El narcisismo o trastorno narcisista de la personalidad tiene su fuente de inspiración en Narciso, un personaje mitológico de extraordinaria belleza, hijo del río Cefiso y de la ninfa Liríope, pero que era incapaz de amar a las ninfas a pesar de que las tuviera completamente cautivadas. Una de ellas, la ninfa Eco, lo amó hasta ser consumida por su propia pasión. La leyenda cuenta que un día Narciso se detuvo en una fuente para beber agua durante una cacería. Al acercarse a la orilla y ver reflejada su imagen, se sintió tan atraído por su propia belleza que cayó al agua y murió ahogado.

Trastornos obsesivo compulsivo e histriónico y el psicópata

La sintomatología del trastorno narcisista de la personalidad puede confundirse con otros tipos de trastornos, como por ejemplo el trastorno de la personalidad histriónica. La diferencia es que este último no presenta el sentimiento típico de grandiosidad característico en el narcisista. El psicópata también comparte bastantes rasgos, ya que de hecho también es narcisista, además de mentiroso, superficial, claramente abusivo y con una evidente carencia de empatía. Los elementos diferenciales del psicópata hay que buscarlos en la impulsividad, su poder de destrucción, agresión y engaño consciente y perverso que siempre habita en la mente de un psicópata. El trastorno obsesivo compulsivo comparte igualmente rasgos con el trastorno narcisista. Sin embargo, mientras el narcisista se considera perfecto, el obsesivo compulsivo persigue el mismo objetivo sin alcanzarlo nunca del todo.

Personalidad narcisista: síntomas

El trastorno narcisista de la personalidad se percibe claramente en aquellos individuos cuyo egocentrismo les crea una gran necesidad de admiración que, junto a una autoimagen distorsionada, hace que cualquier actividad o logro, de los que se jactan sin ningún rubor, entre de lleno dentro de la exageración y esté desconectada por completo de su auténtica realidad.

Su incapacidad por sentir cualquier tipo de empatía hacia los demás, no impide que sean altamente vulnerables a la crítica y a la frustración, pudiendo reaccionar de un modo desafiante. Necesitan constantemente que su egocentrismo sea alimentado por aquellos que les rodean. Viven atrapados por sus propias fantasías de éxito ilimitado y tienen la absoluta convicción de ser especiales y que sólo pueden entablar relaciones de igual a igual con personas o instituciones especiales.

Son pretenciosos y no tienen ningún reparo en aprovecharse de los demás para alcanzar sus objetivos. Su comportamiento arrogante no impide que sientan envidia de los demás, así como pensar que los demás sienten envidia de sus supuestas cualidades. Este trastorno comienza a principios de la etapa adulta y puede verse en distintos contextos.

Diagnóstico del trastorno narcisista de la personalidad

El trastorno narcisista de la personalidad se halla incluido en el DSM-IV. Los criterios diagnósticos en los que se basa este manual de referencia, contempla nueve ítems identificativos del trastorno. Sin embargo la manifestación de cinco de estos síntomas se considera suficiente para refrendar la presencia de dicho trastorno. El diagnóstico se basa en los siguientes síntomas:

  • Un sentido grandioso de la propia importancia.
  • Un estado permanente donde se dan fantasías de éxito, poder, brillo, belleza o amor ideal ilimitado.
  • La creencia de ser alguien especial y único y que sólo pueden comprenderle, o sólo debería relacionarse, con otras personas o instituciones especiales o de elevado estatus.
  • Exigencia de una admiración excesiva.
  • Tener siempre la sensación de “estar en su derecho”, lo que se traduce en unas perspectivas poco razonables de recibir un trato de favor especial o el beneplácito automático ante sus expectativas.
  • Tendencia a la explotación interpersonal, es decir, sacar provecho de los demás para lograr sus propios objetivos.
  • Carecer de empatía; la absoluta incapacidad de reconocer o identificarse con los sentimientos y las necesidades de otras personas.
  • Con frecuencia tener envidia de los demás o creer que los demás le tienen envidia.
  • Presentar actitudes o conductas arrogantes o soberbias.

Tratamiento del trastorno narcisista

Los trastornos de personalidad suelen ser los trastornos mentales más difíciles de tratar, ya que conforman una parte integral de lo que define a un individuo y a las percepciones de sí mismo. El tratamiento se orienta al refuerzo de las habilidades de afrontamiento y a las habilidades de relación interpersonal mediante la psicoterapia.

El terapeuta no debe obviar las características propias del narcisismo para no poner en peligro la imagen propia del paciente, así como abstenerse de hacer frente a la necesidad de auto-engrandecimiento. Debe, en definitiva, ayudar al paciente a utilizar sus características narcisistas para desarrollar una imagen de sí mismo basado en auténticos valores de autoestima positiva sin caer en el miedo a la infravaloración.

Podéis seguir mis artículos en Twitter.