Sir Isaac Newton nació en Woolsthorpe, Inglaterra, en 1643 -según el calendario gregoriano- (en algunas biografías se lee el año de 1642, si se basan en el calendario juliano, que es el calendario que estaba en uso en esa época). Fue hijo de dos campesinos, lo que no parecía pronosticar que acabase siendo uno de los más importantes científicos de la historia.

No fue un estudiante destacado, tal como le sucedió a otros grandes hombres de la historia. Muchos le consideran autodidacta, más preocupado por leer los libros de la biblioteca del Trinity College de Cambridge que por asistir a las clases. Allí, con poco más de veinte años, fue alumno de Barrow, al que ayudaba con algunos problemas matemáticos. Newton no solo fue físico, sino que fue teólogo, filósofo, alquimista y matemático.

Científico controvertido

Aunque es considerado el autor del libro de ciencia más importante de la historia, Philosophiae naturalis principia matematica (conocido vulgarmente como "Principia") sus ideas surgieron, en gran parte, de las de otro científico, Hooke, con quien tuvo grandes enfrentamientos. Newton formuló matemáticamente la idea de Hooke de que la mecánica celeste y la terrestre seguían las mismas leyes. Sir Isaac no solo no agradeció a Hooke sus ideas, sino que se burló de él y de su baja estatura con las palabras "si he llegado lejos es porque me he subido a hombros de gigantes".

También tuvo problemas con Huygens, por sus estudios acerca de la luz y con Leibniz, con acusaciones mutuas de plagio. Lo que no le hizo tener ningún enemigo fue su carrera como político, ya que su única intervención en el Parlamento fue para pedir que cerrasen una ventana porque tenía frío.

Las tres leyes de Newton

La grandeza de este científico se basa sobre todo en que logró resumir toda la mecánica (ciencia por la que se estudian los movimientos y sus causas) en tres leyes matemáticas. La primera explica qué le sucede a un cuerpo sobre el que no actúan fuerzas. Dice que dicho cuerpo permanece en movimiento rectilíneo y con velocidad constante. Por eso las personas que van dentro de un coche tratan de seguir en línea recta cuando el coche hace una curva y su cuerpo no se frena si no van con cinturón de seguridad. Explica lo que popularmente se llama inercia.

La segunda ley justifica lo que sucede cuando sí hay una fuerza que actúa sobre un cuerpo: dicho cuerpo cambia su velocidad y/o curva su trayectoria; o, incluso, puede variar su cantidad de materia (masa). Para explicar esta ley matemáticamente habló de una magnitud conocida como cantidad de movimiento que depende de la masa y de la velocidad. Así, se justifica que hay que hacer más fuerza para mover algo más pesado y hay que hacer menos para frenar más lentamente un objeto. La tercera ley explica que si un cuerpo hace una fuerza sobre otro, el segundo también la está haciendo sobre el primero (por eso las manos que empujan una mesa notan una resistencia de dicha mesa a moverse).

Unificación de las leyes de la mecánica terrestre y celeste

Históricamente se ha achacado a la caída de una manzana que a Newton se le ocurriese la idea de que las fuerzas que causan los movimientos en la Tierra son las mismas que causan los movimientos de planetas y satélites. Lo cierto es que dicha idea, como se ha comentado antes, era de Robert Hooke. Newton le dio una forma matemática, que era comprobable científicamente. Esa ley se sigue utilizando hoy día y es la base de todos los cálculos para lanzar cohetes al espacio o poner satélites en órbita.

La importancia de esta ley científica, que junto con las tres leyes de la mecánica conforman la gran aportación de Newton a la humanidad, fue muy grande desde el punto de vista social. Teniendo en cuenta que el cielo y la Tierra tenían las mismas leyes, y que era posible calcular la trayectoria de un objeto sabiendo qué fuerzas actúan sobre él, el pueblo dejó de ver a sus gobernantes como a dioses y a Dios como a algo necesario. No es casualidad que la Revolución Francesa estallase no demasiados años después de que Newton diese a conocer su ciencia. La aparición de la física cuántica, demuestra, al contrario que la newtoniana, que las personas pueden ser libres.

Óptica

Una de las contribuciones más interesantes que hizo Newton a la física fueron sus estudios sobre la luz. Fue uno de los grandes defensores de la teoría de partículas, asumiendo que la luz estaba formada por pequeños corpúsculos. Luchó para eliminar del mundo científico la teoría de que la luz es una onda, teoría defendida por Huygens. No fue hasta el siglo XX que se demostró que ambas teorías son compatibles y correctas. Gracias a sus estudios se inventó el telescopio por reflexión, mucho más útil que el telescopio refractor, utilizado hasta entonces.