La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que trata a sus animales, Mahatma Gandhi.

Con esta frase comienza lo que es la base de una sociedad responsable. En pleno siglo XXI siguen existiendo casos de crueldad hacia los animales diariamente y no es posible que se siga con esta realidad y que no se le tome con la importancia que tiene.

El respeto y cuidado a los animales es una práctica que se debe incrementar y se debe enseñar a las nuevas generaciones. Una sociedad que cuida y protege a sus animales y su medio ambiente es una sociedad que progresa, comenzando por el principio básico de “no hagas lo que no te gustaría que te hicieran”.

Algunas acciones con las que podemos contribuir a cambiar esta realidad

Hay pequeñas cosas que logran cambios significativos. Son las siguientes:

  • Esterilizar a nuestra mascota: con esta acción evitaremos la sobrepoblación y abandono de los futuros animales.
  • Alimentar a los animales que veamos en la calle: un taco, una lata de comida, no darles huesos (les hace daño y les perfora los intestinos)... todo sirve y marca la diferencia en que coman un día o no. Se puede poner alpiste en el pasto para los pajaritos.
  • No maltratar: evitar el maltrato en todas sus formas, no mojarlos, no golpearlos, no insultarlos, no aventarles nada, no atropellarlos (si no los matan se quedan lisiados y con dolor de por vida). Evitar estas acciones minimizará el dolor de los animales callejeros, que de por si tienen una vida muy difícil.
  • Inculcar los valores a los niños y adolescentes: la gente debe retomar los valores y la ética para convivir en sociedad.
  • Cuidar y educar a nuestras mascotas: si ya se tiene una mascota, tolerancia es la palabra clave para entenderla y amarla. Cada mascota es como un bebé que come, duerme y hace del baño, necesita paciencia y entendimiento, y si no se está dispuesto a este esfuerzo, no se debe comprar una mascota.
  • Evitar asistir a eventos donde fomentan el maltrato y la tortura: ir a los toros (temporada grande) a peleas de perros y gallos y a toda modalidad que fomente la violencia a los animales. Siempre decir no a la violencia en todas sus formas.
  • Adoptar a un amigo: si se tiene la capacidad económica y el espacio, adoptar es encontrar una verdadera amistad. La adopción es un medio viable para ayudar a todos los animales que viven en las calles, que no saben qué hacer, que están listos para dar su amor y fidelidad a quien les brinde una oportunidad, que están en espera de alguien que los salve y les dé un hogar. Dar la oportunidad a un perro es salvarle la vida y en cierta forma salvarse a uno mismo.
  • Mantener limpia la calle y tirar la basura en el bote, cuidar el agua: al mantener limpias las calles ayudamos a que los animales se enfermen menos y no estén contaminados.

Algunas consideraciones importantes

  • Tomar consciencia de la responsabilidad que toda la sociedad tiene con los animales y seres vivos.
  • El amor a la vida y el respeto a todo lo que nos rodea es la base de la paz.
  • Comenzar a pensar y actuar con el corazón cuando se trate de nuestros animales, ya que todos los animales que habitan esta hermosa tierra son nuestros y nuestra responsabilidad cuando nos topemos con uno.
  • Poner semillas o alpiste (es muy barato) en tu patio o en pasto cercano a tu casa no te quita nada, pero puede alimentar a un nido de pajaritos.
  • Poner agua limpia en un traste fuera de tu casa, así cuando pase un animalito podrá tomar agua y refrescarse en su camino. Cambiar ese agua diariamente y mantenerla fresca para que no se enfermen (los animales no tienen forma de curarse).
Pequeñas acciones hacen grandes cambios. Está en las manos de cada uno de nosotros.