
- Aprendizaje - mzacha
“Las neurociencias estudian la estructura y la función química, farmacología, y patología del sistema nervioso y de cómo los diferentes elementos del sistema nervioso interaccionan y dan origen a la conducta”, según Wikipedia.De esta forma, se logran descifrar los mecanismos cerebrales que hacen posible el aprendizaje.
Lo importante a la hora de estudiar
Los neurocientíficos afirman que cuanto más relacionamos y comparamos información, más y mejor aprendemos. La incorporación de esquemas, gráficos o mapas que presenten la nueva información de forma organizada facilitará el proceso de aprendizaje, generando una actitud positiva por parte del alumno.
Si dicha información está asociada a algo que nos resulta placentero, el aprendizaje será aún más efectivo. Si las emociones involucradas en el proceso de aprender son positivas, la información llegará al cerebro con mayor rapidez. Si el cerebro detecta stress, puede rechazar la información. Por eso es fundamental la predisposición del alumno a la hora de aprender, ya que en realidad son las emociones las que conducen la memoria, produciendo placer o rechazo ante los nuevos conocimientos.
El balance perfecto entre genes y entorno
El desarrollo del cerebro es un equilibrio entre genes y entorno. El cerebro se organiza y reorganiza durante todo el desarrollo, con lo cual es posible modificar las condiciones de desarrollo a través de educación y entrenamiento.
Las emociones positivas hacen bien y facilitan el aprendizaje
Cuidar afectuosamente a un niño ayuda a que su cerebro pueda hacer frente a la tensión y controlar las emociones. Así, los cambios que enfrenta en el proceso de aprender serán mejor recibidos. No se debe olvidar que cada emoción se convierte en una actividad química que modifica la configuración del cerebro. Las relaciones humanas son tan importantes como el alimento que ingiere un niño o cualquiera de sus necesidades básicas.
Se ha comprobado también que el cerebro reacciona positivamente cuando un comportamiento recibe un “premio”. De esa forma resulta fundamental estimular los logros del aprendizaje con pequeñas “retribuciones” que hagan que el alumno pueda asociar sus esfuerzos con el placer de la recompensa.
Es importante saber que la velocidad a la que crece el cerebro durante la primera infancia facilita su maleabilidad y su capacidad posterior de reorganización. Muchas veces se cae en el error de pensar que los niños no entienden o no son capaces de desarrollar ciertas habilidades por su corta edad cuando en realidad su cerebro está especialmente receptivo.
Niños felices, adultos sanos
Los masajes efectuados a los bebés han demostrado ser una fuente de inagotables beneficios, no sólo relajando sus niveles de stress sino también estimulando el desarrollo de su cerebro. Contrariamente, adultos que hayan tenido situaciones de stress en la niñez o la adolescencia, muestran una disminución en su capacidad de concentración y memoria.
La buena noticia es que nunca es tarde para intervenir cuando hay un niño con dificultades de desarrollo. Lo importante es lograr que su entorno le brinde lo necesario para su crecimiento.
El cuidado físico y afectivo a un bebé garantiza el desarrollo de su capacidad de aprendizaje y el desarrollo de sus emociones, haciéndolo un adulto capaz de vivir en sociedad.
