
- Manifestación 15M - Publico.es (extraida de DRY) / Guillermo Sanz
Para el 15 de mayo de 2011 la plataforma Democracia Real Ya había convocado manifestaciones en todas las ciudades españolas para protestar por la actual situación política, económica y social que se vive en España. Esta plataforma está dirigida, sobre todo, a jóvenes que viven en situación precaria, aunque en ella también se pueden sentir representados otros colectivos como el de los desempleados o estudiantes. Culpan de la situación actual que viven los jóvenes a los poderes económicos y políticos.
Las manifestaciones tuvieron relativo éxito, al llevarse a cabo en 50 ciudades españolas. No obstante, lo que de verdad cobró importancia a nivel mediático fue lo que ocurrió en los días posteriores, poco antes de las elecciones municipales en toda España, previstas para el 22 de mayo: en diferentes ciudades españolas se produjeron sentadas y acampadas con la misma intencionalidad que las manifestaciones del domingo 15. Además, estas acampadas no fueron organizadas por la plataforma Democracia Real Ya, aunque participaba en ellas y se mostraban claramente a favor, sino que fueron movimientos relativamente espontáneos, muy al estilo de las manifestaciones de lo que se ha dado por conocer como "primavera de los pueblos árabes".
Causas (detonantes) del movimiento 15M
El movimiento Democracia Real Ya, que todos relacionan como el impulsor de este movimiento, explica en su manifiesto las causas que llevan a organizar protestas en contra de la actual situación política, económica y social. Además, dicho manifiesto expone la visión que tiene esta organización, creada hace tres meses, sobre la responsabilidad de la situación que atraviesa España en el contexto de crisis económica.
Ante todo, el movimiento se considera un conjunto heterogéneo formado por progresistas y conservadores, creyentes y ateos, entre otras posibles diferencias. Sus críticas se centran en la situación española, no tanto en la situación económica mundial. Destacan la corrupción como origen de la crispación y la incredulidad por la pasividad que se tiene entre la clase política. Piden como respuesta a las problemáticas generadas por esta clase que los ciudadanos se pongan en pie. La protesta, la manifestación y el activismo político en general son las demandas de esta plataforma hacia la sociedad.
Reclaman una sociedad basada en los derechos fundamentales, que actualmente, para ellos, se están recortando. Que la igualdad sea el pilar a partir del cual se fundamente el poder económico. Para ellos, el sistema económico actual no da respuesta a demandas como la universalidad del derecho a la vivienda, al trabajo, etc.
Democracia más directa
Posiblemente la característica principal de las demandas que han surgido con los movimientos del 15M en España es la exigencia a la clase política de una democracia más participativa y directa. Diferentes miembros de la plataforma Democracia Real Ya exigían que, si la democracia es estrictamente el "gobierno del pueblo", la participación de este no puede limitarse a unas elecciones cada cuatro años. Incluso la participación electoral puede regenerarse: los manifestantes están en contra de la Ley electoral que favorece el bipartidismo de lo que ellos han calificado como PPSOE e impide que formaciones independientes obtengan representación (en las elecciones municipales, por ejemplo, es necesario un 5% de los votos para poder optar a representación).
Repercusión mediática y política
El movimiento manifestante del 15M y de acampada los días posteriores han tenido mucho impacto entre los medios de comunicación y en los discursos de algunos de los partidos políticos. Incluso informativos que priman la espectacularidad por encima de lo político e informativo, como Informativos Telecinco abrieron diversos días con la información relativa a este movimiento. Esta repercusión puede tener dos explicaciones principales: la proximidad de las elecciones municipales y autonómicas a celebrar el 22 de mayo en toda España y la relativa proximidad temporal de las revueltas en el mundo árabe, que tuvieron inicios similares, tanto en la espontaneidad como en el nivel de pacifismo de las concentraciones.
Las elecciones del 22 de mayo obligan a los partidos políticos a dar diversos mítines durante cada uno de los días de campaña. Hecho que provoca que durante los últimos días los líderes políticos hayan tenido que referirse al movimiento que ha tomado la calle en diferentes ciudades españolas. Los partidos de derecha, como el Partido Popular, intentaron pasar de puntillas sobre el tema, defendiendo a la clase política. Por su parte, los partidos de izquierda dieron su apoyo a las manifestaciones y concentraciones, aunque moderando el mensaje, como hizo el PSOE advirtiendo que no comparte la forma de hacer de los participantes.
Consecuencias para el sistema político y social
El futuro de estas concentraciones es incierto. Los diferentes desalojos de las autoridades y el escaso apoyo de la élite política en los primeros días provocan el debate en los medios de si el movimiento tendrá suficiente fuerza de forma independiente, como en el mundo árabe, o, por el contrario, se diluirá sin causar más que un hito puntual en la historia democrática española.
En realidad, este movimiento popular nada más necesita cierto éxito para provocar la reacción de los partidos políticos en el poder. El movimiento recluta a estudiantes y parados en mayor medida. Esto hace que con éxito, el abstencionismo se reduzca de forma importante y que lo haga con una intención crítica. El porcentaje de abstención en España es de un nivel tal que, además de los cambios sociales que pueda conseguir un movimiento espontáneo continuo, hace que los partidos deban plantearse abarcar estas demandas. Quien primero lo haga, la lógica indica que el socialismo, puede conseguir un buen número de antiguos abstencionistas para sus filas.
