Las nubes son el principal fenómeno atmosférico visible y se clasifican según su altura y apariencia. La formación de los diferentes tipos de nubes dependerá de las condiciones meteorológicas y el viento que se mueve en torno a ellas. Los nombres de las nubes se dan en latín y existen cuatro géneros principales: cirrus, nimbus, cumulus y stratus.

Si nos atenemos a la altura las nubes se dividen en cuatro familias; las nubes altas, las nubes medias, las nubes bajas y las nubes de desarrollo vertical. A su vez, estas cuatro divisiones se subdividen en otros géneros, atendiendo a su especie y variedad. En total, la clasificación engloba a más de cien tipos de nubes diferentes.

Cirrus

Los cirrus son nubes altas, por encima de los 5.000 metros y están compuestas por cristales de hielo. Su formación proviene de la transformación de un cirrostrato espeso o bien por convección. Su apariencia se asemeja a filamentos que se observan como mechones aislados. Su color es blanco y cuando aparecen aisladas son signo de buen tiempo. Si están con cirrostratos, por el contrario, pueden indicar la llegada de un frente de lluvias.

Stratus

Los stratus son nubes bajas compuestas por pequeñas gotas de agua, aunque si la temperatura es muy fría también pueden estar formadas por cristales de hielo. Son nubes ligeras de una coloración grisácea que indican una posible precipitación, aunque débil y de escasa duración.

Cumulus

Los cumulus pertenecen al tipo de nubes de desarrollo vertical. Pueden estar formada por gotas de agua o cristales de hielo. Se forman por convección debido a los marcados contrastes de temperatura entre la superficie y la atmósfera. Pueden ser de color blanco, en cuyo caso sería señal de buen tiempo, o de color grisáceo, indicativo, en este caso, de precipitaciones abundantes pero habitualmente localizadas en una superficie poco extensa. Si no hay la humedad necesaria, no obstante, las precipitaciones no aparecen.

Nimbus

Los nimbus están a una altura superior a los 2.000 metros y se caracterizan por producir precipitación, generalmente asociada a otro tipo de nube. La precipitación puede ser de lluvia, granizo o nieve, aunque no siempre esta precipitación alcanza la superficie. Cuando se evaporar antes de llegar al suelo se produce el fenómeno conocido como virga.

Cirro-stratus

Los cirro-stratus son nubes altas, por encima de los 5.000 metros, y están formadas por cristales de hielo. Se forman por convección y suelen ser muy extensas, de tal modo que pueden cubrir todo el cielo visible como una especie de velo trasparente. Tienen una coloración lechosa y anuncian la llegada de precipitaciones y dan lugar a los vistosos halos lunares.

Cirro-cumulus

Los cirro-cumulus son nubes altas que aparecen por encima de los 5.000 metros y están formadas, habitualmente, por cristales de hielo. Tienen un aspecto muy característico, como capas de algodón agrupadas. Son de color blanco y no suelen presagiar lluvias inminentes.

Alto-stratus

Son nubes medias que acostumbran a estar en torno a los 3.500 metros. Pueden estar compuestas por gotas de agua o cristales de hielo. Se forman por la expansión de cumulus, lo que indica una mejora del tiempo, o bien por compresión de alto-cumulus, en cuyo caso indican lluvia. Poseen un color entre azulado y grisáceo. Son grandes masas nubosas de aspecto compacto y uniforme.

Alto-cumulus

Los alto-cumulus son nubes medias cuya altura oscila entre los 3.000 y los 4.000 metros. Se forman por el descenso de los cirrus y por la evaporación de los cumulus, indicando, por lo general, el fin del tiempo inestable. Su forma es redonda, de color blanco o gris, y suelen forman grupos lineales paralelos.

Nimbo-stratus

Los nimbo-stratus son nubes bajas situados a unos 1.000 metros y formadas por pequeñas gotas de agua. Se forman debido al descenso de los alto-stratus y se convierten en capas espesas que impiden ver el sol. De color grisáceo, estas nubes originan precipitaciones de carácter intenso.

Estrato-cumulus

Los estrato-cumulus son nubes bajas situadas en torno a los 1.000 metros y formadas por gotas de agua. Se forman por convección, de color blanco o grisáceo y que pueden augurar tanto buen tiempo como mal tiempo.

Cumulo-nimbus

Los cumulo-nimbus son grandes masas nubosas de desarrollo vertical. Alcanzan una gran altura y son de color blanco. Ocasionan precipitaciones muy intensas en forma de lluvia, granizo o nieve, y es habitual que lleven aparejado un importante aparato eléctrico. En condiciones favorables pueden ocasionar tornados.

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