Había una vez una mujer que no podía expresarse libremente en un mundo de hombres; vivía sexual y socialmente reprimida, sin gozar siquiera del derecho a votar. Sin embargo, buscaría la forma de gritar en silencio su disconformidad a través de algo que ha sobrevivido hasta nuestros días, aun cuando muchas de estas cosas hayan cambiado: la moda.

Aunque dicha palabra evoque frivolidad y materialismo, lo cierto es que desde la década de 1890 hasta nuestros días, al menos en Norteamérica, la moda fue uno de los factores que impulsaron a las mujeres en su proceso de emancipación, abonando el terreno para lo que hoy es la identidad femenina.

Este es el enfoque de la exposición "American Woman: Fashioning a National Identity" o "Mujer Americana: Creando una Identidad Nacional", que se presenta en las galerías del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET) durante este verano.

La exposición

Consta de una serie de piezas desarrolladas por el Instituto de Vestuario del Museo de Brooklyn, y está enfocada en determinados arquetipos femeninos, como la sirena de Hollywood o las chicas gibson, las cuales contribuyeron a una revolución no solo de estilo, sino social, política y sexual.

La exhibición está dividida en siete secciones, las cuales representan a siete tipos de mujer en la historia de Estados Unidos. Seis de estas encarnan ideales de belleza y estilo, además de conceptos que llevarían a la mujer hacia una liberación y posterior renovación, que culminaría con el séptimo arquetipo femenino.

La Heredera

The Heiress constituye el punto de inicio hacia la evolución de la feminidad moderna. Con sus faldas voluminosas, telas brillantes y acabados impecables pero de orden extravagante, estas mujeres encarnaban la elegancia y sofisticación de una clase alta norteamericana que se movía entre cócteles y fiestas.

La Chica Gibson

Desarrollándose en 1890, este arquetipo de mujer con clara influencia europea reclama la independencia del género, tomando el deporte como excusa para hacerlo. Es así como se empiezan a desarrollar diferentes tipos de vestuario para las diversas actividades que estas jóvenes llevarían a cabo.

En esta parte de la exposición se exhibe una muestra de trajes creados con telas como el algodón, facilitando la movilidad e introduciendo la implementación de piezas separadas como las blusas y las faldas. Se pueden apreciar desde trajes para deportes, constituidos por faldas largas de lino y blusas frescas siempre en colores neutros, hasta trajes de baño con falda y mangas más cortas.

La Bohemia

Buscando más libertad hace acto de presencia la chica bohemia en la década de 1900. Este tipo de mujer buscaría ya no el deporte sino el arte como forma de expresión y autoliberación. Tomando influencias de los periodos clásico, medieval y oriental, esta mujer le da la bienvenida a las telas ligeras, las caídas libres y la naturalidad de las formas femeninas, diciendo adiós a las restricciones del corset.

Los colores utilizados eran rojos, amarillos, verdes, cafés y dorados. Las prendas se caracterizaban por el detalle de los estampados y los bordados en hilos de oro y piedras preciosas. Pero la emancipación de la mujer en este periodo no solo se vería representada en el vestuario, sino también en la participación femenina dentro de la sociedad a través del arte, expresando un tipo de pensamiento poco convencional.

La Patriota y la Sufragista

En una sala en medio de enormes pantallas que reproducen vídeos sobre la incursión de las mujeres en trabajos clasificados como masculinos durante la Primera Guerra Mundial, se presenta una mujer patriota que no solo busca apoyar a su país, sino que clama por el derecho al voto, consiguiéndolo en 1920. Esta era de la moda se caracterizaba por un estilo sobrio, lleno de colores neutros y cálidos, y cortes inspirados la milicia.

La Flapper

Quizás la más icónica de todas, junto con la sirena de Hollywood, es la flapper, caracterizada por una actitud completamente desenfadada, poco convencional y rebelde, representada al máximo por las bailarinas de charlestón.

La flapper, aunque manteniendo su elegancia, representa la liberación sexual de la mujer, la cual recurre a una apariencia andrógina y a su sexualidad para imponerse en la sociedad, con sus telas vaporosas, faldas a la altura de la rodilla, bordados en pedrería y accesorios como collares y brazaletes.

Las sirenas de la pantalla

Elegantes, curvilíneas, sofisticadas y sensuales, las sirenas de la pantalla encarnadas por las actrices de Hollywood, empresa floreciente en la década de 1930, eran la contraparte de las flapper. Representaban el ideal de una feminidad autónoma, la cual ha seguido vigente dentro de la cultura mundial.

La Mujer Moderna (1890 - 2010)

Estos seis tipos de mujeres contribuyeron a crear lo que esta exposición define como "la mujer norteamericana". Una mujer moderna, libre y femenina que posee las cualidades atléticas de la gibson, la libertad de la sufragista, el amor por la patria de la patriota, la rebeldía y singularidad de la flapper, el pensamiento poco convencional de la bohemia, la clase de la heredera y la sofisticación y sensualidad de la sirena.

Es así como esta muestra finaliza con un compendio de las mujeres más representativas de las últimas décadas, cuyas imágenes son proyectadas en una habitación compuesta por pantallas. Representan, además del estilo y buen vestir, una serie de ideales que han conducido a la mujer hacia una mayor libertad por medio de un proceso que no solo queda inmortalizado entre las páginas de los libros de Historia, sino también entre telas, agujas e hilos.