Las primeras drogas que usó el hombre fueron veneno, después alimento, luego experiencia mística. Hoy es una alternativa recreativa, compulsiva y a veces mortal para escapar a la presión de la realidad y descansar de ella por un rato, aunque no siempre se regresa más renovado, ya que pueden ocasionar daños síquicos irreversibles y la muerte misma: las nuevas drogas de abuso.

De acuerdo con el último informe de la ONU, el consumo de las nuevas drogas de abuso tiene a más de 200 millones de adictos. La droga más consumida sigue siendo el cannabis y sus derivados, luego las anfetaminas, la cocaína, el éxtasis, la heroína y los derivados del opio; y a esta lista se le unen otras drogas que cada día se están usando más y sirven de puente para las relaciones sexuales, como los inhalantes y drogas de diseño o síntesis.

Se estima que el valor de todas las drogas de abuso, comercializadas al por menor, es de unos 400 mil millones de dólares y es, después del tráfico de armas, el negocio ilegal que más dinero genera en el mundo. Veamos las drogas de abuso de más alto consumo en la actualidad, sus efectos y su peligrosidad.

Depresores e hipnóticos

Estas drogas inhiben las funciones cerebrales de la vigilia y, dependiendo de la dosis, pueden causar relajación, sedación y en algunas casos el coma. La más consumida es el alcohol, pero es legal y ha sido la más tolerada. Le siguen los barbitúricos, usados como anticonvulsionantes, sedantes e hipnóticos y pueden causar coma.

Las benzodiacepinas calman la ansiedad y relajan hasta producir sueño y, en dosis alta, el coma. El depresor de mayor consumo en el mundo es el cannabis y sus derivados, que relajan, desinhiben, propician las relaciones sociales y el buen humor inmediato, pero en dosis altas provocan confusión y alteran la percepción de la realidad.

El GHB, también conocido como éxtasis líquido, es una droga de prescripción médica y no tiene los efectos del éxtasis, como se cree. Es relajante muscular, produce sensación de euforia y felicidad e induce al sueño profundo. Su abuso produce estados confusionales tan intensos, que los criminales la usan para someter a sus víctimas.

También están los solventes industriales, sustancias altamente tóxicas como aerosoles, pinturas, tanques de propano, etc., que al ser inhaladas con frecuencia generan graves daños físicos y síquicos. Se usan para causar una euforia transitoria y como excitantes de los órganos sexuales. El más usado para este fin es el ‘poppers’ o nitrito de amilo.

Estimulantes y excitantes

El estimulante ilegal de mayor consumo es la anfetamina, indicado inicialmente para estados gripales y como antidepresivo, pero fue descontinuado y hoy es ilegal. Produce un fuerte estado de excitación psicomotriz, estimulación del pensamiento, vigor sexual, inhibe el hambre y su efecto puede durar hasta ocho horas. Su sobredosis puede causar anorexia, paro cardíaco e insuficiencia respiratoria.

Le sigue la cocaína, con los mismos efectos de las anfetaminas, pero sus efectos sólo duran una hora. Es la droga social más consumida en los estratos altos y la sobredosis puede causar paro cardíaco. El éxtasis o MDMA, inicialmente una droga usada en sicoterapia para rescatar recuerdos reprimidos, es hoy la droga más popular entre la juventud porque, además de mezclar efectos estimulantes con un ligero toque alucinógeno, genera alegría y facilita las relaciones sexuales.

Alucinógenos perturbadores

A este grupo pertenecen tal vez las drogas de abuso más poderosas y letales. La ketamina, por ejemplo, es un poderoso anestésico inyectable usado en cirugía, que disocia la mente del cuerpo y hace perder la noción de sí mismo, creando crisis de pánico que pueden llevar a la muerte por paro cardíaco o depresión respiratoria.

El LSD, o ácido lisérgico, más conocido como 'tripis' o 'micropuntos', ha sido de las sustancias ilegales más discutidas porque sus efectos adversos son a veces contradictorios. Producen mayor agudeza sensorial, colores más brillantes, se oyen sonidos inaudibles, se ‘escuchan los colores’ y ‘se visualizan las notas musicales’, como ha sido descrita. Aunque es usado por la medicina en dosis controladas, su abuso dificulta el pensamiento coherente, causa pérdida de memoria y coordinación muscular.

El PCP o fenciclidina, conocido como ‘polvo de ángel’ y ‘píldora de la paz’, es un anestésico de uso veterinario que se inyecta, se toma en grageas o se esnifa. Produce sensación de aislamiento, velocidad, euforia, paz interior y, a veces, despersonalización. En dosis altas provoca psicosis, esquizofrenia, violencia, convulsiones, coma y muerte.

La última de la lista de drogas de abuso es la escopolamina o ‘burundanga’, un alcaloide extremadamente tóxico que se obtiene de algunas solanáceas. Se usa en medicina en dosis mínimas para tratar los mareos, pero una dosis mayor a 330 microgramos causa delirio, psicosis, parálisis y muerte. Por sus propiedades narcóticas, también se usa para inducir el sueño colocando flores debajo de la almohada. Debido a que hace perder la voluntad, es muy usada por los delincuentes.