Las revelaciones de las pasadas semanas sobre la presunta implicación del servicio secreto israelí, el Mosad, en el asesinato de un líder de Hamás en un hotel de Dubai ha puesto en el ojo del huracán uno de los más importantes servicios de inteligencia del mundo. Y seguro no para bien.

La utilización de pasaporte europeos por parte de los agentes del Mosad implicados en la misión, no ha gustado nada a los gobiernos de Holanda, Inglaterra e Irlanda. Los ministros de exteriores de esos países, durante el último Consejo de de los países miembros de la UE en Bruselas han aprovechado la ocasión para pedir a la responsable para la Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, que condenara lo ocurrido.

Aunque lo que haga o no haga Israel no es, al fin y al cabo, un asunto de Europa, la Ashton frente a la petición de los grandes de Europa no ha podido hacer otra cosa que asentir.

La estructura del Mosad

A pesar de las acusaciones de las autoridades de Dubai, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, ha negado que la agencia de inteligencia de su país estuviera detrás del asesinato. Eso no ha extrañado a los analistas y conocedores del Mosad , pues la política del gobierno israelí ha sido siempre la de desmentir cualquier acción imputada a su servicio de inteligencia.

La semilla del Mosad se sembró en una reunión secreta celebrada el 7 de junio de 1948 en el despacho de David Ben Gurion, poco después de proclamar el Estado de Israel.Sin información precisa sobre nuestros enemigos seremos destruidos“, advirtió.

El Mosad presenta una estructura con tres grandes ramas: Sayanim, cuyos agentes ofrecen ayuda y soplos a los miembros de la agencia, Katsas, espías que actúan siguiendo las informaciones ofrecidas por el Sayanim, y el Kidon (bayoneta, en hebreo), la unidad de élite, formada por agentes capaces de llevar a cabo acciones “que nunca ocurrieron”, apretar gatillos, destrozar cuellos o inyectar veneno letal.

El papel de las mujeres

En su búsqueda de agentes eficaces para sus misiones, el Mosad ha alistado a muchas “célebres” mujeres. De hecho, el 20 por cien de los 2.000 agentes de la agencia son de sexo femenino y hace poco tiempo el mismo número dos de la agencia era una mujer, Aliza Maguén. Una de las agentes más famosas del Mosad fue la ex primera ministra Tzipi Livni, que trabajó como espía a los órdenes de su país durante 12 meses en París.

¿Relaciones diplomáticas comprometidas?

No es la primera vez que el servicio de inteligencia israelí utiliza pasaporte británicos falsificados para llevar a cabo sus misiones. En los años 80, se encontraron documentos británicos falsificados, junto a otros documentos que los vinculaban a Israel en una cabina de teléfono en Alemania.

Después de lo que se puede calificar como un “incidente diplomático”, el gobierno israelí se comprometió en 1986 a no volver a utilizar pasaporte del Reino Unido para sus misiones. El año siguiente, la primera ministra Margaret Thacher, cerró la oficina del Mosad en Londres por haber descubierto que el Mosad planeaba asesinar a un líder palestino refugiado en Reino Unido.

Tras unos años, la agencia de inteligencia israelí volvió a pisar suelo inglés y parece que su capacidad de penetración en los medios islámicos sea demasiado importante como para que Londres quiera comprometer sus relaciones diplomáticas con Tel Aviv.