Quienes ya no soporten el estridente y forofo ruido mediático que rodea al fútbol, quienes busquen una nueva forma de interpretar este deporte, vieja en realidad pero desgraciadamente en desuso, tienen un nuevo reducto en forma de revista. Líbero nace con el objetivo de unir fútbol y cultura, mediante sus protagonistas y sus testigos, recordando con nostalgia historias hermosas que forman parte del deporte, de la sociedad y de la historia, hablando con sosiego de todo aquello que la inmediatez devora. Líbero habla de fútbol tanto como de la vida.

Fútbol y cultura

Esta nueva cabecera, Líbero, sale a la venta al precio de 5 euros. La revista, dirigida por Óscar Abou-Kassem y Diego Barcala, tiene en su primer número 124 páginas, verano de 2012 como fecha de portada y un aspecto muy diferente al de otras revistas de fútbol, mucho más cercano al de un título literario o cultural que al deportivo más usual en nuestros días. No es extraño, leyendo el planteamiento que hace desde su editorial: “futbolizar la cultura o culturizar el fútbol. Esta publicación es un humilde intento por conseguir esos objetivos”. Llevar a Jorge Valdano en la portada en casi una declaración de principios en este sentido.

Pero Líbero va más allá. Líbero quiere recuperar una forma de entender el fútbol que parece desterrada en el periodismo deportivo actual. La polémica y el enfrentamiento gratuitos y frentistas no están en el ideario de los responsables de esta revista. Al contrario, lo que hay es una concepción vitalista y apasionada del fútbol, de respeto a propios y rivales, y, al mismo tiempo, en absoluto exenta de un componente artístico y sentimental que tantas veces se olvida en el hiperprofesionalizado y globalizado fútbol de nuestros días.

Valdano, la Real campeona, Vicente Calderón…

Y para que esa concepción quede materializada en un producto que atraiga a los futboleros más nostálgicos y apasionados, hay que ponerle nombres y apellidos. Reconocibles, pero en cierta medida algo olvidados. Para su primer intento, Líbero ha apostado a caballos ganadores: Jorge Valdano, charlando de fútbol y de la vida con el poeta Benajmín Prado; la Real Sociedad campeona de los años 80, recordada por los hermanos Gabilondo, el periodista Iñaki y el ex ministro Ángel; Vicente Calderón, el presidente que dio lustre durante tantos años al Atlético de Madrid.

Las suyas son historias que sí llegaron a los titulares de todos los medios de comunicación, pero Líbero apuesta por otras que son tanto fútbol como aquellas. La de los Madridreds, la peña del Liverpool en la capital de España; la de Marc Baiges, un futbolista que en edad infantil le rompió la pierna a Messi y no lo supo hasta ahora; la de Arantxa del Puerto, la única mujer que se sacó el título de entrenador nacional en 2005, como reflejo de la precaria situación del fútbol femenino. Visiones diferentes del fútbol actual, miradas que no suelen encontrar acomodo en las grandes cabeceras.

Historia y cultura

La revista abre el abanico a la otra gran olvidada del periodismo deportivo actual, la historia. Porque en el fútbol de hoy en día no hay más memoria que el anterior partido. La revista recuerda los derbis políticos de la RDA entre el Dynamo Berlín y el Unión Berlín, el 0-5 de Colombia a Argentina en 1995 visto por Julio Maldonado, Maldini, o, a cuenta de la Eurocopa que ahora se celebra en Polonia y Ucrania, el último amistoso en el que se cruzaron Inglaterra y la República de Irlanda, el papel de España en el torneo continental desde 1980 o los balones con los que se ha disputado desde su nacimiento.

Hablar de Jorge Valdano o de Ángel Gabilondo como protagonistas del debut de esta revista ya indica que se busca, como se dice en el editorial de la revista, acercar el fútbol a la cultura y viceversa. Pero hay más nombres que no surgen del fútbol. El periodista Enric González escoge su once de siempre, el actor Quim Gutiérrez habla de sus recuerdos futbolísticos, el cantautor Quique González desvela cómo disfruta del fútbol. Como colofón a esta vertiente cultural, se incluyen reseñas literarias (la colección Hoolingans ilustrados), musicales (Seven Nation Army, de The White Stripes), de documentales (Los dos Escobar) y de videojuegos (FIFA 12).

Contra la banalización y el olvido

Líbero es consciente de que se enfrenta a peligrosos enemigos. “El deporte ha caminado al galope hacia la banalización”, explica en el editorial. Primer obstáculo. “La memoria no es un simple ejercicio de nostalgia. Para pasar página, hay que leerla primero”. Segundo obstáculo. Pero la revista se emplea con entusiasmo y contundencia contra ambos. Es, efectivamente, un intento de devolver al fútbol a la esfera de lo emocional, de lo personal, de lo afectivo y de lo culto. Y también un hermoso viaje en el tiempo para conocer las épocas en las que el fútbol era más fútbol que el de hoy en día. Sin tanto ruido, con la misma pasión y con mucha más cultura.