Virginia Henderson nació en Kansas el año 1897, y se graduó en enfermería en 1921, especializándose en enfermería docente.

Revolucionó el mundo de la enfermería redefiniendo el concepto de la misma y catalogando las 14 necesidades básicas, con las cuales hoy en día aún se trabaja, tratando cubrir completamente las necesidades del paciente en el modo en que sea posible.

Según Virginia Henderson, la enfermería asiste a los pacientes en las actividades básicas de la vida diaria para mantener la salud, recuperarse de la enfermedad o acompañar a la muerte en paz.

Para Henderson es básica y fundamental la independencia del paciente en la medida de lo posible, y orienta sus cuidados a que este la consiga del modo más rápido posible. El paciente, según Virginia tiene que ser ayudado en las funciones que él mismo realizaría si tuviera fuerza, voluntad y conocimientos.

Necesidades básicas

Las 14 necesidades básicas de V. Henderson son las siguientes:

  1. Respirar con normalidad: función vital mediante la cual el organismo absorbe oxígeno y elimina dióxido de carbono, proceso fundamental para mantener la vida y sin el cual, el resto de necesidades no tendría sentido alguno.
  2. Comer y beber adecuadamente: tras conseguir el oxígeno requerido para las funciones vitales, el organismo necesita hidratarse y nutrirse de manera adecuada para llevar a cabo las actividades de la vida diaria. La alimentación requerida dependerá del ritmo y estilo de vida de la persona.
  3. Eliminación de los desechos del organismo: nuestro cuerpo procesa y elimina aquello que no necesita y que una vez usado se convierte en desecho tóxico. Nuestro organismo tiene diversas maneras de eliminar productos de desecho: heces, orina, sudor, aire...
  4. Moverse y mantener una postura adecuada: el movimiento nos hace libres de hacer aquello que necesitamos, queremos o debemos. Cuando una persona ve limitado su movimiento, sea en mayor o menor grado, se ve obligado a pedir ayuda para actividades de su vida cotidiana.
  5. Dormir y descansar: nuestro organismo necesita reponer fuerzas para emprender un nuevo día, el sueño reparador de la noche o los pequeños descansos en el día, hace que seamos capaces de proseguir con nuestros quehaceres.
  6. Vestirse y desvestirse: una tarea tan simple como elegir la ropa que quieres llevar ese día y ser capaz de ponérsela uno mismo es sinónimo de independencia.
  7. Mantener la temperatura corporal: encontrarse en un ambiente con la temperatura adecuada, ser capaz de regular tu organismo según haga frío o calor, no tener una temperatura corporal que signifique hipo o hipertermia.
  8. Mantener la higiene corporal: poder lavarse a diario sin ayuda, mantener la integridad cutánea...
  9. Evitar los peligros del entorno: ser capaz de identificar los riesgos de la vida diaria, saber cómo actuar para prevenirlos y obrar en consecuencia.
  10. Comunicarse, explicar emociones, necesidades, miedos y opiniones: tener vida social, un círculo de amistades, personas en las que apoyarse...
  11. Creencias y religión: poder expresar y actuar de acuerdo a las creencias o religión de cada uno.
  12. Trabajar: para sentirse realizado, útil y parte de la sociedad.
  13. Recreación y ocio: tiempo de distracción, disfrute y relajación.
  14. Estudiar, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un descubrimiento normal de la salud.