La Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el número 2 de la avenida Constitución, en la delegación El Rosario de Tonalá, Jalisco, cuenta ahora con una capilla de nichos, el Oratorio del Señor del Alfarero, en donde se encuentran obras de arte cerámico de los artesanos más reconocidos del municipio.

En El Rosario hay una capilla de nichos con 5 murales de arte cerámico de Tonalá

Este fue un proyecto iniciado por la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en la persona del Señor Cura Gerardo Aviña, al cual se sumó el Ayuntamiento de Tonalá ya que además de servir para el desarrollo propio de la parroquia y de la comunidad es un proyecto basado en un aspecto cultural del municipio.

La capilla de nichos se encuentra en el sótano de lo que será el Templo del Señor del Alfarero a un costado de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario. Para el día de la inauguración se programó la bendición del lugar y la develación de los 5 murales que forman parte del recinto, esta se llevó a cabo el 25 de junio de 2012, dentro del marco del XX aniversario luctuoso del Presbítero Pedro Rivera Chávez y el traslado de sus restos áridos a la capilla de nichos.

Bajando la rampa, luego de la oficina, hay una sala con un cubre patio y al ingresar a la capilla de nichos se ubica el primer mural de San Miguel Arcángel elaborado por Fernando Jimón en barro bandera, el segundo mural es sobre el Arcángel San Gabriel y la imagen de la Virgen hecho por Antonio Mateos en barro bruñido, en una tercera parte se encuentra San Rafael Arcángel realizado por José Bernabé y familia en barro petatillo y en la parte posterior está la Cruz de la Pasión de Cristo, en barro canelo, de Pablo Pajarito y su familia.

El arte tonalteca se reúne en torno al Oratorio del Señor del Alfarero

Este proyecto reúne las técnicas más importantes de Tonalá. El Señor Cura Gerardo Aviña quien piensa que "muchas veces hemos visto templos con imágenes en escultura, en pintura, pero no en barro y esa es la esencia de nuestra tierra" dice "Dios crea de la nada y ellos de sus materiales"; comenzó buscando a Pablo, uno de los artesanos más reconocidos de la localidad, este lo llevó con sus amigos quienes se interesaron en el proyecto y bajo un tema diseñaron su mural para colocarlo en la capilla de nichos del Oratorio del Señor del Alfarero.

En total son 5 murales; 4 de ellos miden 1,90 x 2,20 metros y están dispuestos dos espacios más, de 76 centímetros x 2,40 metros, son dos columnas para colocar las obras inspiradas en San Pedro y San Pablo que posteriormente realizarán Adrián Guerrero y Jesús Guerrero Santos, respectivamente, utilizando la técnica de cerámica vidriada. "Desde mi trinchera del arte contemporáneo es un reto y un honor" menciona Adrián Guerrero, el más joven de los artesanos que participan en el proyecto.

Los 4 murales ya mencionados están elaborados en las técnicas principales que se desarrollan en Tonalá, se trata de las obras de Fernando Jimón, Pablo Pajarito y familia, José Bernabé y familia y Antonio Mateos, el Presidente Municipal.

El retablo principal de la capilla de nichos es la parte central, ahí se ubica la obra de Teresa Durán, un Cristo Resucitado, en un rombo, como un diamante, con las manos abiertas recibiéndolo las manos de Dios Padre, y a los laterales están dos muros llorones donde se puede apreciar también la cerámica Rakú, una técnica de origen japonés que la autora desarrolló. Este mural es el más grande de todos, mide 3 x 8 metros y está elaborado en cerámica en alta temperatura.

El barro perdura a través de los años

Este lugar, donde se recuperan las técnicas tradicionales de la localidad, está techado por lo que resguardará bien las obras donadas por los artesanos. Según Pablo Pajarito, en el caso de los murales hechos en barro canelo, bandera y bruñido solo se debe tener el cuidado de hacerle una limpieza de vez en cuando para evitar que se adhiera el polvo y esta puede hacerse con un plumero.

Y como bien mencionó “cuando los arqueólogos buscan la historia en la tierra, se encuentran que el acero se corroe, la madera se apolilla, pero el barro perdura”, por eso es que como estos murales se pensaron para ser patrimonio cultural de El Rosario, desde un principio se prepararon los muros para que esta obra perdure al menos un par de cientos de años.

Y ahora ya sea para incrementar la fe, para atraer a curiosos o como una visita obligada más para el turismo cultural, la delegación El Rosario tiene un lugar místico por conocer, un sitio para acercarse al arte funerario.

"Todos pensamos que Tonalá es la cabecera y nada más, sin embargo tiene 33 delegaciones y cada una tiene lo suyo, cada una aporta a esta riqueza cultural" comenta Ricardo Duarte, el Director de Cultura; entonces, ya no se puede pensar en ir a Tonalá y no pensar en visitar El Rosario, dicho en palabras de Duarte:

"Venir a Tonalá y no venir a conocer los murales del Rosario habrá sido como no haber venido a Tonalá"