Nunca en su historia contemporánea las Fuerzas Armadas Españolas, FAS, han gozado del adelanto tecnológico, modernidad, profesionalidad, experiencia y calidad de equipo que poseen hoy día.

Atraso endémico de los Ejércitos españoles

Y este concepto no se basa en la “perogrullada” que según el momento histórico que se viva se dispone de lo más avanzado en armamento y equipo, pues desgraciadamente en España esto no ha sido una constante especialmente durante el pasado siglo XX.

De hecho es un vicio arrastrado desde el desastre del 98, pues durante la mayor parte de este periodo histórico las FAS estaban equipadas con material anticuado, inadecuado o que incluso siendo moderno para la época no era de la mejor calidad.

Consecuencias desatrosas del retraso del Ejército

En la mayoría de las ocasiones se entró en conflictos con este material desfasado con consecuencias trágicas. La Guerra del 98 contra EEUU donde la flota española formada por cruceros y destructores fue aplastada por la estadounidense equipada con acorazados mucho más poderosos es un ejemplo amargo de esto.

No se aprendió la lección y en la Guerra del Rif, 1909-27, el Ejército español se enfrentó a la guerrilla más eficiente del mundo con una mentalidad decimonónica, tácticas absurdas y con un armamento desechado de otros Ejércitos por anticuado o defectuoso pero que era muy barato de adquirir, desastres sangrientos como los del Barranco del Lobo y Annual son causa directa de esto.

Obsolescencia endémica de las Fuerzas Armadas españolas

En la Guerra Civil el armamento que se disponía era más propio de los años 20 que de los 30 y ambos bandos tuvieron que ser equipados en su práctica totalidad con equipo de sus aliados, soviético en el bando republicano y alemán o italiano en el nacional.

Y en el último conflicto bélico librado en el siglo XX, la Guerra de Ifni/Sahara del 58 se tuvo que emplear armamento más propio de la Segunda Guerra Mundial, privándose de uso de equipo moderno de la ayuda americana pues los EEUU negaron su utilización en “conflictos coloniales”.

A esto se añade la obsolescencia del equipo en tiempo de paz y la falta de disuasión efectiva que ello comporta ante un posible agresor.

Una serie de ejemplos amargos y meridianos de este retraso.

Impacto moral de ese atraso

Pero el más grave era el daño psicológico que esta falta de preparación y capacitación provocaba en las tropas. “Yo hice la mili con lanza” es una frase típica de aquellos que hicieron el servicio militar; provocando esta sensación de atraso una desmoralización y sensación mediocridad que de hecho trascendía a la vida civil y se convertía en un vicio social que favorecía el típico y tópico masoquismo español, tan dado a la autoflagelación y a la minusvaloración.

Se añade a esto el abismo tecnológico que separaba de aliados, y en ocasiones de hipotéticos enemigos, y el cuadro no es para estar orgulloso.

Solo a mediados de los 80 del siglo XX empezó esta degeneración a corregirse y para ser ecuánimes y manteniendo la sana ambición de tener cada vez unas FAS las más adecuadas y modernas posibles, una ambición beneficiosa y puede que imposible de satisfacer al completo, lo cierto es que se ha avanzado mucho.

Potenciación del Ejército del Aire

Que el Ejército del Aire disponga hoy día de cazas F-18 y Eurofighter “Typhoon” de última generación, los haya empleado en combate con éxito en los Balcanes y hasta disponga para ellos de misiles de crucero y con tecnología adaptada y desarrollada en España es casi un prodigio, cuando en 1975 en la crisis del Sahara tuvieron que desplegarse hasta bombarderos Heinkel-111 de los años 40 junto a F-4 Phantom veteranos de Vietnam. Un prodigio que ha significado un prestigio indudable reconocido y alabado por otras fuerzas aéreas aliadas que se adiestran con el Ejército del Aire en igualdad y no como superiores.

Alta tecnología naval española

Que la Armada despliegue hoy portaaviones tipo Juan Carlos I modelos en su clase, submarinos con propulsión silenciosa y fragatas F- 100 con tecnología antimisiles y que sendos tipos de buque sean exportados a marinas tan punteras y variopintas como las de Australia, Chile, Tailandia, Dinamarca, Holanda o Noruega que los eligen frente a diseños de naciones como EEUU, Gran bretaña, Francia o Alemania y recordando que lo más poderoso que podía exponer hasta mediados los 80 eran destructores y un portaaviones, “Dédalo”, veteranos de la Segunda Guerra Mundial, no es un paso es un salto hacia delante.

Salto al futuro del Ejército de Tierra

O que el Ejército de Tierra pueda ahora desplegar carros de combate de alta tecnología Leopardo, Centauro y Pizarro o misiles antiaéreos NASAMS y Patriot, cuando el plantel de carros era casi de desguace o la defensa antiaérea era inexistente o que se disponga ahora de helicópteros de ataque Tigre y equipos computerizados de combatiente futuro para la infantería es un mundo nuevo que hace olvidar las obsolescencias del pasado.

Los beneficios del progreso de las Fuerzas Armadas españolas

Se puede aseverar que las FAS han avanzado en la modernidad al mismo ritmo que la sociedad española ganando en eficacia, tecnología y prestigio, si ello sirve además para desterrar tristes vicios de nuestra tierra como el masoquismo, la melancolía y la autoflagelación será un progreso doblemente bienvenido.