El monacato femenino jugó un papel clave en la sociedad novohispana como muestra de ello todavía existen hermosas iglesias y restos de monasterios, que engalanan la ciudad de México. En el norte del Centro Histórico figuran la iglesia de Santa Inés, la de Santa Catalina de Siena, La Encarnación y La Antigua Enseñanza, formando una ruta de turismo cultural.

Estos templos son testigos de la vida de soledad y silencio que practicaron las monjas, pero también de su intensa aportación a la cultura de la Nueva España, como se muestra en la gastronomía y ciertas tradiciones aún vigentes.

Iglesia de Santa Inés

El matrimonio formado por Diego Caballero y su esposa Inés de Velasco realizaron la iglesia y convento de Santa Inés, con el objetivo de poder alojar a mujeres pobres que no podían pagar la dote en otros monasterios. En el año de 1600 las monjas concepcionistas se hicieron cargo de este lugar hasta 1861 en que se realizó la exclaustración. Refugiándose las monjas primero en Santa Teresa la Nueva y luego en Santa Catalina de Siena.

Sobresalen las puertas de la iglesia que son de madera en donde está tallada la historia sobre el martirio de santa Inés, basada en la obra del padre de la Iglesia san Ambrosio de Milán. En la actualidad la iglesia está bajo el cuidado de los salesianos, por lo que domina la iconografía de esta congregación, existen pinturas que representan los sueños de san Juan Bosco, hay imágenes de santo Domingo Savio, el Padre Rua y María Auxiliadora. Además tiene un gran culto san Pafnucio, padre del Desierto, que se le pide por las cosas perdidas.

El monasterio es en la actualidad el museo José Luis Cuevas, que está en la calle de Academia 33, sobresaliendo la escultura llamada La Giganta, junto con otras obras de este destacado artista mexicano.

Santa Teresa la Antigua y La Encarnación, SEP

El sexto arzobispo de México Juan Pérez de la Serna, cuando venía hacia México, el barco estuvo a punto de hundirse por una tempestad, entonces pidió la intercesión de santa Teresa de Ávila, prometiéndole que si salvaba a la embarcación, al llegar fundaría un monasterio en su honor. La primera etapa de la construcción se terminó en 1648 dedicada a Nuestra Señora de la Antigua y a san José. En el siglo XVIII Manuel Tolsá le realizó algunas mejoras. La iglesia es de tezontle con chiluca, sus portadas son de dos cuerpos y un remate. Actualmente es un museo de arte.

En lo que hoy son oficinas de la Secretaría de Educación Pública, existió el monasterio femenino de La Encarnación. La primera construcción era del siglo XVI, la que se ve ahora data de 1639. La Encarnación que era habitado por las concepcionistas. No se puede accesar a él para visitas turísticas y sólo se puede apreciar sus fachadas con las escenas de la Anunciación de María y el martirio de san Lorenzo.

Santa Catalina de Siena

Esta iglesia y monasterio fueron de monjas dominicas, razón por la cual se ubicaba cerca de la iglesia de Santo Domingo de México. Don Luis González Obregón recopiló la leyenda de El Señor del Rebozo, que originalmente se encontraba, en este monasterio. Debido a que quedó en manos de otro grupo cristiano, la imagen se venera actualmente en la iglesia de Santo Domingo.

La iglesia de La Antigua Enseñanza

La Compañía de María se instauró en México debido a María Ignacia Azlor y Echevers, quien profesó en España y vino a la Nueva España con once novicias, 1753; a la vez que con su fortuna mandó a construir la iglesia de La Enseñanza, al año siguiente. El encargado de realizar el templo fue el arquitecto Francisco Antonio Guerrero y Torres, el mismo que construyó la iglesia del Pocito, en la Villa de Guadalupe.

La iglesia fue consagrada a la Virgen del Pilar, su fiesta es el 12 de octubre. Hasta la fecha es uno de los templos favoritos de la comunidad española en México. En el siglo XIX después de que los conservadores perdieron la Guerra de los Tres Años, el gobierno de Juárez pudo poner en vigencia las Leyes de Reforma, razón por la cual en 1861, se desaparecieron las órdenes religiosas y las monjas fueron exclaustradas. El convento de La Enseñanza fue empleado como palacio de justicia en 1867, escuela para ciegos en 1871 y parte del claustro quedó bajo la custodia del Colegio Nacional, desde 1943.