Cuatro de las quince personalidades que figuran, hasta el día de hoy, en la Galería Guasavenses Ilustres del Auditorio Municipal Héroes de Sinaloa, son mujeres. Distinguiéndose en la educación, 3 de las 4 mujeres más reconocidas de Guasave son: Ignacia Arrayales Bon, María Clara Santillanes Soto y María de los Ángeles Montoya Rodríguez.

Ignacia Arrayales Bon: la profesora Nachita

Esta maestra originaria de San Sebastián nació el 1 de febrero de 1903. Comenzó como ayudante de la Escuela para Niños de San Miguel Zapotitlán, Ahome, y luego, sin haber terminado aún su primaria, se encargó del segundo año de la escuela donde estudiaba.

En 1922 se hizo cargo de la Escuela Elemental de Nío y tomó la dirección de la Escuela Rural de la Hacienda de la Trinidad, después prestó sus servicios en la Escuela Oficial Número 2 de la cabecera municipal y posteriormente laboró en una escuela particular de Los Mochis, dirigida por la profesora Juanita Ordoñez de Montiel, quien le sostuviera sus estudios primarios. En diciembre de 1936 se casó con el señor Leopoldo R. Castro, de oficio filarmónico, con quien procreó 4 hijos; y en ese mismo mes, el día 15, fundó la escuela particular Agustina Ramírez al frente de la cual estuvo todo el tiempo.

Nachita, como cariñosamente se le conocía y aún se le recuerda, obtuvo su título profesional a los 50 años de edad, con excelentes notas, por parte de Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, escuela por correspondencia. Su gran anhelo fue cumplir 50 años de profesional y de este modo, por su relevante obra educativa realizada en bien de la niñez y la juventud, recibió la Medalla al Mérito Docente Ignacio Manuel Altamirano, de manos del entonces presidente de la República, el Licenciado Luis Echeverría Álvarez, en la ciudad de Querétaro, el 15 de mayo de 1972.

Ella pasó los últimos años de su vida retirada de su profesión y murió a los 74 años de edad el 20 de mayo de 1977.

María Clara Santillanes Soto: la profesora Clarita

Esta maestra originaria de Nío nació el 12 de agosto de 1909. Cuando tenía 17 años su familia se trasladó a la cabecera municipal, en busca de educación para los hijos. La profesora Clarita, como le decían, cursó sus estudios primarios en la Escuela Oficial para Niñas que después llevara el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz.

En el año 1926, cuando cursaba el sexto año, fue a fundar la escuela rural de Agua Blanca, hoy Ejido Emilio Portes Gil, entonces Hacienda del Señor Don Antonio Douriet, sin tener edificio alguno pues sus primeras clases las impartió a la sombra de un árbol conocido como nanchi, con los alumnos sentados en el suelo y el pizarrón colgado de un árbol; en esas condiciones funcionó la escuela como particular, durante los primeros meses, pues los padres de familia pagaban 0,20 pesos mensuales por cada uno, y antes de los seis meses llegó el nombramiento oficial por 0,50 pesos diarios pagada por el Estado.

En 1932 pasó a ocupar la dirección de la Escuela Elemental para Niños, en la sindicatura de Tamazula, en 1934 la dirección de la Escuela Rural de San Pedro, comisaría de Las Argenas, en 1936 de la Escuela Elemental de Nío, y en ese mismo año comenzó como directora de la Escuela 18 de Marzo, donde trabajó más de veinte años.

Se jubiló en el año 1958, ganando un sueldo de 4,000 pesos mensuales, y la sociedad reconoce su labor colocándola en la Galería Guasavenses Ilustres por haber participado de alguna manera en la formación de los numerosos profesionistas del municipio.

María de los Ángeles Montoya Rodríguez: la profesora Angelita

Esta maestra nació en Tepic, Nayarit, el 22 de abril de 1914. Desde niña radicó en el estado de Sinaloa, donde se casó con el Licenciado José de Jesús Montiel Castro y procreó ocho hijos. Obtuvo el título de Maestra Normalista en la Escuela Anexa al Colegio Civil Rosales sustentando su examen en la tesis "Porque juega el niño".

En 1935 inició sus labores como maestra rural comisionada como Maestra Directora del primer jardín de niños de Culiacán anexo a la Escuela Federal Tipo Braulio Rodríguez, hoy Ávila Camacho; allí, además, impartía clases de economía doméstica, académicas y deportivas a los trabajadores, en el turno nocturno; luego de laborar 36 años en el sistema educativo de la Federación y otros 36 en el del Estado, se jubiló por problemas de salud, en 1981.

Aun siendo originaria de la ciudad de Tepic, esta mujer figura entre los guasavenses ilustres porque, entre otros reconocimientos: fue la fundadora del Jardín de Niños Rodolfo T. Loaiza, en 1944, fue la primera mujer regidora del Municipio y del Estado, firmó como representante de Sinaloa el acta que daba derecho de voto a la mujer, fue la primera directora de Acción femenil del PRI Municipal Guasave, fue organizadora de los primeros desayunos escolares en el municipio, participó en la creación e inicio de operaciones del IPIS, hoy DIF, siendo secretaria general del Sindicato de Maestros en Guasave se logró establecer un servició médico ya que en ese entonces no se tenía ISSSTE, cooperó en la creación de la primera escuela secundaria del municipio, el presidente Adolfo Ruíz Cortines le entregó las llaves de la Escuela Jaime Nunó iniciando actividades en cuanto se inauguró.

El compositor guasavense Don Miguel C. Castro se inspiró en ella para el vals Angelita de Montiel. Falleció el 21 de abril de 2005 y sus restos descansan en la cabecera municipal de Guasave.

La cuarta mujer que se puede ver en la galería es la deportista María del Rosario Espinoza Espinoza, la taekwondoín que ha ganado medallas para México en las últimas 2 ediciones de Juegos Olímpicos.