Los perros son la alegría del hogar y suelen tener un rol fundamental en el desarrollo de los niños. Ser partícipes con ellos de los juegos conlleva ciertos riesgos que deben ser tenidos en cuenta por ser las reacciones naturales de los animales en el marco de su comportamiento eminentemente territorial.

El ámbito familiar en el que viven la mayoría de las mascotas provoca un mayor índice de los accidentes por mordeduras: un 75 % de los casos provienen del "perro amigo".

Los niños son el grupo más mordido por perros

Las estadísticas indican que los niños varones de entre 4 a 10 años son los que más sufren las mordeduras de perros. Este indicador revela que la personalidad inquieta de este grupo es lo que más incide en el resultado estadístico: a más agresividad y molestia por parte de los niños, más reacción existe de los animales.

¿Porqué muerden los perros?

Justamente es el comportamiento de los humanos lo que genera el accidente de la mordedura de los perros. Hay varios casos en los que se encuentra esta conducta animal repetida y siempre se observa que el denominador común es un estímulo humano.

  • Perros de afuera de la casa: los niños piensan que todos los perros son buenos y se acercan a perros extraños, tanto callejeros como de otras casas. El perro puede ser agresivo porque defiende su territorio y es cuando se producen algunos casos de mordeduras.
  • La perra que tuvo cachorros y está amamantando a su crías puede ser sumamente agresiva si alguien se acerca, porque tiene el instinto de preservación y reacciona a veces de esta forma ante sus propios dueños.
  • Cuando los perros están durmiendo y son súbitamente despertados por un golpe o una agresión reaccionan mordiendo, porque no pueden evaluar en una fracción de segundo de quien viene la molestia y lo instintivo es defenderse.
  • Cuando están alimentándose, los perros bajan la cabeza y están en estado de indefensión, porque se concentran en comer. Si son molestados pueden reaccionar gruñendo y después mordiendo. No es el momento de divertirse con ellos.
  • Al momento de jugar no se debe pasar a hechos agresivos o violentos, como pegarle, tirarle las orejas o la cola, porque el animal a veces no evalúa el límite y puede convertir el juego en agresión, y muerde.

¿Existen las razas de perros mordedoras?

En todos los casos el animal rara vez tiene algo que ver con la mordedura, porque es el humano el que lo provoca, sea en el momento en que lo agrede o sea que lo adiestró para ser agresivo. Es verdad que hay razas con más predisposición a la agresión, como el pitbull, el bull dog, el dogo argentino, el rottweiler, el ovejero alemán, el chow chow y la mayoría de los casos son los perros mestizos.

Las causas son las mismas: perro agresivo por amo agresivo o por como el perro es tratado o si es adiestrado para atacar. Por ejemplo si un perro grande vive en un lugar pequeño, tiende a ser violento cuando sale.

En estos casos, si uno se encuentra con un perro agresivo, conviene detenerse adquiriendo una actitud pasiva, con las manos hacia abajo, no moverse y no mirar al perro a los ojos. El perro irá perdiendo interés y entonces es cuando conviene alejarse pausadamente.

Tratamiento de primeros auxilios con una mordedura de perro

Lo primero es lavar la herida con jabón blanco, el de lavar la ropa. El agua no debe salir con fuerza para que no desprenda la piel. Acto seguido aplicar algún producto que haga de cataplasma y cubrir con una gaza, para llevar al niño inmediatamente a un centro médico, donde puede ser curado por primeros auxilios o incluso puede ser sometido a una cirugía.

Es importante acompañar el registro de vacunas del niño y del can. Es posible que el médico pregunte por aplicación previa de la vacuna antitetánica, porque los perros pueden tener la bacteria del tétanos en la saliva de su boca.

El respeto por el perro evita mordeduras

La conclusión es que si se sabe manejar la diversión y el juego con los animales las mordeduras serían evitables. Es por eso que conviene enseñarles a los niños a respetar a los perros y a los animales en general. Muchas veces se toman decisiones apresuradas con respecto a un perro que mordió, sacándolo del lugar o incluso abandonándolo o a veces sacrificándolo, cuando es probable que el animal no haya tenido que ver con el incidente de la mordida.