Nuestra Aparente Rendición (NAR) es un portal donde se han contado los muertos que ha dejado la “lucha contra el crimen organizado”; se promueven acciones en coordinación con otras organizaciones; se relatan historias inéditas de atentados, secuestros, sufrimientos y de la realidad que viven algunas comunidades en México.

La urgencia de la gente es grande, por eso “necesitamos escucharnos los unos a los otros, saber qué nos ocurre más allá del hartazgo y el dolor, proponer caminos, encauzar quejas, rebelarnos. Somos muchos y somos necesarios…Y no podemos hacerlo solos”, explica el portal.

Qué es Nuestra Aparente Rendición

Nuestra Aparente Rendición busca abrir espacios donde la sociedad pueda encontrar información alternativa, pueda participar de forma activa y levante la voz ante los hechos que en este momento conmueven a México debido a la violencia desatada contra migrantes, mujeres, periodistas y en general contra la sociedad civil en su conjunto.

“Nos consideramos una plataforma híbrida ya que tenemos un portal en Internet pero desde que empezó NAR, nuestra intención es intervenir de forma directa en la sociedad mexicana para crear diálogos sin una postura ideológica o política, lo que pretendemos es que la gente común y corriente como nosotros nos podamos escucharnos”, dice Alejandro Vélez, editor de NAR.

Literatura contra la violencia

La literatura en todas sus formas y estilos ha sido la materia prima de NAR para hacer llegar las voces de muchas personas que necesitan expresar su sentir ante la realidad que los envuelve.

Con reportajes, crónicas periodísticas, artículos de opinión, entrevistas, cuentos, poesía y ensayos, este portal ha vinculado a la literatura con la protesta social y con la urgencia y el peligro que viven miles de personas diariamente y que muy pocos pueden percibir.

Becas por la paz y libros que se convierten en ayuda

Más allá de ser un espacio abierto para publicar textos, NAR tiene muy claro su objetivo: “pretendemos ir más allá del plano virtual –explica Alejandro Vélez-, entonces tenemos el proyecto denominado ‘Becas por la Paz’, en donde nosotros editamos un libro con textos del blog que se llama Nuestra Aparente Rendición (editorial Grijalba) y las regalías de este libro van al proyecto la Esperanza de la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa, y se les destina para los chicos huérfanos producto de la violencia en Ciudad Juárez”.

Según algunos conteos no oficiales de organizaciones civiles, la cifra de los “huérfanos de la guerra”, como se les denomina a estos niños que han perdido a alguno de sus padres, supera los 10 mil a lo largo de todo el país y este hecho se está convirtiendo en un problema de carácter social, por las limitantes que les espera en su desarrollo si nadie los atiende.

Bajo este futuro incierto para los menores, “con este proyecto realmente estamos incidiendo en la vida de un niño y estamos rompiendo estos nodos de violencia que se convierten en un círculo vicioso, ya que la educación y la cultura son claves para acabar con este ciclo irracional de violencia que se vive en México”, dice el editor de NAR.

Menos días aquí

“Menos días aquí” es un proyecto que involucra a voluntarios de la sociedad civil de cualquier parte de México o incluso del extranjero, cuyo trabajo se basa en monitorear, darle seguimiento y contabilizar por un periodo determinado de tiempo, los asesinatos que a diario suceden producto de la “guerra” que mantienen el gobierno federal con los grupos del crimen organizado o la lucha entre las mismas organizaciones rivales.

Según el conteo oficial realizado por la Procuraduría General de la República (PGR), en 2011 se presentaron 47 mil 515 muertos catalogados como “fallecimientos por presunta rivalidad delincuencial”. Sin embargo, otras instituciones como el Sistema Nacional de Seguridad ha contabilizado más de 82 mil homicidios acumulados durante los cinco años que lleva la “lucha contra el crimen organizado”.

“Los conteos ciudadanos de ‘Menos Días Aquí’, buscan nombrar a las víctimas de la violencia en México, darles un nombre, alguna seña en particular para que no se queden en los números. No podemos conocer toda su historia pero sí podemos nombrar a las víctimas, saber quién murió, en dónde murió, en qué circunstancias murió, es decir, humanizarla”.

Asesinatos de periodistas

México es considerado como uno de los países más peligrosos para realizar el trabajo periodístico. Según la organización Artículo XIX, 66 periodistas han sido asesinados del año 2000 a la fecha.

Esta situación y el aumento de los asesinatos contra representantes de los medios de comunicación en lo que va del 2012, han generado una ola de protestas del gremio periodístico que exigen justicia, el esclarecimiento de los hechos y seguridad para los periodistas.

De esta forma, NAR ha sido una plataforma a través de la cual se pretende hacer visible estos hechos, ya que “los periodistas, cronistas y activistas, hacen un trabajo brutal que solo se nota cuando matan a alguien y eso es muy triste”, explica Alejandro Vélez, que concluye la entrevista diciendo que “hay mucha gente que quiere participar y eso nos llena de esperanza, porque definitivamente el arte es una forma de educar y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”.