La neuropatía diabética es un daño temporal o permanente que se produce en los nervios y que afecta a un porcentaje elevado de personas que padecen diabetes.

Los altos niveles de azúcar en sangre, junto a otros factores que afectan a las personas con diabetes, pueden alterar el correcto funcionamiento de las fibras nerviosas. Esta situación da lugar a una serie de trastornos que se engloban bajo la denominación de neuropatías diabéticas. La forma más común es la neuropatía sensitivo-motora, aunque existen otros dos tipos; la neuropatía autonómica y las mononeuropatías.

Causas de la neuropatía diabética

La neuropatía diabética es una complicación que se da con frecuencia entre las personas afectadas por diabetes. Estos problemas neurológicos tienen su causa en los altos niveles de glucemia y en la disminución del flujo sanguíneo. La neuropatía diabética suele presentarse entre los 10 y los 20 años después de haberse diagnosticado la diabetes, afectando, en mayor o menor medida, a prácticamente la mitad de las personas diabéticas.

Las lesiones que involucran a los nervios periféricos, un trastorno que acostumbra a desarrollarse en etapas, puede afectar a los nervios del cráneo o de la columna vertebral, incluidas sus ramificaciones. En el caso de las neuropatías autónomas los nervios afectados son aquellos que regulan las funciones vitales involuntarias, en el que se incluye el músculo cardiaco y los músculos lisos.

Síntomas de la neuropatía diabética

Los síntomas variarán en función del tipo de afectación de la neuropatía. En el aparato digestivo pueden presentarse síntomas como estreñimiento o diarrea, náuseas y vómitos o dificultades en la deglución. Las piernas y los brazos constituyen la zona donde más síntomas pueden apreciarse, como dolor profundo, más común en las piernas, calambres musculares, hormigueo y ardor (generalmente en los pies), pérdida de sensibilidad al frío o al calor, debilidad o entumecimiento.

Otros síntomas que pueden presentarse incluyen la parálisis facial, párpado o boca caídos, mareos, problemas visuales, incontinencia, hipotensión ortostática, alta frecuencia cardiaca o deterioro del habla.

Tratamiento de la neuropatía diabética

El tratamiento de la neuropatía diabética tiene por objeto controlar la enfermedad y reducir los síntomas. Para ello es fundamental llevar un escrupuloso control de la glucemia.

Los medicamentos que deberán emplearse irán en función de la sintomatología que deba tratarse. En el caso de náuseas y vómitos pueden emplearse fármacos como la eritromicina o la metoclopramida. Contra el dolor se pueden utilizar analgésicos, aunque hay que decir que no resultan demasiado eficaces. La capsaicina también se utiliza de forma tópica para combatir el dolor. En los casos de impotencia, tanto sildenafil, vardenafil como tadalafil son medicamentos seguros. Otros medicamentos que pueden ser necesarios son los antidepresivos, como la amitriptilina, los anticonvulsivos, como la gabapentina o fármacos para bloquear las contracciones vesicales para los problemas asociados al control urinario.

Aunque el tratamiento puede controlar algunos de los síntomas, por desgracia la enfermedad tiende al empeoramiento. Entre las complicaciones que pueden presentarse están las lesiones en los pies, siendo uno de los aspectos que más debe cuidarse. Otras complicaciones incluyen la degradación muscular, las dificultades para controlar la glucemia a causa de las náuseas y vómitos o la ulceración de la piel y tejidos blandos que, en el peor de los casos, puede requerir amputación.

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