Se acerca el Adviento y dentro de poco empezarán las vacaciones escolares. Pero antes hará acto de presencia el ansiado puente de diciembre. Son fechas entrañables en las que se suele aprovechar para descansar y pasar más tiempo con la familia. Los niños están mucho más en casa y es fácil que tiendan a sentarse pasivamente frente al televisor o con un juego electrónico durante horas y horas. Bien vale la pena invertir un poco más de tiempo y paciencia para compartir con los más pequeños momentos de calidad que han de ser inolvidables para todos.

Experimentos para niños

Los niños son experimentadores por vocación. La curiosidad y el deseo de experimentar son los pilares del conocimiento humano. Los niños tienen un enorme potencial de aprendizaje, y dedicar tiempo compartido a la experimentación es una manera positiva de transmitirles que aprender puede resultar divertido, a la vez que se sientan las bases para fomentar su interés por las ciencias y su capacidad para desarrollar el pensamiento lógico, lo cual ha de resultarles especialmente útil en su vida académica.

La índole de los experimentos puede variar, adaptándose al nivel de desarrollo del niño, desde los más sencillos para niños muy pequeños que están empezando a familiarizarse con texturas y sabores, hasta experimentos más elaborados que tengan aplicación en su temario escolar o que amplíen los campos que más les interesen.

Recetas de cocina adaptadas a los niños

Aprender a cocinar es otra actividad que, además de resultarles muy divertida, ha de aportarles beneficios en su vida adulta. Puede ser una ocasión apropiada para inculcarles los rudimentos de una cierta dietética, y resulta muy gratificante para los pequeños ser capaces de elaborar sus propios platos, aportándoles la sensación de estar entrando en un terreno normalmente reservado a los adultos y salir airosos de la prueba.

Para los más jóvenes de entre los jóvenes, también resulta muy interesante asignándoles la tarea adecuada. Así, por ejemplo, desde bien pequeño, un niño puede amasar una masa para hacer galletas, ya que tiene una consistencia muy parecida a la de la plastilina y les resulta sumamente entretenido.

Adivinanzas, acertijos y enigmas

Precisamente por ser todo un clásico, muchas veces se obvian, como esas gafas que se buscan y están encima de la cabeza, pero constituyen otra actividad idónea para pasar buenos ratos en familia. Las adivinanzas, los acertijos, los enigmas o las matemáticas recreativas, constituyen un divertido desafío, tanto para los niños como para los adultos. Además de contribuir a potenciar el desarrollo del pensamiento lógico, es un logro para la persona que finalmente encuentre la solución, y si es un niño, contribuirá a fortalecer su autoestima.

Teatro por y para niños

Al igual que hacían las cuatro hermanas en la famosa novela Mujercitas, de la escritora estadounidense Louisa May Alcott, un pequeño grupo de tres o cuatro niños son suficientes para llevar a cabo una representación teatral. Las posibilidades son muy variadas, desde representar una pequeña obra o un único acto de una mayor, hasta animarles a que escriban su propia obra teatral. Pero lo verdaderamente divertido para los pequeños es la elaboración del decorado y la caracterización de los personajes.

Son muchas las actividades divertidas y formativas que se pueden hacer con los niños en las vacaciones navideñas, y de vez en cuando, naturalmente, la familia y los amigos también pueden disfrutar todos juntos de una buena película compartiendo unas palomitas, unos turrones o unos dulces que hayan hecho los propios niños.