El teatro griego componía un espectáculo total que integraba en su desarrollo las más variadas artes, no solamente la literatura. Acompañando al texto escrito, se desarrollaron e integraron la música, la actuación, la danza, la escenografía, el attrezzo, la tramoya y, también, el vestuario. Todo ello se unía para conformar un espectáculo que apasionaba al público que acudía a su representación en Atenas.

Aunque no han llegado hasta nosotros muchos de los complementos que utilizaban, los conocemos por testimonios diversos, por las mismas obras de teatro o por los dibujos que se pueden ver en cerámicas principalmente.

Máscaras

El vestuario de una representación griega se componía de algunos ítems establecidos y fácilmente reconocibles. Quizá el más famoso de ellos eran las máscaras, que provenían probablemente del carácter religioso de los rituales de donde nace el teatro. El uso de máscaras es propio de ciertas religiones, en las que se marcan algunas consideraciones dentro de la misma religión por medio de las mismas, como quién es el hechicero o quién ocupa un rango principal en la realización de un rito, o protege de peligros o sirve para introducirse en ambientes mistéricos. La máscara, de una u otra manera, cumple el papel de separar de la realida cotidiana a aquel que la porta. Con ello, ya desde su origen religioso, cumple la función teatral de mimetizar la realidad.

Dionisos

En el teatro, la máscara marcaba el paso del actor al personaje, tanto más cuanto que había distintos tipos de máscaras. La máscara en Grecia estaba asociada al culto del dios Dionisos, de donde parece proceder la tragedia como expresión primero religiosa y después teatral. Su generalización en el teatro griego es objeto de polémica, pero se estima que pudo ser hacia el siglo IV. El material del que estaban hechas era el lino, si bien no conservamos ninguna máscara original de este momento. Con el tiempo las máscaras se fueron haciendo mejor y más realistas.

Distintas máscaras

Eran distintas las máscaras de la comedia a las de la tragedia y a las del drama satírico. Las de la comedia solían ser toscas, ridículas, deformando los gestos y los rasgos, en conjunción con la deformación artística que iba a procurar la comedia respecto a lo que representaba. Las del drama satírico eran las más fantásticas, con rasgos zoomórficos, mientras que las de la tragedia representaban diversos personajes, jóvenes, viejos, mujeres, de manera más severa sin abandonar la espectacularidad. Una función reconocida de las mismas era su capacidad para hacer resonar la voz, dándole más cuerpo, profundidad y alcance. Además, el uso de máscaras permitía al mismo actor representar varios personajes.

Calzado. Coturnos

Otra prenda que tradicionalmente se pone en relación con la tragedia eran unos zapatos llamados “coturnos”, de tacón muy alto, que conseguirían que el actor pareciese más alto y destacase en la escena. Estaban hechos de suela de corcho y tiras de cuero. Sin embargo, la evidencia acerca de estos zapatos no es fuerte, ni su utilidad tan necesaria en un teatro como el griego, ya que la disposición del mismo ofrecía una visión suficiente, donde no importaba tanto la misma figura del actor cuanto de todo el espectáculo. Parece que su uso debe remitirse al período helenístico. De todas maneras, el uso de coturnos está asociado a una identificación con la divinidad, pues los actores que representaban dioses siempre los calzaban para aumentar su tamaño.

Vestuario

El resto del vestuario se diferenciaba entre la tragedia y la comedia, géneros con distinta técnica, motivos y objetivos. Dos tipos de vestimenta a parecen atestiguados, el "quitón", una especie de túnica interior larga hasta los pies, ceñido por un cinturón, la "clámide", una capa corta, y el "himatión", que era semejante a una capa larga. En la comedia había más libertad para elegir la ropa, y se procuraban unas vestimentas llenas de coloridos, desenfadadas. Solían ser de tal manera que se resaltaran las características más grotescas e incluso iban acompañadas o dejaban ver grandes falos como motivos de provocación y burla. En la tragedia el vestuario era más convencional y de acuerdo a su distinto carácter respeto a la comedia. Marcaba a los personajes, de manera que se los pudiera reconocer fácilmente, algo que se conseguía mediante distintos vestidos y tambien con los colores, como púrpura para monarcas, negro para tristes o luto, más coloristas para el pueblo. El coro se vestía, de acuerdo con el carácter de sus componentes, de aquello que representaban.