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Parecía que los internautas preferían quedarse frente a sus ordenadores, sentaditos y cautivos ante la pantalla parpadeante, discutiendo online sobre política o sociedad. Parecía que se habían acabado las revoluciones sociales, los movimientos masivos, las reacciones ciudadanas “como un solo hombre”. Y, sin darnos cuenta -porque algunos aún se resisten a admitirlo- aquí están, a nivel internacional, y todos somos parte de ellas.
¿Quién fue el primero?
Se da por precursor al movimiento ciudadano egipcio contra su presidente Mubarak, que comenzó a manifestarse en las calles el 25 de enero de 2011, convocado por medio de las comprobadamente efectivas redes sociales. Pero, con anterioridad, estas convocatorias de la red informática ya habían dado sus frutos, tanto en las manifestaciones contra la invasión y guerra de Irak, por los atentados de los radicales islamistas del 2001 en New York, Londres y Madrid, como en las revueltas sociales de París, o contra los terroristas de varios signos y países, en distintas partes del mundo. Y, qué decir de los ciudadanos de Libia frente a Gadafi.
La red se mueve, el pueblo se mueve
En España, recientemente, problemáticas aparentemente más livianas, como el artículo de la llamada Ley Sinde para prohibir las descargas de contenidos gratuitas, despertaron a una población presuntamente adicta a protestar solo en los foros o redes sociales, y llevaron a la calle y a organizarse en pequeños movimientos ciudadanos a cientos -o miles- de personas.
Y, de ahí, a la ya conocida como “Spanish Revolution”, o movimiento del 15M, que estamos viviendo y que parece extenderse en manifestaciones solidarias o reivindicativas de otros derechos de los ciudadanos, por todo el mundo.
Revueltas o concentraciones colectivas recientes
Además de la semana que los españoles hemos pasado en nuestras calles, hasta la fecha, reclamando un cambio sustancial en nuestra política social y económica y contra la corrupción de esos ámbitos, las noticias nos informan de otros movimientos civiles internacionales.
En Chile, miles de personas protestaban ayer, día 20 de mayo, por la polémica ley de su gobierno para poner en marcha un proyecto de generación de energía hidroeléctrica (Hidroaysén). El pueblo chileno, que cree innecesaria y dañina para su ecología esa medida, se manifestó en las principales ciudades del país.
En Siria, las revueltas ciudadanas, menos pacíficas que las europeas y americanas, están en marcha desde el pasado 28 de enero, después de que un joven de origen kurdo se inmolara en protesta contra el gobierno. Las repulsas policiales y militares, han dado en las refriegas un lamentable número de víctimas, pero los sirios siguen saliendo a las calles, reclamando la dimisión de su presidente.
Las llamadas “revueltas árabes” han puesto el toque de alarma en los poderosos del mundo, desde los omnipresentes Estados Unidos hasta organizaciones como la OTAN o la Unión Europea, que han tenido que ir posicionándose y ofreciendo su apoyo a los ciudadanos reivindicativos.
Sigue el apoyo al 15M
Delante de las embajadas de España de muchas ciudades europeas se concentran grupos de personas en apoyo de las concentraciones españolas.
El decreto de prohibir la concentración ciudadana que la Junta Electoral Central daba ayer a conocer, y que no ha sido acatado, levantó nuevos ánimos de apoyo al movimiento del 15M.
Parece claro que las concentraciones, pacíficas, espontáneamente bien organizadas y demostrando un civismo y una unidad sin precedentes, continuarán hasta, por lo menos, el próximo lunes. Todos esperamos que los resultados se parezcan a los apetecidos por los españoles y todos los ciudadanos del mundo que lo siguen. Lo que es evidente es que los medios informáticos sirven para mucho más de lo que se suponía. Y que la ciudadanía del mundo sabe lo que quiere.
