Desde que se tiene constancia de la existencia de los neanderthales tras el hallazgo del valle de Neander (thal significa valle en alemán), la incomodidad que genera a algunos homo sapiens esta especie, ha sido la consecuencia de teorías variadas respecto a la posición filogenética de esa especie de homínido en la evolución humana. Para unos, es una especie diferente alejada de nuestra línea evolutiva que se extinguió hace 28.000 años; mientras que para otros, neanderthal y sapiens sapiens se entremezclaron dando lugar a la integración de los primeros en los humanos actuales.

Hibridación

Incluso la novela histórica se hace eco de esta teoría. En concreto, la famosa serie de Jean M. Auel que empezó con su primera novela El Clan del Oso Cavernario, narra la historia de Ayla, una sapiens sapiens adoptada tras la muerte de su madre y la pérdida de la niña, por un clan neanderthal. Entre sus múltiples peripecias, acaba siendo madre de un niño híbrido de ambas especies con lo que se suma a la corriente actual de saber qué sucedió en la relación entre ambas especies. La autora que deja correr la imaginación con ese acontecimiento natalicio, da a ambas especies la posibilidad de concebir, para lo que presupone necesariamente una igualdad genética que posibilite la descendencia. Hoy esta teoría está extendida entre algunos paleoantropólogos, pero otros discuten esta posibilidad al ver entre ambas especies una diferencia genética insalvable a efectos de procreación.

Un estudio publicado en la prestigiosa revista especializada Journal Human Ecology en su número de noviembre, analiza la evolución que sufrieron las especies homínidas durante las condiciones extremas que se produjeron durante la Edad de Hielo. Esta nueva investigación realizada con el apoyo de las nuevas tecnologías informáticas, llega a la conclusión que neanderthal, que estaba muy bien adaptado a las condiciones de su hábitat, no habría sucumbido por la superioridad que se le atribuye a cromagnon, sino porque fueron absorbidos por los más numerosos sapiens, creando una nueva sociedad continuista y sin ruptura alguna que lo evidencie.

Los investigadores de este estudio pertenecen a las universidades americanas de Arizona y Colorado, y han escogido un periodo que abarca desde 128.000 a 11.500 años a.C. con respecto a las sociedades de cazadores y de recolectores que habitaron esa horquilla cronológica.

Michael Burton de la Universidad de Arizona, y su equipo, explica que han utilizado los datos arqueológicos y paleoantropológicos existentes que recogieran todos los cambios que se produjeron, en ese periodo cronológico antes citado, en Europa y Asia Occidental como espacio geográfico.

Modelos creados informáticamente

Esa etapa que supuso en Europa y en Asia Occidental el avance de los hielos, significó entre otras cosas, que las poblaciones de homínidos tuvieron que desplazarse continuamente en busca de alimento. El nomadismo que siempre había existido en función de los recursos alimenticios, se incrementó en esta época de dificultad climática; y este continuo peregrinaje es el que ha dado multitud de datos a los ordenadores para crear esos modelos virtuales que han dado como conclusión final que las poblaciones de ambas especies de sapiens se entrecruzaron multitud de veces.

En estos cruces que se producen virtualmente, el equipo investigador llega a esas conclusiones por la adaptabilidad de los neanderthales que les haría mezclarse con esos nuevos humanos desconocidos para ellos hasta entonces. Julien Riel-Salvatore de la Universidad de Colorado, coautor del estudio, explica que la visión de los sapiens neanderthalensis estaría cercana a considerar compañeros sexuales a sus primos sapiens sapiens, con lo que con el paso del tiempo supondría que los más numerosos integrarían a los más escasos entre ellos, produciéndose su final como especie independiente e integrándose en la genética de nuestros antepasados.

El programa ha ido haciendo un modelo generación a generación, analizando unas 1.500 generaciones hasta la extinción de los neanderthales, demostrando la conclusión citada y comparándola con los restos arqueológicos existentes.

Controversia

El estudio informático presenta dudas porque no se tienen evidencias que ratifiquen esas conclusiones. Sólo son teorías y no pruebas objetivas, por lo que la controversia sigue estando en el candelero. Lo cierto es que en toda Eurasia no hay ninguna evidencia física que demuestre que se produjera esa mezcla, ya que no existe de momento ningún yacimiento que contenga restos de ambas especies en el mismo momento cronológico y espacial, por lo que muchos paleontólogos apuntan que nunca llegaron a relacionarse ambas especies siguiendo caminos paralelos y nunca perpendiculares.

En las TIC todo es posible. La creatividad de los programadores informáticos para abrir nuevos campos es infinita. La rapidez con la que los ordenadores pueden presentar infinitas posibilidades va en contraposición a los medios reales con los que cuentan arqueólogos y paleoantropólogos para realizar descubrimientos. Todavía son más lentos los trabajos de investigación que se realizan tras esos hallazgos para extraer conclusiones que aporten aire fresco.

Los nuevos estudios genéticos presentados en la actualidad demuestran el bajo nivel de intercambio genético que existe del paso del neanderthal por la faz de la Tierra reflejado en poblaciones actuales. Pero esto no implica que Barton y su equipo vean en ello una adaptación de neanderthal en sapiens; ya que según sus propias palabras, tanto estos como los menos conocidos denisovanos, se hicieron más vulnerables a extinguir su línea biológica y así garantizaron su continuidad genética a las poblaciones modernas.

Aún así, este novedoso estudio que incluye los modelos virtuales, puede suponer una apertura de las TIC al espectro paleoantropológico que ayude a sacar conclusiones sobre lo que sucedió durante esa larga etapa en que ambas poblaciones de sapiens vivieron a la vez, que no significa obligatoriamente juntos, sobre la faz del planeta Tierra.

Quién sabe si el tiempo dará la razón a los modelos virtuales recogidos en este estudio pionero. Habrá que esperar a que las pruebas materiales evidencien este supuesto y se termine de una vez por todas con la especulación teórica de si neanderthal es pariente del hombre actual o es un antepasado directo como lo fue cromagnon.