocada por la depresión, sino también por otras enfermedades mentales.

Objetivos del nuevo DSM

Uno de los fines de la nueva revisión del manual es actualizarlo. Se quiere evitar situaciones como la que llevaron a considerar la homosexualidad una enfermedad psicológica, teoría que se mantuvo hasta los años 80.

Los responsables también pretenden que los cambios ayuden a reducir el número de pacientes que se considera sufren trastornos mentales, para salir al paso de aquellos que acusan a la psiquiatría de diagnosticar en exceso antidepresivos o estimulantes.

Orígenes del DSM

Se trata del sistema diagnóstico más consultado por los expertos en psiquiatría y psicología clínica, aunque también cuenta con sus detractores que la califican de reduccionista. El motivo de su primera publicación, en 1952, fue la necesidad de consensuar los diagnósticos sobre enfermedades mentales debido a la falta de acuerdo entre los profesionales. El próximo será el quinto manual.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud tiene su propio manual internacional denominado Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud (CIE).