Casi todas las personas experimentan la alegría de adornar el arbolito de Navidad, hacer la carta para Papá Noel o esperar con ansia la apertura de regalos después de la Cena de Nochebuena. Casi nadie puede imaginar que Navidad no sea una época para celebrar. Sin embargo, las fiestas navideñas no son para todos.

En Estados Unidos, después de la Cena de Acción de Gracias, da inicio la temporada navideña con la colocación del tradicional arbolito de Navidad. Los niños esperan la llegada de Santa Claus, y los adultos piensan en comprar los regalos para familia y amigos. Las tiendas y negocios se inundan de artículos y ofertas para los posibles clientes.

Depresión en inmigrantes

En Estados Unidos, existe un grupo que no tiene la alegría de festejar junto a su familia. Se trata de inmigrantes que viven en grupos de 4 y 5 o más personas, tantas como el encargado del edificio les permita. La esposa y los hijos, los padres y la familia cercana se quedaron en su país de origen. Al extrañar las tradiciones de sus países, pero sobre todo el calor familiar; tienen pocos motivos para festejar.

Con más de 5 años sin visitar su natal Oaxaca (México) se encuentra Pablo, un inmigrante que debido a su condición legal no puede salir del país, a menos que esté dispuesto a no volver. Con la voz entrecortada explica: "desde que llegué aquí; esta época siempre me pone triste, recuerdo a mis viejos (padres) a mi esposa y a mis hijos más que en ninguna otra época".

Como él se encuentra Juan, otro inmigrante de El Salvador. "La situación económica que se vive actualmente me ha dejado sin trabajo por más de seis meses", explica Juan. A diferencia de Pablo, Juan es un residente legal de Estados Unidos, pero se encuentra desempleado, por lo que este año no visitará su país.

Según especialistas, toda persona normal se puede sentir desanimada en alguna parte del año, pero especialmente los inmigrantes al estar alejados de sus familias, son más propensos a sentir tristeza en esta época de fiestas.

Depresión en los ancianos

Olvidados en un asilo o solos en su casa se encuentran cientos de ancianos, ya sea porque los hijos se mudaron a otro estado o país, o tal vez simplemente se han olvidado de ellos. Las fechas especiales pero en especial Navidad les acarrea nostalgia.

Los hijos de padres separados son otro grupo expuesto a sufrir algún malestar emocional en estas fechas. Si la separación se produjo con los hijos ya jóvenes, es común que tengan recuerdos frescos de las reuniones de Navidad en compañía de los padres juntos.

Las parejas que terminan en divorcio o separación tienden a padecer del mismo mal, no es fácil sobreponerse en los primeros años a la ruptura, los momentos de días felices indudablemente volverán a la mente.

Opinión de los expertos sobre depresión

Además de la depresión por motivos puramente emocionales, existen también de orden fisiológico. En esta época de diciembre, los suicidios y “bajones” anímicos se incrementan hasta un 40 por ciento, según el especialista de la FP de la UNAM, Manuel González Oscoy.

Según Oscoy son varios factores los que contribuyen a la depresión en esta época navideña, entre ellos la luz solar, la depresión estacional también llamada trastorno afectivo estacional (TAE) es una alteración psico-fisiológica, porque involucra la parte orgánica y psíquica.

En un boletín de prensa Oscoy explicó: "En invierno, principalmente en países donde disminuye sensiblemente la luz solar, se provoca un estado depresivo porque el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, encargado de regular los ritmos biológicos y percibir cambios en la luz, capta más oscuridad que irradiación solar".

Brindar una mano

Según los especialistas, ya sea por factores físicos o emocionales, la depresión en época de Navidad se puede superar con el apoyo de los seres queridos. Asimismo, enfatizan la importancia de no dejar solas a las personas que se deprimen.