En jornadas de hasta 20 laboriosas horas frente al monitor, en el adictivo y motivador al tiempo que decepcionante mundo de los “negocios por Internet”, cientos de miles de personas pasan buena parte de su día tratando de encontrar de una vez por todas ese negocio ansiado. Se necesita un vendedor real y con producto verdadero; pero también a ese comprador de verdad, con los cientos de millones de dólares suficientes para obtener lo que se le ofrece.

Investigar que no se trata de dinero negro dispuesto a ser blanqueado

El capital tiene que ser de origen limpio y bien documentado, que no sea dinero negro preparado para ser dinero blanqueado. Lo fundamental es sobre todo, que las personas y empresas sean quienes dicen ser y no como en la mayoría de ocasiones, es decir, que pueden presentar una de las miles de personalidades ficticias o falsificadas. Su principal vivero es de origen bien conocido, África: reyes de la falsificación.

Para muchas personas es sencillamente un enorme desperdicio el que una gran número de usuarios utilicen Internet tan solo para chatear como posesos con desconocidos petardos de los dos sexos, sin saber ni tener un mínimo de seguridad a ciencia cierta, el con quien se está escribiendo, ni donde está, y ni tan siquiera si el otro es un uno o es otra.

En la silenciosa madrugada es tan fácil equivocarse que cualquier desprevenido navegante puede llegar a confundir al joven Romeo con una atrevida Julieta; o creer que una bolsa de arena del desierto puede ser una llena de oro en polvo. Circulan de correo en correo, una ingente cantidad de títulos de venta de oro, refinerías de petróleo, diamantes legales, títulos de propiedad de palacios y todo, todo es absolutamente perfecto, sellos, firmas, logotipos... Todo perfecto, pero casi todo falso.

Ni el mejor sistema operativo distingue entre sexos, ni de la fiabilidad de los datos

El ordenador no distingue entre sexos o ironías y si no se diferencia la voz del interlocutor ni con los auriculares más modernos para al menos despejar esa pequeña pero significativa duda, mejor abandonar el chateo. En los negocios informáticos es exactamente igual, un dato, un documento, un precio, unas condiciones, todo esto tiene que ser decisión humana y no del sistema. Solo con sentido común para saber distinguir y separar lo absolutamente falso, con lo posiblemente malo, se conseguirá avanzar en este negocio. La experiencia y como no, la inteligencia bien trabajada serán claves en este trabajo.

Millones de ideas para millones de oportunidades de negocio, todo consiste en dar con la oferta real.

Un numeroso y casi secreto ejército de personas, buscan laboriosamente entre miles de ofertas de trabajo y negocio que hay en la Web. Páginas para entretenerse las hay a millones, pero también para encontrar ideas que les lleven hasta los cientos de miles de oportunidades de trabajo y negocios que se ofrecen a diario.

Cualquier persona con voluntad de trabajar, tiene múltiples ofertas de negocio exterior por medio de Internet, ofrecimientos de trabajos atractivos, incluso muy bien remunerados. Si quiere ver todo lo que le ofrece Internet, desde luego tendrá donde elegir: divisas, oro en lingotes, en polvo o barras, azúcar, petróleo y sus derivados, hay de todo.

Si se encuentra una oferta de negocio ideal, no hay que perder el tiempo: es falsa

Periódicos, libros, revistas, blogs, millones de artículos concretos sobre temas precisos, no importan los idiomas en los que vengan escritos, hoy se dispone del traductor que con habilidad y aprendizaje llegarán a manejar y entender las a veces locas interpretaciones que hace el sistema de muchas palabras, es muy veloz, pero incierto muchas veces, y se requiere aprender a interpretar lo ya interpretado. A cambio, es una herramienta imprescindible.

Para convertirse en una persona experimentada en comercio exterior a través de Internet, se debe tener un poco de paciencia; una fuerte voluntad de progresar en lo personal, también se requiere inteligencia no exenta de pillería. El distinguir al posible negociante del encantador de serpientes es fundamental para la supervivencia a largo plazo en este trabajo ciertamente apasionante.

En este negocio es fundamental la serenidad. El oro deslumbra, pero no hay que dejarse cegar por él.