
- Una aldea maoísta en Nepal - Wikipedia
Nepal estuvo sumergida, entre 1996 y 2006, en una guerra civil que enfrentó al gobierno y a la guerrilla maoísta y que costó la vida a 13.000 personas. La paz alcanzada hace cuatro años se ve ahora amenazada por la inestabilidad política, consecuencia de la dimisión del primer ministro el pasado mes de junio.
En un discurso televisado, el primer ministro Madhav Kumar Nepal, perteneciente al Partido Comunista Marxista-Leninista (UML), dimitió con el objetivo de desbloquear la crisis política en la que estaba sumida el país por no poder terminar la redacción de su Constitución. Con la dimisión se lanzó la carrera para ocupar el puesto de primer ministro, que cinco semanas después continúa vacante.
¿A qué se debe la crisis política que está atravesando Nepal?
La inestabilidad política ha sido una de las constantes que ha caracterizado al estado asiático de Nepal desde que alcanzara su independencia en 1948. Esta inestabilidad política, cuyo peor momento se vivió con la guerra civil, tiene sus principales orígenes en la corrupción y en las pretensiones de la guerrilla de derrocar el actual sistema e implantar un régimen de corte maoísta.
Con el final de la guerra civil, en el año 2006, los maoístas y el gobierno firmaron un plan para devolver la estabilidad política al país, que incluía la redacción de una nueva constitución, y la incorporación de representantes maoístas en todas las esferas de poder. Sin embargo, la constitución, clave en el proceso de paz, aún no ha sido terminada y las tensiones entre el partido maoísta y el resto de partidos han ido aumentando con el tiempo.
¿Cómo comenzó la guerra civil en Nepal?
Tras la independencia en 1948, India propició la instauración de un sistema monárquico en Nepal, bajo las manos del rey Tribhuvan. En 1955, Mahendra, hijo de Tribhuvan, hereda el trono e implanta un férreo sistema militar de tintes autoritarios, caracterizada por la persecución política de todos los opositores.
Esta situación se mantuvo hasta 1990, cuando un movimiento popular, el llamado “Jana Andolan” o primavera de Katmandú, obligó a la organización de elecciones democráticas, que se celebraron un año después, y a la reforma de la constitución.
Con el fulgor de los levantamientos sociales, en 1994 nació el Partido Comunista de Nepal, de corte maoísta, que inició un movimiento armado para deponer al corrupto gobierno y hacerse con el poder. Mientras, el rey Gyanendra, que había llegado al poder en 2001, volvía a implantar un sistema de control autoritario, lo que recrudeció el movimiento maoísta.
La guerrilla fue nutriendo poco a poco sus filas y en 2003 contaba con 150.000 combatientes. La fuerza de los maoístas provocó la reacción del Ejército y se inició una batalla abierta entre dos bandos que sumió al país en un estado de guerra cruenta.
Nepal: El último reino hindú
La llegada de la paz en 2006 supuso también el fin del último estado declarado oficialmente hindú. Los acuerdos de paz previeron el fin del sistema monárquico y la instauración de una República federal regida por principios democráticos y oficialmente laica. En realidad, la monarquía había muerto antes del fin de la guerra, cuando en abril de 2006 un levantamiento popular obligó al rey Gyanendra a hacer concesiones democráticas. Gyanendra estaría sin embargo en el trono, de forma oficial, hasta mayo de 2008.
Desde entonces, se han sucedido los gobiernos cortos e inestables, incluyendo un gobierno dirigido por el líder de los maoístas, Pachandra. En este sentido, las situaciones de tensión entre las principales formaciones políticas han sido frecuentes, pero no se había vivido un vacío de poder como el actual.
Tres candidatos al puesto de primer ministro de Nepal
Tres candidatos se presentaron en un primer momento a las votaciones que decidirían al nuevo primer ministro: el presidente del Partido Maoísta, Pushpa Kamal Dahal, alias Prachanda, el vicepresidente del Congreso Nepalí (NC), Ram Chandra Poudel, y el presidente del Partido Comunista Marxista-Leninista (UML), Jhala Nath Khanal. Sin embargo, este último se retiró antes de la primera votación antes las escasas esperanzas de poder resultar vencedor en el Parlamento.
Para que cualquiera de estos candidatos sea elegido, tiene que conseguir al menos el voto de 300 de los 599 de los que se compone el Parlamento de Nepal. Sin embargo, ninguno de los tres partidos, los principales de Nepal, tiene la mayoría absoluta de la cámara.
Los maoístas son los que más escaños tienen, con 238, el Congreso Nepalí tiene 114 y los marxistas-leninistas 109. Esta composición y la condición impuesta por el antiguo primer ministro antes de su dimisión de que se respetara al actual Parlamento hasta que se finalizara la redacción de la constitución bloquean la elección de un nuevo primer ministro.
Tres intentos de votaciones han fallado hasta el momento y cinco semanas después de la dimisión de Madhva Kumar Nepal el país teme verse sumido de nuevo en una guerra armada por el poder.
