Presentado en la base de Cuatro Vientos ante el Rey Juan Carlos el NH-90 es un proyecto conjunto de Alemania, Francia, Italia, Holanda, Portugal, Bélgica y España que a principios del siglo XXI entendieron que era necesario dotarse de un único modelo de helicóptero medio multipropósito de altas prestaciones que remplazara a medio plazo la multitud de helicópteros ligeros y medios que realizaban multitud de tareas especificas, lo que provoca un coste logístico y de mantenimiento muy elevado.

Así el objetivo era disponer a la larga de un solo de helicóptero militar que sirviera para toda clase de funciones tanto terrestres como navales.

Implicación industrial

El diseño y desarrollo de la nueva aeronave implico el concurso de multitud de ingenieros, técnicos, diseñadores y pilotos de todas las naciones involucradas que se asociaron en un nuevo consorcio paneuropeo Eurocopter, que aparte de desarrollar el nuevo NH-90 tenia la experiencia de desarrollar otros modelos de aeronaves como el helicóptero Tigre, el Cougar o el ligero EC-135. de hecho esta empresa reúne en una todas las empresas europeas de fabricación de helicópteros como la francesa Aerospatiale, la alemana MBB, la italiana Agosta, la holandesa Fokker o la española CASA, en una sola empresa que unifica los intereses europeos. En concreto Eurocopter da trabajo a 18.700 personas en todo el mundo, en España 541.

Este tipo de asociación internacional parece hoy por hoy el único viable si se pretende desarrollar armamento y equipo de alta tecnología con el enorme coste económico que ello conlleva.

Construyendo el helicóptero

El diseño de la aeronave avanzo con rapidez y los primeros prototipos de NH-90 ya volaban para 2008 con lo que la cartera de pedidos se disparó por clientes tanto del consorcio como de otros países europeos, hasta un total de 11, e internacionales pues tanto Australia, Nueva Zelanda y Omán escogieron la nueva aeronave de la que pidieron hasta un total de 529 unidades. Todas ellas se fabrican en un total de 3 factorías de Eurocopter ubicadas en Francia, Alemania y España sendas por país. En cada una de ellas se construyen diversos componentes de cada aparato y desde cada cual son enviadas a cada destino donde cada NH-90 es montado y entregado al cliente. Este montaje final aparte de en las fabricas de Eurocopter se realiza en las naciones que afiliadas al programa disponen la infraestructura necesaria para proceder al montaje tales como Italia o Australia.

Los NH-90 se construyen en fibra de carbono lo que evita la corrosión de los metales y alarga la vida del helicóptero hasta los 40 años por lo que no se prevé que sea sustituido hasta la década del 2060.

¿Cunado tarda en construirse un nuevo NH-90? Pues desde que se contrata la aeronave y se da la orden fabricación de los componentes a las distintas fábricas hasta que sale de la cadena de montaje final 13 meses, con lo que la cadencia de entrega es de 20 unidades al año. Hasta el fin de 2012 hay un total de 119 helicópteros NH-90 entregados.

El NH-90 para España

Con una clara necesidad de renovar su flota de helicópteros terrestres y navales, España se sumo poco menos que con entusiasmo al programa, de hecho España ya formaba parte del consorcio Eurocopter y dentro de él se había dotado a las FAS de los helicópteros Tigre de ataque y EC-135 de maniobra, y pidió hasta 45 ejemplares para el Ejercito de Tierra, Aire y la Infantería de Marina que se montarían en la fábrica de Eurocopter de Albacete amén que en ella se fabrican los componentes españoles de la aeronave lo mas destacado entre ellos el fuselaje frontal o sea la cabina del helicóptero. Los seis primeros NH-90 se recibirán en 2013 y se entregaran a las FAMET del Ejército de Tierra a estos seguirá un proceso de entregas que durará, previsiblemente, 10 años hasta completar la cartera de pedidos.

La paulatina incorporación del NH-90 jubilara a la mayor parte de helicópteros de maniobra del Ejercito como el UH-1H, el AB-212, Super Puma y al final del proceso al Cougar, todos de tipo medio y que serán remplazados por un único modelo el NH-90 con el descenso en costes y logística que ello conlleva, el Ejército del Aire lo adoptará como helicóptero de rescate remplazando al Super Puma y al ligero S-76 pero en la Armada solo la Infantería de Marina se dotará por el momento del NH-90 para misiones de transporte y asalto remplazando a los veteranos Sea King y AB-212, no remplazará al principal helicóptero naval de de combate y antisubmarino el “Seahawk” SH-60 dado que los sistemas de combate de este están vinculados con las fragatas de la Armada y son incompatibles con otro helicóptero de modo que habrá que esperar hasta que se bote la nueva serie de fragatas F-110, todavía en diseño, para ver un NH-90 naval totalmente integral en la Armada Española.

En vuelo

El vuelo en el NH-90 es sencillísimo sus mandos ergonómicos, sus módulos de ordenadores, sus sistemas de asistencia al vuelo y pilotos automáticos hacen de su vuelo algo fácil para cualquier piloto experto de hecho el problema no es aprender a volarlo sino el manejar todos los sistemas informáticos del aparato lo que alarga del curso de aprendizaje a cinco semanas frente a las dos que dura el del más anticuado y básico Cougar ahora en servicio.

Una vez aprendido el sistema de vuelo el aparato es capaz de hacer cosas que ningún helicóptero en servicio puede hacer como volar en piloto automático sin concurso del piloto o permanecer inmóvil sobre un objeto móvil sin perder la posición gracias a sus sistemas de navegación. Gracias a esta ayuda un NH-90 de la Armada Francesa rescató a la tripulación de un barco a la deriva sobre el Canal de la Mancha el 16 de diciembre del pasado año. Una gesta que otro helicóptero no hubiera podido realizar.