Indiscutiblemente, los escritores mexicanos más conocidos en el mundo son la poetisa barroca Sor Juana Inés de la Cruz, el Nobel de Literatura de 1990, Octavio Paz, y Carlos Fuentes, quien ha sido nominado en varias ocasiones para el mismo galardón. Sin embargo, en las letras mexicanas hay nombres icónicos cuyas obras gozan de un gran peso y reconocimiento, aunque carecen de una gran difusión en el continente europeo. Son los escritores mexicanos nacidos en la primera mitad del siglo XX que gracias a la calidad literaria de sus obras, lograron hacerse de un espacio honroso en la literatura latinoamericana.

Josefina Vicens (1911 – 1981)

Narradora, ensayista y guionista, Josefina Vicens logró lo que pocos escritores pudieron tener con el polémico ganador del Nobel, Octavio Paz: su admiración. Y es que a pesar de sólo haber publicado dos novelas, su extraordinaria prosa aunada a la humanidad de sus personajes, le ameritaron importantes galardones como el Premio Villaurrutia (1959) y el Premio Juchimán (1982). Entre sus obras publicadas se encuentran El libro vacío, y Los años falsos.

Juan Rulfo (1917 – 1986)

La genialidad de este escritor jaliscience radica en dos obras tan complejas que no necesitó escribir nada más, y es que Rulfo tomó historias del imaginario colectivo, las recreó con el habla popular y las inscribió en los pedestales de la literatura universal. No en balde Gabriel García Márquez dijo después de leer Pedro Páramo: “Nunca, desde la noche tremenda en que leí la Metamorfosis de Kafka en una lúgubre pensión de estudiantes de Bogotá -casi diez años atrás- había sufrido una conmoción semejante.”. Entre sus libros se encuentran Pedro Páramo y El llano en llamas.

Juan José Arreola (1918 – 2001)

Rechazó ser secretario particular de Pablo Neruda, en sus manos tuvo cuentos inéditos de Gabriel García Márquez y Julio Cortázar, Juan Rulfo le llevó el pimer manuscrito de Pedro Páramo para consultar su opinión, fue maestro de Vicente Leñero y José Emilio Pacheco. Juan José Arreola, el “árbol de palabras” como le llamó Cortázar, es uno de los narradores mexicanos más importantes del siglo XX por sus microrelatos, cuentos, metáforas, humor y juego de palabras. Entre sus libros publicados se encuentran "Confabulario", "La feria" y "Bestiario".

Elena Garro (1920 – 1998)

Su cruz y referencia más directa es haber sido la primera esposa de Octavio Paz, sin embargo, la pluma de Elena Garro fue influyente y poderosa como narradora, guionista y periodista. Considerada por muchos críticos literarios como la segunda escritora mexicana más importante después de Sor Juana Inés de la Cruz, Elena Garro no obtuvo en vida el reconocimiento que merecía. Entre sus libros publicados se encuentran "La semana de colores", "Memorias de España" y "Los recuerdos del porvenir".

Rosario Castellanos (1925 - 1974)

Narradora, ensayista y poetisa, una voz femenina en un ámbito dominado por lo hombres. Y es que Rosario Castellanos fue defensora de la mujer, aunque también alzó la voz por las clases desfavorecidas, los débiles y los indígenas. Una voz fuerte para las injusticias sociales y los sentimientos ásperos, una pronunciada soledad que la sorprendió en Tel Aviv donde murió mientras desempeñaba el cargo de embajadora. Entre los libros se encuentran "Mujer sabe latín", "Balún Canán", "De la vigilia estéril".

Jorge Ibargüengoitia (1928 – 1983)

La agudeza de sus relatos le valieron un lugar indiscutible en la narrativa latinoamericana, puesto que criticó con un humor muy exquisito a la realidad social y política de México. Algunos de sus libros como Dos crímenes y La ley de Herodes han sido adaptados al cine, sin embargo, son sus palabras las que hoy en día continúan mordiendo con acidez. Entres sus libros publicados se encuentran "Los relámpagos de agosto", "Estas ruinas que ves", "Los pasos de López".

Salvador Elizondo (1932 – 2006)

Farabeuf es una de las novelas más inquietantes de la literatura mexicana: incomprendida, alabada, sórdida, compleja, impopular. Inclusive, de un modo muy general, la prosa de Salvador Elizondo es así: libre, enredada, sublime, características que le cierran el paso a una buena obra a los estantes de los más vendidos, al goce masivo, y sin embargo las letras mexicanas no serían lo que son ahora sin Salvador. Entre sus libros publicados se encuentran "Farabeuf", "El grafógrafo", "Elsinore: un cuaderno".

Juan Vicente Melo (1932 -1995)

Juan Vicente Melo es probablemente para los jóvenes lectores mexicanos, un nombre común que podría referirse a cualquiera otra profesión excepto la de escritor. Y es que su obra, otrora emblemática, ha sido olvidada por los maestros actuales de Literatura mexicana. Una lástima para el autor de una novela en demasía bella y compleja como lo es La obediencia nocturna, quien se enfrente a ella encontrará más preguntas que respuestas.Entre sus obras publicadas se encuentran "La obediencia nocturna", "Fin de semana", "La noche alucinada".

También vale la pena asomarse a las obras de Fernando del Paso, Juan García Ponce, José Emilio Pacheco y Vicente Leñero, narradores pertenecientes a esta horda de plumas mexicanas excepcionales.