La Navidad es todos los años una auténtica "feria del consumo". Este año, a pesar de la crisis económica, no será una excepción. Los comerciantes lo saben y no desperdician la oportunidad de hacer su "diciembre". Los precios de todos los artículos de consumo navideño se disparan, especialmente cuando se acercan los días de las grandes reuniones familiares. Es decir la cena de Nochebuena, la comida de Navidad y por supuesto la cena de fin de año. Aunque en general se incrementan los precios de todos los alimentos, la incidencia es mayor en pescados y mariscos.

Cómo ahorrar en la compra de alimentos para Navidad

La primera recomendación que debe tenerse en cuenta para disminuir o controlar los gastos de alimentos para los menús navideños, es realizar una adecuada planificación. Es decir es importante saber cuántas personas se van a sentar a la mesa. Además se deben decidir con antelación y de forma concreta los menús que se quieren preparar para cada comida o cena navideña. Esto nos permitirá adelantar las compras de comida y evitar las subidas de precios de última hora. En cualquier caso si se quiere ahorrar en la compra de alimentos para Navidad es recomendable comprar productos congelados o bien frescos para congelarlos adecuadamente.

La compra de pescado para Navidad

El pescado puede comprarse ultracongelado y a poder ser glaseado, porque de esta forma se garantizan todas sus propiedades, sabor, textura y valor nutritivo. Además en el mercado existen con esta modalidad de congelación pescados de cualquier especie: salmón, atún, merluza, rape o mero. Si se quiere utilizar pescado fresco sin realizar un gran desembolso es recomendable adquirir ejemplares de acuicultura, resulta más barato y la diferencia es casi inapreciable. Si son muchos comensales lo adecuado es comprar unidades de gran tamaño. Si se prefieren otras especies es posible adquirir - también congelados - langostas, buey de mar y otros mariscos más selectos. Es importante tener en cuenta que la descongelación debe hacerse lentamente y en el interior del frigorífico.

La compra de marisco para Navidad

El marisco es el rey de los menús navideños y sin duda uno de los ingredientes más apetecibles. Para disminuir el gasto correspondiente a este capítulo de las comidas de Navidad, lo mejor es comprarlos congelados. Por ejemplo se pueden comprar varias cajas de langostinos y prepararlos a la plancha, cocidos o presentarlos en forma de coctel de mariscos. No es aconsejable comprar marisco fresco y luego congelarlo, ya que los distribuidores los congelan nada más pescarlos y así se conservan intactas su calidad y sus propiedades nutricionales. El pescado puede adquirirse fresco y congelarlo, pero procurando que el proceso de congelación sea rápido y la descongelación lenta.

Otros consejos útiles para preparar los menús navideños

De forma general, y más allá de todo lo dicho para pescados y mariscos puede ser muy útil tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Comprar fresco sólo lo realmente imprescindible y preparar algún plato alternativo con productos congelados.
  • Preparar platos que no sean típicamente navideños, por ejemplo un pastel de salmón.
  • Otra alternativa barata son las ensaladas. Resultan fáciles de hacer y con ingredientes originales - queso de cabra, beicon, gulas, etc. - y bien presentadas pueden ser muy atractivas.
  • Una práctica muy extendida y recomendable, es pedir a los familiares invitados que traigan algunos ingredientes del menú como vinos o postres.
  • Es importante calcular muy bien las cantidades en función del número de comensales. De esta forma se evita que sobre comida y que acabe en la basura.
  • Finalmente, un truco muy útil es preparar abundantes aperitivos. Suelen ser baratos y de esta forma se puede disminuir la cantidad de los platos más costosos del menú.