Natalie Portman, es la actriz del año, los ojos del mundo cinematográfico están puestos en ella y es que es la gran favorita para ganar el premio Óscar como mejor actriz el próximo 27 de febrero. Gracias a su protagónico en la película “El cisne negro” de Darren Aronofsky.

Es una de la actrices más versátiles y talentosas de su generación, que a tan sólo a los 12 años de edad deslumbra al mundo del cine con su actuación en la cinta “Léon professional, del aclamado director Luc Besson, estrenada en 1994, a lado de Jean Reno.

Una cinta importante de recordar ya que Portman impacta con su personaje de Mathilda, una niña entrenada para matar y vengar la muerte brutal de sus padres.

Su increíble naturalidad e inteligencia hicieron de este personaje un ícono de los noventas. De hecho, cuando se piensa en esta cinta, nadie puede dejar de recordar la carita angelical de Natalie.

El argumento trata de un asesino a sueldo, Léon (interpretado por el actor francés Jean Reno) que se ve envuelto en un conflicto al salvarle la vida a una niña llamada Mathilda (Natalie Portman) quien está en casa en el momento en que unos agentes corruptos de la división anti-narcóticos del Departamento de policía de la ciudad de Nueva York masacran en su propia cara a todos los miembros de su familia por problemas de droga.

Lo interesante comienza cuando esta niña se va con Léon y le pide que la enseñe a hacer el trabajo que éste desempeña: asesino a sueldo.

Después de ciertas dudas, Léon acepta y Mathilda aprende con gran habilidad y convicción.

La historia se convierte en un verdadero drama ya que esta pequeña decide vengarse realmente de los culpables de la muerte su hermano pequeño. Le pide a León que le enseñe a usar armas de alto calibre y aprende magistralmente, casi como si lo trajera en las venas.

Mathilda se vuelve experta y con esto se desencadena una serie de acciones que elevan a esta niña a tomar el comportamiento de toda una adulta convencida y entrenada para matar.

Es un drama de acción que al fin conmueve

Al parecer se trata de una historia de acción bastante simple, con balazos y riñas, pero al paso de las escenas, profundiza con astucia en la relación de este asesino a sueldo que, a pesar de su trabajo, es un hombre solitario y sensible y esta niña tierna que también es arrojada y valiente, que vive movida por potentes deseos de venganza.

Se funden los sentimientos más profundos de ambos personajes para crear una mancuerna llena de furia motivante y genuinas emociones.

Los personajes son muy humanos, comparten el sufrimiento y frustración de sus vidas y en ese punto encuentran un lazo de unión único y deseable.

Natalie se quedó en la memoria de todos

Es innegable que esta cinta es recomendable, pero existe el elemento clave que la hizo ser una de las grandes película de los noventas: la actuación de Portman.

El desarrollo del carácter de su personaje es tan creíble y enternecedor que está niña furiosa y dolida se convierte en una verdadera heroína.

Las criticas positivas de ese entonces fueron arrolladoras, así como su recuperación en taquilla. “La jovencísima Natalie Portman da una buena réplica al veterano Jean Reno, ambos dan verdadera verosimilitud a la historia”. New York Times, 1994.

El impacto de la cinta en sociedad fue tal, que surgieron emociones atemorizantes por parte de los espectadores.

La misma Natalie comenta que para ella, sus dos primeros papeles la convirtieron en la Lolita que no quería ser. En “León professional,” y después en “Beautiful girls”.

Ella misma señala en el artículo “Natalie recibe cartas de pedófilos”, publicado en El País, el 23 de abril del 2007, que: "Cuando eres una niña, te emociona el cine y crees que ser famosa es guau, pero entonces te llega la carta de un fan, la lees y Eeeeeeugh, estaba aterrorizada. Cuando escucho a Britney Spears hablar de virginidad con desenfado pienso: me están tomando el pelo.

Dejo de leer todas las cartas y empezó a tomar precauciones con papeles que tuvieran connotaciones sexuales

Dato interesante en su vida, luego de la película

Después de cubrir las exigencias emocionales del papel de Mathilda, Portman se convence de que quiere estudiar psicología. Luego de diez años lo logra, termina la carrera de Psicología en Harvard a los 23 y junto a colegas y profesores, publica un importante estudio sobre la activación del lóbulo frontal del cerebro ante un objeto en los niños.