Hagar Roublev (1954-2000) fue la creadora del grupo Mujeres de Negro en Israel.

Tenía sólo trece años en 1967 cuando Israel decidió ocupar parte de los territorios palestinos cuya soberanía se había concedido a éstos por el Plan de Repartición de la Organización de las Naciones Unidas de 1948. Enfrentada a estos hechos en plena adolescencia, al ir creciendo se convierte en una incansable luchadora y militante de movimientos políticos abogando por los derechos del pueblo palestino y acusando los abusos de su gobierno: el israelí.

Luchando a partir de ese momento, y durante el resto de su vida, se iría más tarde a trabajar por tres años a París en la misma oficina de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

El movimiento

Fue durante la primera Intifada, en 1988, que la feminista y pacifista Hagar Roublev funda el movimiento Mujeres de Negro.

Esta primera Intifada, denominada comúnmente como la “Guerra de las piedras”, comenzó en 1987, cuando jóvenes palestinos iniciaron protestas contra la ocupación de sus territorios por el gobierno israelí lanzando piedras contra los soldados.

El ejército israelí arremetió contra esta agresión con armas de fuego, lo que causaría un gran revuelo dentro de los propios israelíes y llevó a Hagar Roublev a organizar otra forma de combatir y manifestarse contra la postura de Israel.

La feminista decidió entonces congregar pacíficamente a un grupo de mujeres, todas de negro (para así ser vistas desde lejos y simbolizando el duelo por los caídos en la lucha –palestinos o israelíes-), para protestar en contra de la injusticia que estaba cometiendo su gobierno al invadir los territorios palestinos.

Estas mujeres, todas israelíes, se juntaron a partir de ese momento cada viernes entre las 13 y las 14 horas (el momento más concurrido) en la Plaza de París en el Jerusalén occidental, para protestar pacíficamente. En enero de 1988 estas Mujeres de Negro comenzaron entonces a congregarse; partieron siendo tan sólo 8 mujeres y dos meses después ya eran 88.

“Bat Shalom” (Hijas de la Paz)

Fue Hagar Roublev, junto a otras activistas, quien también crearon este otro movimiento.

En 1989 se organizó en Bruselas una reunión entre activistas pacifistas israelíes y palestinas, diálogo que resultó en 1994 en el Jerusalem Link –unión de dos organizaciones; Bat Shalom, implantada en Jerusalén Oeste, y Jerusalem Center for Woman, por el lado de Jerusalén Este.

Esta organización, unión de las mujeres por la paz y la igualdad, creció con la idea de “negarse a ser testigos silenciosos de la destrucción de las esperanzas de un futuro de reconciliación pacífica entre los dos pueblos”.

La solución: un Estado binacional laico

La única salida viable para resolver el conflicto es, para las organizaciones pacifistas antes mencionadas, como lo fue también en su día para Hagar Roublev, así como para grandes pensadores como Edward Said, construir un Estado binacional laico (tomando los territorios de Israel y los palestinos), en el que convivan pacíficamente ambos pueblos; el judío de Israel y el árabe de Palestina.

La globalización del movimiento

Es necesario mencionar aquí que el movimiento Mujeres de Negro no es exclusivo al conflicto en Oriente Medio, sino que con los años se ha ido globalizando y en varios otros países se han unido mujeres para luchar por diferentes causas bajo este alero.

Mujeres por la paz y la justicia, contra la guerra, contra el militarismo o cualquier otra forma de violencia. En España, en la ex Yugoslavia, en Argentina, en la India, en Sudáfrica, en los Estados Unidos, etc. –en su página web se pueden encontrar incluso los lugares de encuentro de este colectivo en los diferentes países.

Mujeres de Negro versus Mujeres de Verde

"Women for Israel’s tomorrow" (Mujeres para el futuro de Israel), más comúnmente conocidas como “Mujeres de Verde”, es un grupo de ultraderecha que reúne a los judíos más extremistas de Israel bajo el lema “La tierra de Israel pertenece al pueblo de Israel”.

Este movimiento se suele reunir frente a las Mujeres de Negro para mostrarles su oposición. Los hombres de este movimiento (ya que ambos sexos están admitidos en la agrupación) han llegado incluso a manifestarse con armas frente a las Mujeres de Negro, a los gritos de “Putas de Arafat”, por ejemplo.

El conflicto israelo-palestino puede quizás, y lamentablemente, calificarse como el conflicto irremediable de comienzos de este nuevo milenio. Los intentos del nuevo presidente de una de las potencias mundiales, Barack Obama, parecen infructuosos hasta la fecha. Es por eso que se deben resaltar acciones pacifistas y conciliadoras como la de estas mujeres; las Mujeres de Negro.