La excesiva migración de habitantes de los países de América Latina en los últimos 20 años, en busca de nuevas oportunidades hacia países más desarrollados, se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza tanto para los países de origen como para aquellos que los reciben.

La migración en la mayoría de los casos suele ser definitiva con el fin de que en un futuro traerán el resto de los suyos. Cuando la emigración es masiva los pueblos tienden a desaparecer o literalmente se paralizan, y las principales causas por las que se da este evento son el desempleo y mejorar las condiciones de vida de aquellos que se desplazan; pero en algunos casos lo hacen también por salvar su vida, sobre todo cuando provienen de países que tienen problemas de inseguridad y violencia en cuyos casos emigran también buscando asilo político.

Proceso de migración en Latinoamérica

El proceso de migración se da de la siguiente manera: Una vez se ha tomado la decisión de salir del país para buscar nuevas oportunidades se escoge el destino entre los que se cuenta España por razones de idioma y por ser puerta abierta a Europa o hacia los Estados Unidos por cercanía para los mexicanos y centroamericanos, pero obviamente no se limita a estos países.

Algunos entran indocumentados, por “el hueco” como suelen llamarlo o piden visa de turista y se establecen definitivamente en dichos países. Para viajar tienen que dejar sus hijos en manos de terceros, tales como un familiar, abuelos o tíos, algún vecino o peor aún se deja en manos de adolescentes o hijos mayores el cuidado de los más pequeños.

Una sociedad de huérfanos en América Latina

Generalmente se va uno de los padres o en algunos casos las madres que han sido abandonadas por sus cónyuges dejando totalmente huérfanos a sus hijos a expensas de quienes los quieran cuidar. Esto se ha ido incrementando exageradamente en los últimos 20 años, generando una sociedad de huérfanos en Latinoamérica.

En Colombia por ejemplo tan solo en una región del país (el departamento de Risaralda en la zona cafetera, que cuenta con aproximadamente un millón de habitantes), “2 de cada 10 familias están incompletas porque alguno de sus padres ha viajado al exterior, en busca de mejores oportunidades”, afirma con preocupación el propio gobernador del departamento según un estudio realizado en el año 2006.

Alerta en la salud mental de los niños de padres emigrantes

Esto ha creado un alerta en la salud mental de los niños según afirma el siquiatra Uriel Escobar, secretario de Salud de Risaralda, quien señaló que tan solo en el 2005 se atendieron 16.000 consultas de niños con algún tipo de patología mental por trastornos afectivos. "Para estructurar la personalidad, niños y niñas necesitan la figura paterna y materna, y la carencia de uno de ellos o de ambos genera un vacío y problemas" dice.

“El niño comienza a generar fobias -agrega- “en especial hacia la escuela y conductas regresivas como chuparse los dedos, orinarse en la cama, terrores nocturnos, bajo rendimiento escolar, hiperactividad o conductas agresivas, que dirige hacia sus compañeros de clase o hacia los docentes".

La migración centroamericana

La pobreza y la falta de oportunidades en algunos países centroamericanos se hace mucho más determinante para que sus pobladores decidan emigrar, en una carrera contra la muerte pasando por México, porque muchos de ellos pierden su vida en esa loca travesía.

No hay cifras oficiales de cuántas personas realizan la ruta que tiene como meta Estados Unidos. El VI Informe sobre la situación de los Derechos Humanos de las personas Migrantes en tránsito por México, presentado por Belem Posada Migrante, en el año 2010 y denominado Humanidad sin fronteras y Frontera con justicia señala que cada año más de 140.000 personas centroamericanas cruzan por México con la intención de llegar a Estados Unidos”.

Tan sólo en enero del 2010, el Instituto Nacional de Migración aseguró "que 1.184 extranjeros centroamericanos ingresaron a México sin documentos. De ellos, 523 fueron hondureños, 457 guatemaltecos y 162 salvadoreños”. Pero lamentablemente “así como se incrementó el flujo migratorio que pasa por México” dice Nancy Pérez, directora de la organización Sin Fronteras, “aumentó el número de grupos que secuestran, explotan y viven de los migrantes“. En algunos casos muchos de ellos desaparecen sin dejar rastro, dejando huérfanos a sus hijos.

Migración de mexicanos a Estados Unidos

Según un diagnóstico del Consejo nacional de población difundido por la Secretaría de Gobernación de México, hasta el año 2004 alrededor de 10 millones de personas nacidas en México tienen su residencia en Estados Unidos, y si se agrega a los estadunidenses de origen mexicano la cifra se eleva a 26,6 millones de personas.

La migración de latinoamericanos a Estados Unidos y otros países es un fenómeno estructural y permanente cuyas implicaciones afectan profundamente en todos los campos políticos, sociales, y culturales de la vida de aquellas naciones que se encuentren involucradas en dicho proceso, generando en su gran mayoría un ambiente de orfandad en aquellos países cuyos padres deben emigrar y un ambiente de inseguridad, desconfianza y miedo para los habitantes de aquellos otros que reciben inmigrantes extranjeros a quienes ven como una amenaza para sus propias condiciones de vida.