Hace unos días, el periódico Noticias de Querétaro dio a conocer una información que desató la indignación y el sobresalto en la opinión pública: Jorge Alberto Zamora, un joven de 23 años que se desempeñaba como subgerente de compras en la empresa coreana Sam Won, proveedora de la multinacional Samsung ubicada en el Parque Industrial Querétaro, fue salvajemente golpeado en la propia oficina por un capataz coreano llamado Kim Jaeoak. La evidencia de esta agresión fue un video de circuito cerrado dado a conocer por el mismo periódico a través de las redes sociales, donde se puede ver claramente cómo el capataz Jaeoak patea de forma constante a Jorge Alberto Zamora sin que éste responda a la agresión.

De acuerdo a la información dada a conocer por Noticias, el 18 de octubre de ese año, se levantó la denuncia ante la Procuraduría de Justicia del Estado de Querétaro, quien inició la averiguación previa correspondiente -aunque el capataz huyó del país-,  además de la indemnización por parte de la empresa hacia el empleado agredido.

El Moobing o violencia laboral, algo muy común en las empresas

Lo ocurrido en Querétaro deja en evidencia que en las empresas y oficinas mexicanas continúa desarrollándose un fenómeno de violencia laboral, comúnmente conocido como Moobing, o abuso al trabajador que se puede manifestar a través de diferentes tipos de violencia, tanto física como verbal, que van desde el acoso sexual, amenazas, insultos, aislamiento del empleado, ridiculización, calumnias, descalificaciones al desempeño del empleado, humillaciones públicas o privadas, ignorancia a sus peticiones y hasta la agresión física, es decir, golpes, empujones, manoseos entre muchos otros.

¿Cuáles son los factores que impiden que se conozca el Moobing?

Por desgracia, el Moobing en el trabajo es un fenómeno muy común, más de lo que se pueda imaginar; el problema es que existen factores muy importantes por los que no se denuncia, y por ende, la autoridades laborales no pueden intervenir, entre los que destacan:

La ignorancia del empleado respecto a sus derechos laborales. Muchos trabajadores no conocen la Ley Federal del Trabajo ni están informados de cuáles son los derechos y obligaciones en su ámbito laboral. Esto ha dado pie a que directivos, gerentes y jefes de áreas, con poca o nula capacidad de mando, se sientan en la libertad de violar impunemente los derechos de sus empleados y tratarlos de las peores maneras. Y es que, cuando se vive en la ignorancia, no se puede discernir lo que se debe tolerar o no en el trabajo y en qué momentos están comprometidos otros factores, como es su dignidad.

La situación económica y el empleo. Este es quizás uno de los aspectos más lamentables del Moobing en el trabajo. La falta de oportunidades laborales en México, ha propiciado que las personas acepten cualquier trabajo que se les ofrezca no importando los bajos sueldos o las condiciones laborales, lo que además, provoca el rechazo a denunciar el Moobing por el miedo a perder el empleo.

¿Qué estrategias hay que seguir para parar el Moobing en las empresas?

El Moobing en Querétaro, y en todo México, va a desaparecer en la medida en que cada uno de los involucrados asuman su responsabilidad.

El gobierno, no puede limitarse a traer inversiones y empresas que generen los empleos que tanto les gusta presumir. La Secretaría del Trabajo está obligada a capacitar a todos los trabajadores del estado sobre sus derechos laborales, así como asesorarlos respecto a los procedimientos que deben seguir cuando observen abusos o agresiones por parte de las empresas. De no hacerlo, se generará la imagen de que, con tal de generar empleos, los gobiernos son capaces de tolerar que las empresas se manejen de manera impune y atropellen los derechos laborales de sus empleados. 

También, las secretarías del Trabajo de todo el país, deberían exigir a las empresas que realicen estudios constantes de clima organizacional, pues es ahí donde se pueden detectar fenómenos como el Moobing y poder actuar a tiempo.

Los trabajadores, por su parte, deben asumir la responsabilidad de conocer la Ley Federal del Trabajo, y hacer a un lado el miedo a ser despedidos si denuncian el Moobing en cualquiera de sus expresiones. Para que exista un abusador, debe existir uno que se deja abusar. 

La dignidad como persona y trabajador no debe ser una moneda de cambio que los empleados pongan sobre los escritorios de sus jefes para acceder a un salario. Además, es importante que los trabajadores consideren la importancia de evidenciar los abusos por parte de sus jefes; actualmente la tecnología en los teléfonos móviles, permite que se pueda grabar en audio o video cualquier manifestación de Moobing, y que sirva como evidencia para hacer las denuncias correspondientes.

Se dice en México que “Después del niño ahogado, se tapa el pozo”, ojalá que lo sucedido en la empresa Sam Won haya generado un precedente e invitar a la acción de los involucrados, y ya de paso, recordarles a las autoridades que en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos existe el artículo 33, donde se faculta al Estado de expulsar del país a personajes extranjeros indeseables, que aunque vengan a "invertir y generar empleos" agredan y humillen a mexicanos en su propio país.