El mito griego sobre la curiosa y bella Pandora, es uno de los ejemplos que encontramos en la tradición occidental definitorios del género femenino. A través del mismo, como de otras tantas enseñanzas de la religión judeocristiana, se nos presenta a la mujer dotada de los peores vicios y las mayores virtudes, una extraña ambigüedad que provoca en el hombre el temor al tiempo que la admiración.

Esta concepción dualista del pensamiento, construida sobre la base de la oposición de pares de conceptos, la cultura y la naturaleza, la razón y la pasión, encuentra su reflejo en las categorías sexuales hombre y mujer.

La circunstancia de la maternidad, asociada a las creencias populares que identifican a lo femenino con lo negativo, provoca que la mujer sea relegada al ámbito de lo privado, mientras el varón triunfa en el ámbito de lo público y ostenta el acceso a la cultura.

El papel de la mujer en el mundo de las artes

“La mujer y el arte son excluyentes, mi amigo. En cada vagina está enterrado un artista” (Vargas Llosa)

Esta frase del escritor peruano, bien podría resumir el papel que a lo largo de la historia se le ha concedido, como consecuencia de nuestra tradición de pensamiento, a la mujer en el campo de las artes.

Sus aportaciones hacia esta labor, han sido, sino olvidadas por los historiadores occidentales, categorizadas con el matiz de la excepción.

Así en el Renacimiento, sólo las mujeres nobles, podían dedicarse a las tareas artísticas, en la medida en que se les atribuían ciertas cualidades morales y educativas.

También, se ha identificado a la mujer en muchas ocasiones con determinados temas o artes llamados “menores”, o su trabajo ha sido calificado como inferior desde el punto de vista técnico.

En el siglo XVIII, cuando las mujeres ya tenían la posibilidad de acceder a determinadas centros de enseñanza artísticos, aún eran excluidas de los grandes debates teóricos y de las academias de gran prestigio europeas, al igual que de la clase del natural.

La rebelión de las vanguardias

Fue el arte moderno, en su rebeldía con la tradición pictórica anterior, el que promovió en su seno la presencia de mujeres artistas.

Sin embargo, a pesar de la defensa de los ideales de los vanguardistas, las mujeres no dejaron de estar al margen de los principales legados artísticos. Tenían un papel secundario en la producción artística, subordinadas a la mayoría masculina, y a la preservación de preceptos androcéntricos en la sociedad parisina y europea de la época.

La mujer seguía siendo un objeto de contemplación del hombre, acentuado en esos momentos por un fuerte erotismo, reflejo de la vida bohemia que tenía lugar en algunas zonas de París, plagadas de burdeles y casas de citas, de donde surgían muchas de las modelos representadas en las obras modernistas.

Las pintoras

Las reivindicaciones feministas de 1970, supusieron un punto de partida en las investigaciones para reescribir la historia del mundo y del arte, hasta entonces eminentemente patriarcal.

Ese trabajo permitió recuperar la historia de Marietta Robusti (1554/60-1590), conocida por ser la hija del famoso Tintoretto y cuya condición de mujer la relegó a un segundo plano en el taller de su padre y al olvido en la historia del arte.

Asimismo fue posible conocer en detalle los trabajos de la cotidianidad femenina de Suzanne Valadon (1837-1938), los estudios sobre la maternidad de Paula Modersohn-Becker (1876-1907), así como profundizar en la expresividad de los autorretratos de Frida Kalho,(1907-1954), entre otras muchas artistas.

Arte feminista

Posteriormente, el arte feminista hará especial hincapié en la mujer artista, al reivindicar su derecho como creadora, frente al lugar que había ocupado a lo largo de la historia como objeto creado.

Junto a las críticas surgidas en cuanto a la construcción tradicional de la identidad femenina confluirán otras muchas dimensiones como la etnia, raza, orientación sexual, etc., haciéndose necesaria una revisión del concepto, para incluir la diversidad de maneras de ser mujer que pueden existir en las distintas sociedades del planeta.