Las estadísticas dicen que en Europa mueren al año unos cinco mil lactantes, víctimas de la muerte súbita, también conocida como muerte blanca. Cabe destacar que el 80% de los casos se dan entre el primer y el sexto mes de vida.

La muerte blanca, o síndrome de la muerte súbita del lactante, se define clínicamente como "muerte repentina e inesperada de un lactante aparentemente sano". Se considera que son varios los factores que confluyen para llevar a un lactante sano a la muerte inesperada mientras duerme.

Causas de la muerte súbita del lactante

Las investigaciones efectuadas en los últimos años siguen sin aportar demasiada luz sobre los mecanismos que llevan a un lactante a la muerte súbita. Sin embargo, sí existen una serie de recomendaciones que conviene tener en cuenta para prevenir y reducir las posibilidades de que se pueda producir esta situación.

Situaciones de riesgo:

  • Bebés que duermen boca abajo.
  • Bebés expuestos al humo del cigarrillo, tanto en el periodo uterino como después de nacer.
  • Bebés que duermen en la misma cama con sus padres.
  • Partos múltiples.
  • Tendidos de cama blandos.
  • Bebés prematuros.
  • Bebés con hermanos que ya padecieron muerte súbita.
  • Madres adolescentes.
  • Intervalos de tiempo cortos entre embarazos.
  • Escaso o inexistente cuidado prenatal.
  • Situaciones de pobreza.

Otras cuestiones relacionadas con la muerte súbita del lactante

Aunque la muerte blanca suele suceder en la cuna, de hecho puede sobrevenirle en cualquier sitio y a cualquier hora. Es más frecuente que ocurra en invierno.

Se suele pensar que la asfixia es la causa más común de fallecimiento del bebé, bien sea porque duermen boca abajo o bien porque aparecen tapados con la ropa de cama o con la almohada. Sin embargo hoy se sabe que la asfixia no es la causa más frecuente.

La muerte blanca, en la gran mayoría de casos, se caracteriza por ser un tipo de muerte que acontece durante el sueño y en el cual no se experimenta dolor ni agonía.

Una idea errónea es que muchas veces se cree que el bebé pueda haber fallecido a causa del vomito, ya que a veces se han encontrado restos en las sábanas, en la garganta del bebé o en las vías aéreas superiores. No obstante, ahora se sabe que el vomito ocurre durante el proceso de muerte o incluso después de la misma, pero no siendo causa del deceso.

Asistencia y asociaciones para los padres

La muerte blanca, por su carácter imprevisible y devastador, produce un enorme dolor a los padres y a sus familiares. A ese dolor se le suma la pregunta sin respuesta sobre el porqué del fallecimiento de un hijo. Es importante el tratamiento psicológico de los padres para contrarrestar el estrés y la depresión que suele acompañar a este hecho traumático. En este sentido es necesario promover asociaciones para la asistencia de los padres, así como otros recursos dirigidos a fomentar, ya no sólo la asistencia, sino también campañas de prevención que minimicen en lo posible la gravedad de este problema.